Davos Allen Cripe, falleció el pasado 26 de abril tras consumir enormes cantidades de cafeína y bebidas energéticas en un espacio de dos horas en el condado de Richland, Carolina del Norte. El joven falleció de un paro cardiaco provocado por una arritmia causada por cafeína a sus apenas 17 años.
“Fue un accidente que se llevó su vida“, comentó el padre de Davis, que exhortó a los padres a vigilar más a sus hijos y su propenso consumo de bebidas energizantes desde temprana edad. Según Amy Durso, experto médico de Condado de Richland, una taza de café y una porción de soda no habrían tenido tales efectos, siendo la cantidad de bebidas con cafeína consumida en tan corto periodo de tiempo el factor clave que causó la muerte al joven.
Fuente: RT noticias

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