Relojes, facturas y tiempos electorales.

Mucho se ha hablado del reloj de Miguel Angel Yunes. Muchos aseguran qué el artilugio es un Richard Mille con un costo de 6 millones de pesos. Muchos hablan sobre el movimiento que hizo para esconderlo en plena conferencia. Muchos, muchos, muchos.

Pero también…

Muchos sabemos que el mandato de Yunes ha ido de malo a peor. Si la compra la hizo con recursos propios: ¡Malo! Porqué él es mandatario de un estado que sigue en ruinas. Un estado que vive en la violencia y el dolor de muchas familias a lo largo y ancho de la entidad. Un estado que el prometió sacar del enorme agujero que se encontraba.

Ahora

Mucho sabemos, que fiel a los principios de todo partidista, Miguel Ángel Yunes Marquez se encuentra interesado en la gubernatura de un estado que heredará (aunque el diga que no) con los mismos problemas, pero sin ningún argumento en contra a la administración anterior que solamente ha planchado el terreno para seis años de «redención» y extensión de una planeada dictadura panista tan cantada como el «cielito lindo»

Aquí lo importante es:

Que muchos sabemos que no es la factura de 6 millones de pesos (tristemente ya están gastados), No. Aquí lo importante es la factura que los veracruzanos debemos cobrarle a un gobierno en las urnas. Lo importante es apretar más para que entreguen resultados y como no, cobrarle a su heredero no solo el famoso reloj, sino los años que TODOS LOS POLÍTICOS han pasado viviendo del erario y así confirmar que el poder radica en nosotros, los ciudadanos, y no en pretensiones políticas sin sentido.

Hasta la próxima.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Permanencias Voluntarias tiene como única prioridad ser un nuevo canal de comunicación comprometido con toda su audiencia y con la verdad, creando contenidos dinámicos que lleguen a cada uno de los rincones digitales del mundo.

La frase de la semana

Hay aire y sol, hay nubes. Allá arriba un cielo azul (…) Hay esperanza, en suma. Hay esperanza para nosotros, contra nuestro pesar.

Juan Rulfo 
Novelista y cuentista mexicano.