Renovarse o morir, reza el dicho a rajatabla. Algunos lo ocupan para entender que no deben perseguir lo mismo que todos. Otros lo ocupan para justificar los cambios obsesivos de actuar en un mundo que exige ser «original» para triunfar. Silvester Stallone, el mítico actor de Hollywood regresa en la antítesis de ese dicho, pero con un éxito flagrante.
Rocky Balboa, «The Italian Stallion» regresa de nuevo al ring, pero no como un agerrido costal de golpes, sino como el manager del hijo del otrora amigo y rival del personaje que le mereció un Oscar al Stallone. Creed es la nueva entrega de saga Rocky, donde ahora, Balboa fungirá como el entrenador del hijo de Apolo Creed en lo que se espera sea una película llena de emociones.







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