Hace más de 50 años el mejor sinónimo de futuro eran Los Supersónicos. Televidentes de todas las edades se imaginaban volando en autos personales, viviendo en ciudades flotantes o hacer viajes a la Luna para vacacionar, tal y como lo hacía la familia Sónico en el año 2062.
Después de medio siglo del lanzamiento de la caricatura, creada por William Hanna y Joseph Barbera en 1962, retomamos una lista realizada por la BBC Mundo para conocer cuánta de la tecnología que conocimos ahora es real.
1.- Robots domésticos: Muchos hemos soñado con tener a una Robotina en casa, la sirviente robótica de los Supersónicos. Este androide no sólo se encargaba de realizar las labores domésticas, como cocinar, limpiar, si no que además ayudaba a la familia con las tareas más básicas como despertarlos y vestirlos.
Realidad: Aunque todavía estamos lejos de contar con robots que nos saquen de cama cada mañana, existen modelos capaces de realizar algunas tareas por su cuenta.
Uno de ellos es Asimo, el robot humanoide inteligente de la compañía Honda, que interactúa con el mundo que lo rodea y cuenta con sensores que le permiten predecir la dirección en que caminan las personas para no chocar contra ellas. La última versión del robot es capaz de encender luces, abrir la puerta y cargar objetos.
2.- Viajes a la Luna: Muchos de los fans de la serie futurista lo tenían muy claro: en el futuro viajarían a la Luna como si se tratara de un viaje transatlántico.
Era un sueño alimentado por los frecuentes viajes al satélite que realizaba la familia Sónico. En uno de los episodios más conocidos, el pequeño Cometín se va con un grupo de niños a explorarla.
Realidad: La empresa de tecnología Virgin Galactic, del empresario Richard Branson, lleva varios años ofreciendo “vuelos suborbitales” a la Luna.
Cientos de personas aguardan en la lista de espera, tras haber acordado pagar la suma de 200, 000 dólares para el paseo espacial.
«Se trata de un precio similar al que tenía un vuelo transoceánico en los años 20», afirmó Branson en distintas ocasiones.
3.- Carros voladores: La imagen de la familia Sónico volando en su vehículo personal y aterrizando en el trabajo, o la escuela, se convirtió para muchos en un sinónimo de futuro.
Realidad: La idea de tener un carro volador monoplaza ha sido perseguida por muchos ingenieros en las últimas décadas, de hecho han diseñado múltiples modelos que se acercan al objetivo. Uno de los últimos es el Terrafugia Transition, un híbrido entre un carro y una avioneta. El vehículo futurista tiene un costo de 279, 000 dólares, alcanza una velocidad máxima de 185 kilómetros por hora y en vuelo puede llegar a alcanzar los 427 metros de altura.
Está diseñado para que pueda ser estacionado en el garaje de una casa, doblando sus alas, y funciona con combustible sin plomo. Aunque el modelo ha puesto a volar la imaginación de muchos, su costo excesivo y algunas limitaciones mecánicas parecen indicar que todavía estamos lejos de la fantasía Supersónica.
4.- Videochat: Los protagonistas de la serie se comunicaban regularmente a través de video chat. Ultra, la madre, lo utilizaba para hablar con sus hijos y su esposo, y Súper Sónico para comunicarse con el seño Júpiter.
Realidad: En este ámbito hemos logrado superar las expectativas de los Supersónicos. Una gran cantidad de herramientas que nos permiten comunicarnos a través del video, como Skype, Google Voice, Facetime y Logitech, son cada vez más comunes, tanto para uso personal como profesional.
5.- Clonación humana: En uno de los capítulos Súper Sónico decide recurrir a la ciencia para clonarse y enviar a su clon al trabajo para quedarse a descansar en casa.
Realidad: La clonación humana empezó a verse como una posibilidad real alrededor de la época de los Supersónicos.
Aunque los avances en el campo de la biotecnología llevan a pensar que se trata de una opción factible, el tema siempre ha sido objeto de debate debido a las consecuencias que implica, entre ellas el hecho de poner en juego el bienestar del individuo clonado.
Fuente: QUO


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