Todos los meses (la verdad de manera tediosa) leemos o sabemos de una nueva teoría sobre el fin del mundo. Desafortunadamente desde nuestro mal logrado Nostradamus, las teorías del fin del mundo se han convertido en una risible convivencia en cada sobremesa por sus pocos aciertos en recientes fechas, aderezándolo con la vorágine de «expertos» que aseguran que el fin del mundo se acerca cada mes y a cada momento.
Si bien los tiempos son caóticos, la tierra o cualquiera de las entidades divinas en las cuales creemos no avisaran ni darán datos (si llegara a suceder) sobre un fin del mundo que al parecer, ya se ha convertido en una obsesión.

Deja un comentario