Ley de Amnistía: ¿La oportunidad en un país sin ley?


Por Edel López Olán (Permanencias Voluntarias)

Hablar de justicia en México es prácticamente un ejercicio de ficción. Su impartición y establecer los parámetros para que la ley sea “pareja” han sido los esfuerzos titánicos de todos los defensores de la ley en un territorio donde, lamentablemente, la ley se mueve de acuerdo a las influencias, el capital, o la “amistad” en diferentes niveles.

En el país han existido múltiples avances en el ámbito legal y la impartición de justicia, sin embargo, a pesar de los esfuerzos, aún existe un abismo entre la ley y la realidad diaria de los que solicitan justicia. Las fallas en el sistema judicial han propiciado la detención y el procesamiento de cientos de personas por intereses políticos o personales. En la mayoría de estos casos, estás personas viven durante años el acoso del sistema a causa de órdenes de detención dictadas, pero sin cumplir o detenidas en función de pruebas armadas a favor de los denunciantes excediendo los límites legales. A otras personas se les deniega el acceso a representación o asistencia jurídica adecuada, precisamente en el momento en que corren mayor peligro de sufrir torturas u otros maltratos para obtener confesiones mientras los jueces desestiman o ignoran reiteradamente los informes de torturas lo que refuerza la impunidad y violaciones a los derechos humanos; que con gran frecuencia son las personas más desfavorecidas y vulnerables son las que tienen más posibilidades de convertirse en víctimas de estos abusos.

El Senado mexicano aprobó este lunes una ley de amnistía que prevé indultar a unas 6 mil personas en prisión preventiva o condenadas por delitos leves a fin de descongestionar las cárceles del país ante la pandemia de COVID-19.

La ley de amnistía es un proyecto del Gobierno de López Obrador que nació para liberar a personas que cometieron delitos en condiciones de vulnerabilidad y cuya aprobación se ha acelerado ahora por la crisis del coronavirus.

El proyecto decreta amnistía en favor de mujeres procesadas o sentenciadas en tribunales federales por aborto en todas sus modalidades, personas obligadas a participar en delitos contra la salud por sus condiciones de pobreza o por el crimen organizado y ciudadanos que portaban dosis pequeñas de drogas sin fines comerciales.

Asimismo, se beneficiará a indígenas que no recibieron una defensa acorde a su lengua y cultura, a presos por razones políticas y a aquellos que cometieron ilícitos menores sin violencia ni armas.

Se aclara que la amnistía se aplicará para dichos casos, cuando las personas no sean reincidentes, respecto del delito por el que están indiciadas o sentenciadas, y siempre que los ilícitos mencionados se hayan cometido antes de la fecha de entrada en vigor de este decreto.

Respecto del tema del aborto, se favorecerá a la madre del producto del embarazo interrumpido, a los médicos, cirujanos, comadronas o parteras, u otro personal autorizado de servicios de salud, que hayan auxiliado en la interrupción del embarazo, cuando la conducta delictiva se haya realizado sin violencia y con el consentimiento de la madre.

En cuanto a los delitos contra la salud, la amnistía será procedente cuando la persona que los cometió se encuentre en situación de pobreza o de extrema vulnerabilidad, tenga discapacidad permanente, o el ilícito lo haya realizado por indicación de su pareja sentimental, pariente consanguíneo, por temor fundado, o haya sido obligado por grupos de la delincuencia organizada.

La ley aplicará para las personas consumidoras que hayan poseído narcóticos en cantidades superiores, hasta en dos tantos, a la dosis máxima de consumo personal, y cuando no haya sido con fines de distribución o venta.

Se decretará amnistía a personas pertenecientes a los pueblos y comunidades indígenas que durante su proceso, por cualquier delito, no hayan accedido plenamente a la jurisdicción del Estado, por no haberles sido garantizado el derecho a contar con intérpretes o defensores que tuvieran conocimiento de su lengua y cultura.

Respecto al robo simple y sin violencia, se implementará el ordenamiento cuando no amerite pena privativa de la libertad de más de cuatro años.

La Ley de Amnistía será procedente en cuanto al delito de sedición, cuando se haya invitado, instigado o incitado a la comisión de este delito formando parte de grupos impulsados por razones políticas, con el propósito de alterar la vida institucional. No aplicará la ley cuando se trate de terrorismo o haya causado privación de la vida, lesiones graves a otra persona o utilizado armas de fuego.

El dictamen deja en claro que no beneficiará a reincidentes, personas acusadas de homicidio, secuestro, lesiones graves, violencia o utilización de armas de fuego, feminicidas, violadores, tratantes, huachicoleros o delincuentes dedicados al robo de casas habitación, entre otros.

La ley abre múltiples debates, sobre todo, porque la ley propuesta solamente beneficiaría a los procesos del fuero federal, lo que excluye al 85% de los internos de las prisiones mexicanas, por lo tanto, en el grueso de la población nacional, seguiría siendo una ley más electorera que de conciencia social.

Según Alejandro Hope, Analista de seguridad, la Ley de Amnistía solamente aplicará para el 15% de los reos que están en prisión y que se encuentran dentro del fuero federal, ponderando también a los procesados por delitos contra la salud algo que probablemente, por el control excesivo del crimen organizado en México, puedan convertirse en reincidentes circunstanciales o volverse parte de las filas de las mismas organizaciones criminales.

El analista destacó que en el último año se triplicó el número de delitos por prisión preventiva oficiosa y por ello consideró que en este contexto la Ley de Amnistía sólo ayudaría a que cinco mil personas salieran de la cárcel, lo cual sería equiparable al número de la población penitenciaria de 2018.

La dudas sobre esta ley se contraponen a lo establecido por organismos internacionales como Reinserta, que en nombre de su vocera, Saskia Niño de Rivera, afirma que la ley se convierte en ese recurso de paz que necesita el país donde la ley se percibe como un instrumento de venganza y no de justicia y al de la Organización de las Naciones Unidos que la aplaudió pues la considera un acto humano en momentos donde la sobrepoblación en las cárceles del país se convertirían en un foco importante de infección en la crisis sanitaria y asegurando que es un paso positivo que debe enmarcarse en la discusión y la transformación del sistema de justicia en México.

Sin lugar a duda esta nueva ley se convierte (según sea el caso) en una interesante medida de reinserción que debe ser supervisada de forma minuciosa por el estado para convertirla en una realidad sustentable para la vida de un país que se debate entre la injusticia y la ilegalidad, donde la criminalización de la pobreza se ha convertido en un caldo de cultivo para el crimen mientras la ley sigue caminando a modo de los intereses de unos pocos.

La ley de amnistía se ha convertido en esa segunda oportunidad para los que están dentro sin merecerlo y, probablemente, será la nueva oportunidad parar seguir con la vida delictiva para los que ya han probado las mieles de la impunidad de un sistema corrupto e incompetente a modo para quien tiene los recursos y letal para el que no los tiene. Hoy, esta ley puede ser un parteaguas positivo para una cuarta transformación que sigue caminando peligrosamente en el filo de una credibilidad que se difumina en medio de sus intereses populistas.

La moneda está en el aire. Ahora le toca a la justicia hacer lo suyo mientras su credibilidad, de una forma paralela y surrealista, dependerá de la conciencia de cada individuo y su entorno poniendo a prueba de nuevo un frágil sistema de justicia que no queda bien con nadie, a pesar de sus bondades.

Hasta la próxima

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: