Hace unos años, Cloverfield, la opera prima de J,J, Abrahams, nos enseño como se debía utilizar la «viralidad» como una herramienta de publicidad. La cinta, donde (otra vez) un enorme ser extraterrestre asalta y elimina la mayor parte de la ciudad de Nueva York, fue un chasco en taquilla, a pesar de ser una cinta entretenida y sobre todo, novedosa en muchos sentidos.
Ahora, ocho años después, el mismo J.J. Abrahams, ya lejos de la resaca de Star Wars, nos entrega lo qué al parecer será la secuela de tan esperado film: «Cloverfield Lane», sin embargo, como es de esperarse, probablemente sea un nombre falso, ya qué, como muchos saben, el director de la nueva saga de una galaxia muy lejana se encuentra acostumbrado a crear falsos proyectos para luego contrarrestar con noticias trepidantes.

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