«Un buen día mi mundo cambio. Las cosas que yo veía sencillas se convirtieron a cada momento más complicadas. El dolor, la desesperación, las quimioterapias, todo estaba contra mi. Sin embargo, yo sabía que cada día que ese liquido entraba en mi cuerpo, iba ganando una batalla»
Agustin, 7 años, Cáncer de estómago.
Millones de personas en este mundo son presas de la llamada «Muerte Silenciosa». El cáncer se ha convertido en el verdugo de varios cientos de esos millones. La lucha contra ese mal continua, las nuevas tecnologías y tratamientos nos dan la esperanza, de que en algún momento, solamente colocaremos esta enfermedad en las bibliotecas de cada una de las Universidades del mundo.
Un aplauso para todos esos sobrevivientes, que tenazmente lucharon contra su mayor enemigo: El tiempo.


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