Como siempre, al finalizar una administración estatal todos temblamos. Los trabajadores lo hacen por la incertidumbre de la llegada de un nuevo jefe, y por consiguiente el probable arrebato de sus funciones y perdida de su trabajo. Los funcionarios, obviamente lo hacen por las constantes y mas seguidas evaluaciones de las cuentas del gobierno. Y nosotros como sociedad lo hacemos, pues, por que simplemente, siempre, se destapa una cloaca que deja salir toda la basura del gobierno anterior y sus respectivas porquerías personales.
El Edén vivió un nuevo capítulo en la historia de corrupción, cinismo, y falta de conciencia, al cual, los mexicanos ya nos encontramos lamentablemente acostumbrados.
El Químico Andrés Granier, flamante ex gobernador del estado de Tabasco fue él actor principal en esta película. La no despreciable cantidad de 17 mil millones de pesos se convertían en el mejor ejemplo de los malos manejos y actos de corrupción de un gobierno que inexplicablemente comenzó de forma tan gris como terminó. El Químico (como es conocido en la zona) era un empresario que fincaba toda su fortuna en la administración de unos laboratorios de media tabla y demás negocios donde su corrupción y evidentes malos manejos eran evidentes. La creación de tomas de muestra en farmacias, resultados alterados, precios excesivamente bajos, y presunción de equipos inexistentes eran las cartas de presentación de un pseudo político que obtuvo su gubernatura a base de inyección de recursos de los mayores empresarios del estado, que vieron en la persona de Granier la posibilidad de libre transito y ojos ciegos a sus triquiñuelas.
En México la creación de “políticos” al parecer se vuelve mas constante. Desde artistas hasta deportistas han desfilado en la vida política de un país que se encuentra mas necesitado de gente que en verdad conozca de cómo solucionar políticamente sus problemas, que una persona que encuentra en la representación social una forma de detonar una carrera en el ocaso.
La deuda de mas de 17 mil millones de pesos proviene de: Construcción de puentes que no existen, deudas exorbitantes por parte del gobierno estatal a la Comisión Federal de Electricidad, IMSS, ISSSTE, y diversos mas, creación de programas sociales fantasma, compra de equipos de cómputo y eléctricos para diversas dependencias que no llegaron a su destino y millones de etcéteras que puedo escribir.
Hace unas semanas el ex gobernador, en una grabación presumía de sus constantes excesos en bienes, ropa, zapatos y demás que (como ahora lo sabemos) provenían de los impuestos de todos los tabasqueños, ante la sorpresa de todos y el “se los dije” de otros tantos mas.
La cereza en el pastel se colocó hace unos días. La aparición de 87 millones de pesos en efectivo en instalaciones propiedad del Ex secretario de Administración y Finanzas del Estado de Tabasco colocaron de nuevo un hueco en el estomago de una sociedad que se encuentra harta de este tipo de noticias. Granier como buen político corrupto solamente se ha dedicado a hacer mutis, esperando de nuevo al benevolente y corto brazo de la ley mexicana.
Como siempre, solo resta preguntarnos…¿En que parte de la poca conciencia que existe en estas personas cabe el robarse 87 millones de pesos que no son suyos?
A todos nos pasan muchas soluciones por la mente cuando despertamos con este tipo de noticias. La viable siempre será un castigo ejemplar para los actores de esta nueva tranza, sin embargo, no esperemos demasiado de la lábil y estúpida ley Mexicana que lentamente sigue cayendo aún mas en poca credibilidad, pecando de ser demasiado ciega.
¿A quien iban dirigidos esos 87 millones de pesos?, esta es la mayor interrogante, con la cual, al parecer, nos volveremos a quedar con ganas de una respuesta congruente, como también debe ser congruente, devolver a las arcas del estado tal cantidad que al parecer, no tenía ningún fin más que descansar en cajas de cartón en el apabullante clima de Tabasco, en un ambiente completamente de incertidumbre y malestar de la población.
Siempre me desgasta escribir para ustedes este tipo de temas, puesto que ya no se encuentran formas, ya no se encuentran adjetivos para describir tanta porquería, tanto asco, tanta tristeza.
De nuevo, el representante de una sociedad le paga al que democráticamente lo eligió con una patada por el culo. Los mexicanos nos merecemos mas que simples gobiernos que se dedican a vaciar para beneficio de uno (o de muchos) el dinero que mucha gente paga y que como se vuelve a demostrar, solamente pocos gozan.
En lo personal no soy partidario de las revoluciones sociales, todos nos hemos dado cuenta, por las noticias alrededor del mundo, que dichos movimientos armados llevan a la sociedad que las cobija a la desgracia total. Sin embargo, en México nos encontramos caminando sobre el filo de una navaja.
La sociedad se encuentra harta de ver su dinero en las bolsas de alguien más, y al parecer, la sociedad política aún no se da cuenta de ello, acercándole mas el fuego a una sociedad que se encuentra sentada sobre un polvorín.
En México, al parecer, la solución sigue siendo ignorar, pero no nuestra realidad, sino las palabras demagógicas de políticos que no tienen un poquito de puta madre, por que en el momento que los dejemos completamente solos, tendremos una verdadera democracia.
Hasta la próxima.


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