
La saturación de los medios en ocasiones puede ser contraproducente. La creación de segundas partes de películas que fueron un hit, le proporciona al público en ocasiones una desazón que en ocasiones no es conveniente. Toy Story corrió con suerte de levantar en sus adeptos después de una segunda parte floja y sin mucho sentido. Cars, otra de las franquicias insignia de la nueva era Pixar/Disney no tuvo tanta suerte. La pobre taquilla, una historia sacada de la manga y un repetitivo y tedioso Mate como acaparador principal de la escena, condenaron al parecer a la franquicia de carros al olvido.
Finding Dory, la nueva apuesta de Disney/Pixar llegará a las pantallas en el 2016, donde ahora este encantador y azul personaje se perderá en el oceano en una calca, al parecer, de su antecesora.
¿Debe Disney recrear con diferentes personajes éxito de taquilla de tal alcance?
Fuente: InsideMovies.

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