El mundo del fútbo siempre ha sido atacado por muchas razones. Control de masas, falta de compromiso de jugadores, millonarias subas en la compra de jugadores sobre valorados, todos, desafortunadamente son malas notas a un deporte que mueve masas en cualquier lugar del mundo. El equipo infantil del Barcelona cambia el concepto, por lo menos, por unos minutos. Después de ganar la final ante un equipo japonés los jugadores del equipo blaugrana tuvieron un gesto que nos enseña de nuevo que el deporte y la pasión van más allá de cualquier prejuicio social.

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