Uno de los eventos cinematográficos del siglo pasado, fue, sin lugar a dudas Trainspotting de Danny Boyle, la decadente vida de un grupo de jóvenes amigos en las calles de Inglaterra, llevó el cine a un nivel donde la perdición y los esquemas sociales se convirtieron en la expresión social de una generación tan identificada como sugestiva a la vez. Boyle, comenzó un viaje ácido por el mundo de estos jóvenes, haciendo un retrato específico de degradación y mediocridad en un mundo feliz, pero revolucionado. Después de muchos años, y con muchos comentarios en contra del por qué hacer una segunda parte, llega Trainspotting 2, un nuevo esquema 20 años después, del mismo grupo de jóvenes que probablemente sigan igual de desequilibrados.

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