La justa olímpica de Sochi, Rusia, se vio envuelta desde sus inicios en la polémica. Desde los rumores de una designación dudosa, hasta las declaraciones del presidente de Rusia, Vladimir Putin contra los homosexuales de su país, la justa Olímpica de Invierno, ha perdido ese brillo que de por si caracteriza a esta clase de eventos.
Es lamentable que aún en este siglo XXI la homosexualidad siga convirtiéndose en una amenaza, y más, cuando el principio fundamental de estos juegos es unir a la humanidad.

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