Sin lugar a dudas las apuestas a éxitos del pasado es un volado del cual puedes no salir bien librado. Disney, una empresa que convierte casi todo lo que toca en éxito, comenzó con Alicia en el país de las maravillas la aventura del live action con buen estandarte. La Cenicienta, fue el siguiente en el eslabón, sin embargo contó con una mediana aceptación de taquilla por lo que parecía una mala idea para el nuevo concepto. Sin embargo, como buena empresa, Disney decidió dar un tiro de timón.
De la mano de Jon Favreau (Iron Man) la empresa del ratón decidió traer a la pantalla la vida del singular Mowgli y al enorme oso Baloo en un filme de tintes épicos. La cinta, producida por Bruckheimer Films (Piratas del Caribe) promete ser uno de los hits de una temporada plagada de héroes, poderes y guantes ancestrales.

Deja un comentario