Apareció el pasado 19 de septiembre en la arena de una playa de Calella, y los biólogos han confirmado que se trata de una tortuga laúd de la especie Dermochelys coriácea, un animal de 2 metros de longitud y unos 200 kg de peso.
Es la especie de tortugas marítimas más grande del mundo y suele vivir en aguas tropicales y subtropicales. En los últimos 2000 años sólo 10 de ellas se han dejado ver por las costas mediterráneas, pero curiosamente esta es la 2ª que se encuentra en la costa catalana en menos de un mes. Los científicos y biólogos locales como Pere Alzina sospechan que un nido de tortugas laúd se ha instalado en la zona. Por su rareza y su residencia habitual en el fondo de océanos, este animal nos parece de la era de los dinosaurios o salido de una película de terror.

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