Antes de que Disney se recuperara con La sirenita (1989) y La Bella y la Bestia (1991) y de que Pixar cambiara todo con Toy Story (1995) las películas de animación no tenían el lugar preponderante que tienen hoy en día. Pero en el siglo XXI nos hemos acostumbrado a la presencia constante de no una sino de varias películas animadas entre las 10 más vistas de cada año. Y en este siglo incluso apareció un Oscar específico para animación.
Con la excusa del estreno de la muy buena El libro de la vida de Jorge R. Gutiérrez y producida por Guillermo del Toro, vamos a buscar cinco películas muy recomendables de animación que no sean de Pixar ni de Disney y que tampoco sean del circuito independiente. Películas grandes, taquilleras, que han salido a competirle a Pixar y a Disney. El libro de la vida, una aventura con base en la cultura mexicana aunque con algunas de las armas más seductoras de Hollywood, integra este listado con toda justicia.
Y ya que estamos poniendo limitaciones, vamos a agregar que no valen secuelas, así que vamos con las primeras entregas. En este caso, además, la primera fue mejor que la segunda (si bien no hay consenso absoluto), aunque es cierto que en la segunda los minions fueron aún más protagonistas. Pero la primera Mi villano favorito (2010, de Pierre Coffin y Chris Renaud) es irresistible con sus muchas ideas absurdas de villanía.
Un año antes de Mi villano favorito hubo otra película que luego tuvo una segunda parte, en este caso una secuela -hay consenso- muy inferior. Los señores que luego harían Comando especial 1 y 2 y La gran aventura Lego (otra que podría estar en esta lista) dirigieron en 2009 Lluvia de hamburguesas (OK, llamada en el original Cloudy with a Chance of Meatballs, es decir «Nublado con probabilidades de albóndigas»). Una película que presenta la invención absoluta (casi un milagro animado bíblico-científico) de la comida que luego se convierte en plaga (casi bíblica). Y además tenemos a los pájaros rata.
Hasta ahora una película de Fox, una de Universal, una de Sony. Y ahora una de Dreamworks, de 2010. De Dean DeBlois y Chris Sanders (en la animación se usa mucho que haya más de un director): Cómo entrenar a tu dragón, que también tuvo su secuela, también elogiada. Y qué buen nombre es Chimuelo.
Y para terminar, Paranorman de Chris Butler y Sam Fell (2012), sobre un chico que puede ver a los muertos + película de zombies + más película de brujas + película de maldición + película sobre la cinefilia + algunos claros homenajes a John Carpenter. Y llegamos a cinco sin necesidad de poner a una película como Coraline y la puerta secreta (2009) que merecería estar ya no en este listado sino dentro de un homenaje a su director, el genial Henry Selick, que hizo El extraño mundo de Jack (con producción y guión de Tim Burton) en 1993, cuando Pixar todavía no había estrenado ni siquiera la primera Toy Story. Ah, sí, el trailer de Paranorman:

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