“Breaking Bad estancado por la detención de Cienfuegos”


Una disputa política entre Estados Unidos y México amenaza con obstaculizar una investigación sobre el desvío de productos químicos por parte de cárteles de la droga. Una serie de expertos cuestionan si la venta de esos productos químicos en México por parte de una empresa estadounidense contaba con un propósito legítimo significativo.

Una investigación de Bloomberg Businessweek reveló el año pasado cómo Avantor desarrolló una notable línea de productos en medio de la epidemia de heroína en Estados Unidos: la venta del único químico esencial para la producción de heroína en todo México en botes lo suficientemente grandes como para producir cantidades lucrativas de droga, pero lo suficientemente pequeños como para cargarlos en el maletero de un automóvil.

Cada uno de los botes de 18 litros de la compañía, que vendió a distribuidores y minoristas en todo el país, podría producir 20 libras de heroína pura “china blanca”, o cerca de 90 mil dosis. Periodistas de Bloomberg encontraron fotos incriminatorias, en las que se ven productos químicos de Avantor en laboratorios de narcóticos en las principales regiones mexicanas productoras de heroína durante la última década.

El compuesto, el anhídrido acético, es uno de los productos químicos para la fabricación de droga más estrictamente regulados por las leyes internacionales de narcóticos. No obstante, Bloomberg descubrió que Avantor, con una valoración de más de 17 mil millones de dólares actualmente, vendió miles de botes en México y, tan solo en 2019, las ventas alcanzaron al menos las 21 toneladas métricas. El anhídrido acético es insustituible en la fabricación de heroína, y también ha sido utilizado por los carteles para producir metanfetamina durante la última década.

Distribuidores y minoristas dijeron en ese entonces que el producto de Avantor, comercializado por su pureza, era un favorito de los narcos y que su fácil disponibilidad en México era un secreto abierto. Expertos de México y de todo el mundo ahora cuestionan el alcance del uso legítimo de los botes.

“Por ninguna razón pediríamos un contenedor de 20 o 200 litros de dicho químico, por absolutamente ninguna razón”, dijo Enrique Ángeles, fundador y director del Laboratorio de Química Farmacéutica de la Universidad Nacional Autónoma de México, que cuenta con el programa de química mejor clasificado de México (aunque los botes de Avantor tienen una capacidad de 20 litros, se llenan con solo 18 litros del químico, porque es más pesado que el agua).

Al responder a preguntas para este artículo, Avantor repitió declaraciones anteriores de que siguió todas las regulaciones aplicables en México, que vendió solo a distribuidores y minoristas autorizados, y que esos revendedores eran responsables de verificar la legitimidad de los clientes. Comenzó a retirar el producto del país y a destruir su inventario existente el día en que Bloomberg Businessweek publicó por primera vez sus hallazgos.

“Por precaución, ante el potencial uso indebido del anhídrido acético fuera de la oferta regulada, Avantor suspendió todas las ventas de anhídrido acético en México y en toda América Latina”, dijo Avantor.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó una investigación sobre el acceso de los cárteles a productos químicos para la fabricación de droga tras la publicación de la investigación de Businessweek. Pero un mes después, las relaciones entre México y EU se deterioraron con el arresto sorpresa del general Salvador Cienfuegos en Los Ángeles por cargos relacionados con lavado de dinero y drogas. EU retiró todos los cargos después de que López Obrador amenazara con la posible expulsión de agentes estadounidenses en México.

No obstante, el mandatario nacional firmó una nueva ley que pone en peligro la cooperación de seguridad, especialmente en las investigaciones transfronterizas de narcóticos. Los carteles mexicanos prácticamente monopolizan el suministro de heroína y metanfetamina que se vende en EU, donde las sobredosis por ambas drogas se han disparado en los últimos años. Por su parte, los fiscales federales de EU prácticamente monopolizan la presentación de casos importantes contra líderes de cárteles, a menudo con la cooperación mexicana.

Antes de la crisis, López Obrador sugirió que los productos químicos estadounidenses para la producción de droga era un tema sensible a nivel político y dijo que no se darían detalles hasta después de las elecciones en EU. Pero 11 semanas después del cierre de las urnas, la Fiscalía General de la República (FGR) declinó hacer comentarios, limitándose a decir que su investigación estaba en curso. La crisis política se intensificó el 14 de enero, cuando México confirmó que desestimaría las acusaciones contra Cienfuegos.

Aunque lo que sucede tras bambalinas en cualquier caso específico no es claro, Vanda Felbab-Brown, experta en seguridad de Brookings Institution en Washington, dijo que cualquier investigación sobre narcotráfico con sensibilidad política se ha visto envuelta en el conflicto.

Las cosas están realmente congeladas, casi todo”, dijo Felbab-Brown, quien consultó con altos funcionarios estadounidenses sobre el tema cuando México aprobó la nueva ley, que restringe significativamente la capacidad de la Administración de Control de Drogas de EU (DEA) para trabajar en México. “Es una gran crisis en la relación. Y en este momento no es solo una crisis, es un gran revés”.

Antes de que cesara las ventas en México, Avantor declinó decir quiénes eran los mayores usuarios legítimos de sus botes, pero identificó dos industrias específicas como clientes: la minería y las ciencias de la vida. Vendió los botes a través de su línea de productos químicos de laboratorio, que es el corazón del negocio global de la compañía.

Profesionales de la minería y expertos de México, Canadá, Sudáfrica y Europa contactados por Bloomberg dijeron que no tenían conocimiento de ningún uso de anhídrido acético en su industria. Las compañías mineras utilizan cantidades modestas de otros productos químicos en sus laboratorios para probar el contenido de metales preciosos en las rocas. También los usan en cantidades industriales, que se venden en camiones cisterna o contenedores de tamaño industrial en lugar de botes, para separar el metal valioso del mineral sin valor.

Fresnillo Plc, empresa mexicana, el mayor productor mundial de plata primaria y la segunda mayor minera de México en general, extrae plata, oro, plomo y zinc en el país. Le dijo a Bloomberg que no empleó anhídrido acético en sus procesos o instalaciones. “No usamos anhídrido acético en ninguna de nuestras operaciones”, dijo Gabriela Mayor, directora de relaciones con inversionistas de la compañía que cotiza en Londres, con sede en Ciudad de México.

Texto original: El Financiero

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