El deán de la catedral de Colonia, Norbert Feldhoff, fue el primero en anunciar que apagaría la luz de este edificio histórico, donde se guarda la urna con las reliquias de los Reyes Magos. Después las autoridades locales y otras entidades, como la Iglesia evangélica, se sumaron a su gesto y desconectaron otros lugares representativos de la localidad.
El partido de los Verdes había solicitado al Gobierno de la ciudad-estado de Berlín que apagara la Puerta de Brandeburgo y finalmente, después de que la conocida «torre de la televisión» de la capital se quedara a oscuras, la simbólica puerta perdió la luz, al igual que la Columna de la Victoria, en el Tiergarten.
«Juntos debemos demostrar que Pegida no es el pueblo. La mayoría piensa de otra manera», subrayó Maas en su cuenta de Twitter, donde quien colgó los horarios de las marchas organizadas contra el racismo y la islamofobia en todo el país.
Mientras, apenas dos centenares de seguidores de Pegida (denominado Bärgida en la capital) se concentraron junto al ayuntamiento, sin poder realizar la manifestación que tenían previsto protagonizar por el centro ante el bloqueo de los contramanifestantes.
Otras cinco mil se reunieron en Stuttgart, mientras que la concentración en Hamburgo reunió a mil manifestantes.Al igual que cada lunes desde hace dos meses, los denominados «Europeos Patrióticos contra la Islamización de Occidente» -Pegida, por su acrónimo en alemán- volvieron a manifestarse esta noche en la ciudad oriental de Dresde para reclamar políticas más duras de asilo, entre otras reivindicaciones.
El movimiento llegó a reunir más de 17 mil personas en su marcha del 22 de diciembre y desató un creciente debate en la política alemana. Su marcha de hoy, que reunió a 18 mil personas, fue respondida otra vez por una contramanifestación que reunió a varios cientos de personas en Dresde. La ópera Semper de la ciudad quedó a oscuras de forma simbólica.
A pesar de que la canciller, Angela Merkel, condenó las marchas de tinte islamófobo en su mensaje de fin de año y pidió que no fueran secundadas, según la policía la marcha de hoy, la undécima de Pegida, superó el récord logrado el pasado 22 de diciembre. Entonces se concentraron en la ciudad alrededor de 17,500 personas, lo que hizo saltar las alarmas de la clase política.
Numerosos ciudadanos se mezclaron en una céntrica explanada de la capital sajona con jóvenes del bloque «ultra» del Dynamo de Dresde, el club de tercera división, siguiendo la consigna de ese movimiento impulsado por Lutz Bachmann, un ciudadano con abultados antecedentes penales.
Con pancartas y proclamas reiteraron sus reivindicaciones en defensa de las «raíces judeo-cristianas» de Alemania y de una ley de asilo más restrictiva para un país que, a su juicio, corre peligro de ser islamizado.
Pegida repitió así su éxito de convocatoria en Dresde pero no ha logrado, por el momento, que el movimiento prenda en otras ciudades. Diversos grupos afines habían convocado hoy concentraciones similares en otros puntos del país, pero apenas reunieron a unos centenares de seguidores.
Fuente: Milenio


Deja un comentario