Una de las anécdotas más conocidas es que Mick Jagger, borracho, llamó una noche al teléfono de Charlie Watts y preguntó “¿Dónde está mi batería?”. Éste se levanto, se arregló, se acercó donde estaba Jagger y le metió un puñetazo: “No me vuelvas a preguntar esa estupidez, tu no tienes batería. Tú eres mi puto cantante”

Deja un comentario