Escondida en las llanuras del lago Eildon, a las afueras de Melbourne, existió una casa cuyas paredes fueron testigos del crecimiento de una de la sectas más inquietantes entre todas las surgidas nunca en Australia. Anne Hamilton-Byrne, su carismática y cruel líder, la bautizó con el nombre de La Familia.
Varias decenas de niños fueron adquiridos por Anne a través de estafas, cuando por ese tiempo la adopción estaba mal regulada en el país. Según la policía, que tomó esta casa en 1987 tras la huida de dos de las víctimas infantiles, la cerebro de esta red de miedo y dependencia recogió a un total de 28 niños.
Ahora, tras dos años de rodaje, La Familia es también un documental que saldrá a la luz el 29 de noviembre de este año . Sus creadores, el periodista Chris Johnston y el cineasta Rosie Jones, quieren dar luz a una de las únicas sectas exclusivamente femeninas que se conocen en la historia. Y quizás, también, una de las más escalofriantes.
Fuente: Playground

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