Vladimir Franz, Viceministro de Cultura, en la república Checa, está tatuado de los pies a la cabeza y en las últimas elecciones presidenciales de ese país centroeuropeo y logró constituirse como la tercera fuerza política. Su candidatura a la jefatura del Estado contó con el aval de 75.000 firmas, superando con creces las 50.000 necesarias para ser candidato.
Esto de nuevo abre el debate sobre la «importancia» del aspecto en una sociedad 100% consumista, donde el aspecto lo es todo. Sin embargo, de nuevo, todo se puede ir cambiando.
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