Se me acabó la fuerza


Por Ernesto Ofarril (El Financiero)

Las primeras cifras de la actividad económica mexicana posteriores al cierre de actividades de la fase 3 del confinamiento sanitario de junio y julio, lucían espectaculares. La misma reapertura provocaba números de recuperación muy elevados, en términos de su variación mensual. Sin embargo, el conjunto de variables que ya conocemos de agosto nos están evidenciando la pérdida de impulso. No se le ve fuerza a la recuperación. Pero lo mismo se está viendo en otras economías.

En los indicadores PMI del sector servicios de agosto se observaron caídas en el indicador global y en economías como en China, EU, Zona Euro, Japón y en México. Una de las principales razones es la incertidumbre en relación a la evolución de la pandemia por Covid-19. En México, tenemos una circunstancia mucho más compleja. Una crisis de confianza, más la pandemia desbocada. Veamos que nos dicen algunos indicadores de agosto a través de nuestro indicador más oportuno, el IBEM:

El Índice Bursamétrica de la Economía de México (IBEM) para agosto se ubicó en 111.65 unidades vs. 107.58 puntos de julio, con un incremento de +3.58 por ciento mensual, equivalente a una variación negativa de 16.07 por ciento anual. El cálculo del IBEM lo iniciamos en agosto de 2011, y en estos 109 meses no habíamos visto una caída tan drástica como la observada en los últimos cinco meses. Al analizar los componentes del indicador se observa que en general, tanto los que se refieren a la actividad industrial y a la exportación como los del mercado interno presentan una significativa recuperación en relación a los datos más bajos de abril y mayo, pero todavía muy por debajo de los datos del año anterior.

Favorecieron al indicador los siguientes factores :

•El ISM de la manufactura de EU aumentó de 54.2 en julio a 56.0 unidades en agosto. Un registro por arriba de 50 puntos implica expansión del sector.

•Las ventas domésticas de autos, que cayeron 31.03 por ciento anual en julio, en agosto bajaron en 28.66 por ciento anual.

•El Indicador Mexicano de Confianza Económica del Instituto Mexicano de Contadores Públicos/Bursamétrica en su componente de la percepción actual observó una recuperación a 56.40 puntos respecto a los 52.41 unidades registradas en julio.

•Walmart México ha dejado de publicar sus ventas mensuales desde marzo pasado. Estimamos que en tiendas y semanas comparables las tiendas de autoservicio en agosto subieron +1.87 por ciento real anual, mientras que en julio subieron en +1.0 por ciento real anual.

•El precio de la mezcla mexicana de exportación de petróleo en términos de pesos bajó 26.1 por ciento anual, mientras que en julio bajó 26.3 por ciento anual.

•El Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores, como indicador de expectativas bajó en 8.98 por ciento anual, mientras que en julio estaba cayendo en 12.07 por ciento anual.

•La producción automotriz bajó en agosto en 13.13 por ciento anual, mientras que en julio creció en +0.79 por ciento anual.

•El Indicador del IMEF del sector manufacturero marcó mayor debilidad al bajar de 47.78 en julio a 45.01 unidades en agosto; manteniéndose en zona de contracción.

•El indicador IMEF no manufacturero bajó a 46.05 unidades respecto a 47.14 puntos de julio. Ambos debajo de 50 puntos.

•Estimamos que el número de trabajadores afiliados al IMSS bajó en 4.71 por ciento anual, mientras que en julio la reducción fue de 4.36 por ciento anual.

Con el resultado del Índice Bursamétrica de la Economía de México (IBEM) de agosto, estimamos preliminarmente una contracción del IGAE de agosto cercana a 10.5 por ciento real anual. De resultar acertada esta estimación, el PIB de México podría sufrir un decremento al tercer trimestre de 11.0 por ciento anual; el PIB para todo el año 2020 lo estamos estimando en -10.0 por ciento anual.

Para 2021, sí hay alguna probabilidad de que tengamos un rebote que nos lleve a un crecimiento como el que está planteando el consenso de los analistas de entre 3.0 a 3.5 por ciento anual, el cual se empalma con la parte baja del rango que plantea la SHCP. Un efecto estadístico. Pero sin inversión, el modelo de una economía con enorme gasto social, con finanzas públicas sanas y con una informalidad cercana a 60 por ciento es insostenible, a pesar del T-MEC. Ya le hemos planteado aquí cuáles son los principales riesgos que enfrenta nuestra economía: la posibilidad de ver un efecto negativo importante en el sistema financiero; la pérdida del grado de inversión en la deuda soberana; y la venta masiva de la posición de valores gubernamentales en pesos por parte de inversionistas residentes en el exterior que hoy asciende a más de 85 mil millones de dólares.

 

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