
Es la era de los juegos de video de guerra, disparos, explosiones, etc. Y a esto se le agrega la posibilidad de que los jugadores interactúen entre ellos sin importar la distancia, ni la hora, ni otras barreras existentes en el mundo real. A la hora de comprar un juego, los padres son quienes acuden a las tiendas con sus hijos y se pierden en un mar de datos que usualmente no conocen.
La idea los 5 puntos siguientes es precisamente analizarlos para formar una mejor opinión y panorama a la hora de afrontar esa compra que llevará a tu niño o niña a pasar horas frente a la pantalla.
1) Es necesario comprender y reconocer que los videojuegos forman parte de las actividades diarias de los niños. Por lo tanto, lejos de negarlos, es necesario que el adulto conozca de este mundillo lo más que pueda. Los especialistas recomiendan adentrarse en el mismo de una manera no invasiva, algo similar a lo que sucede con los estudios de los pequeños, o sus amigos o series de TV que miran.
2) En las portadas de los juegos aparece la clasificación “ESRB” (Entertainment Software Rating Board) que clasifica a los mismos en función de su contenido. Los aspectos considerados para tal clasificación son: violencia (física o verbal) y escenas no aptas para determinadas edades.
En esta clasificación se pueden encontrar 7 logos:
*eC: ideal para niños menores de tres años.
*E: aptos para mayores de seis años.
*E 10+: aptos para mayores de diez años.
*T: para adolescentes mayores de trece años.
*M: para mayores de diecisiete años.
*A: contenido únicamente para adultos.
*RP: clasificación pendiente.
Vale destacar que en el sistema europeo se conoce como PEGI, y como CERO en el sistema japonés.
3) Las versiones de cada juego son muy importantes. Para un niño es muy difícil acoplarse a la trama de un juego si no hace de manera lineal. Es por este motivo que se recomienda que juegue sin saltear capítulos y versiones, en pos de lograr un mejor rendimiento del juego en términos de entretenimiento.
4) Los títulos más elegidos por los niños tienen que ver con la acción, deportes, etc. Pero por otro lado, es importante que conozcan otro tipo de juegos más en línea con al desarrollo de las habilidades didácticas y pedagógicas. El niño debe comprender que se puede aprender de mientras se divierte.
5) Desde hace algunos años los juegos de video han dejado de ser algo estacionario para el jugador para permitirle el movimiento de su cuerpo libremente. Esto se ha logrado gracias al avance de los controles y sensores vendidos de manera separa por los fabricantes de consolas de videojuegos.
Miles de títulos permiten llevar adelante una buena rutina de actividad física, algo que es muy importante para los más peques propensos al sedentarismo tecnológico actual.
Por sobre todas las cosas, las recomendaciones más relevantes son que los niños jueguen con la espalda derecha, apoyados en un respaldo en caso de estar sentados y que tengan ciertos tiempos de descanso, principalmente para la vista y las manos.
Fuente: Cnet

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