El fundador de Wikileaks ha pasado un año y medio en una prisión en Gran Bretaña y ahora, ha rechazado ser extraditado a Estados Unidos
Por todo el mundo, varias decenas de simpatizantes, incluidas su pareja Stella Moris y la diseñadora de moda Vivienne Westwood, se reunieron frente al tribunal, cantando, tocando tambores y denunciando su caso como una amenaza a la libertad de prensa.
“Julian Assange es el detonante, él está arrojando luz sobre toda la corrupción en el mundo”, dijo Westwood.
Los fiscales estadounidenses han acusado al australiano de 49 años de 18 cargos de espionaje y uso indebido de computadoras por la publicación en Wikileaks de documentos militares secretos hace una década. Los cargos conllevan una sentencia máxima de 175 años de prisión. La fiscalía alega que Assange conspiró con la analista de inteligencia del ejército estadounidense Chelsea Manning para infiltrarse en una computadora del Pentágono y tener acceso a miles de cables diplomáticos secretos y archivos militares sobre las guerras en Irak y Afganistán.
Los abogados de Assange dicen que la acusación tiene motivos políticos, sofocará la libertad de prensa y pondrá en riesgo a periodistas de todo el mundo.
Sus defensores argumentan que Assange es un periodista protegido por la Primera Enmienda —de la Constitución estadounidense que garantiza la libre expresión— y dicen que los documentos filtrados exponen las irregularidades del ejército de Estados Unidos. Entre los archivos publicados por WikiLeaks había un video de un ataque con helicóptero Apache en 2007 por parte de las fuerzas estadunidenses en B
Fuente: La Jornada


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