La narrativa presidencial de que le importan los pobres es una de sus tantas falsedades (y de sus morenistas) que los tiene en el poder desde la transaccion de dinero por votos.
Por Edel López Olán (Permanencias Voluntarias)
Me gustaría comenzar esta columna con esta frase:
“Ayudando a los pobres va uno a la segura porque ya saben que cuando se necesite defender, en este caso la transformación se cuenta con el apoyo de ellos. No así con sectores de clase media, ni con los de arriba, ni con los medios, ni con la intelectualidad, entonces no es un asunto personal, es un asunto de estrategia política”
No. No es una propaganda del PRI o del PAN, no. Son las palabras de uno de los hombres más manipuladores y efectivos del México moderno: Andrés Manuel López Obrador.

Hace unos años platicaba con un amigo sobre los problemas del país. En ese tiempo, el recalcitrante priismo de Enrique Peña Nieto nos carcomía a todos los mexicanos en un país envuelto en violencia y corrupción y, como un mal presagio, aparecía de nuevo la imagen de Andrés Manuel López Obrador en el horizonte.
En la charla comenté que si AMLO volvía a perder iba a parar Reforma y todo el drama que hizo cuando ganó Felipe Calderón. Mi amigo me respondió de una forma que en ese momento me molestó por la forma tan cruel en la cual lo expresó, pero hoy me doy cuenta que fue esa idea fue el principio del fin de un país gobernado por ineptos y manipuladores:
«AMLO se vale de los pobres porque el pobre no tiene nada que perder»
Y tenía mucha razón.
En México se ha destinado de 2019 al 2024 2.7 billones de pesos en Programas del Bienestar para satisfacer a 28 millones de mexicanos. Entre los que se destacan, en nivel de dispersión de mayor a menor cantidad de beneficiados: Adultos mayores, estudiantes, jóvenes construyendo el futuro, trabajadores de campo y personas con discapacidad, estos últimos, que se entienden son los sectores más vulnerables, con solo 2.5 millones de personas representadas en cifras.
Según la cifras, del CONEVAL entre el primer entre el primer trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2024, el porcentaje de la pobreza laboral presentó una disminución a nivel nacional de 1.9 puntos porcentuales al pasar de 37.7% a 35.8%, respectivamente. El nivel observado en el primer trimestre de 2024 es inferior al de la pobreza laboral reportado previo a la pandemia de COVID19.
Estos factores son obviamente positivos pero no cambian la forma en como esas personas pueden contribuir al progreso del país y la forma en como la inyección de recursos a las personas que no tienen absolutamente nada, se ha convertido en una de las apuestas de un gobierno qué, según su eslogan, afirma que: «Por el bien de todos, primero los pobres» cuando en la realidad, más allá de los fríos números, existe una interpretacion oscura de la realidad nacional.
Las cifras de la Encuesta Nacional de Empleo demuestran que los datos del gobierno federal son inexactos. La diferencia estadística de 20 puntos entre los hogares que reciben un programa social y los mexicanos en pobreza extrema es algo que debe alarmarnos a todos los mexicanos. Por ejemplo, el Gobierno de México asegura que la cobertura en programas sociales llega al 50% de los mexicanos, y el presidente afirma que 9 de cada 10 pobres reciben una ayuda por parte del Bienestar lo que significaría una de la mayores coberturas en la historia del país, algo, que obviamente, proviene de los «otros datos» de un gobierno inoperante, pero con un gran marketing.
El investigador del Colmex, Máximo Ernesto Jaramillo-Molina, lo dice en Nexos con más contundencia que nadie: es un mito que los programas sociales llegan ahora a tantos hogares como nunca antes.
En el programa de becas para adultos mayores, el incremento en transferencias para el decil más rico fue de 457% entre 2018 y 2020. Para el decil más pobre, el incremento fue de apenas 17%, en el mismo periodo, afirma y demuestra Gonzalo Hernández Licona, ex Secretario Ejecutivo de Coneval y ahora Director de la Red de Pobreza Multidimensional de la Universidad de Oxford.
En el caso de las becas para jóvenes en educación media superior y universidad, las Becas Benito Juárez sustituyeron a las del programa Oportunidades/Progresa. El monto total se redujo 35% entre 2018 y 2020, pero la reducción estuvo mal repartida. El decil más pobre vivió un recorte de 63% y el decil mas rico se encontró con un incremento de 380 por ciento.
Y es que en México, por ejemplo, las cifras entre lo que «entra» y lo que los «pobres» deben invertir (y no nos referimos a dinero) tiene una abismo enorme de proporciones que no se subsanan con 3000 pesos mensuales.
El gasto en salud en México sigue siendo un grave problema para todos los mexicanos, incluyendo a los de los programas sociales. Durante 2023 el gasto funcional en este rubro ascendió a 800,347 millones de pesos, un nivel 3.4% menor al ejercido el año previo, de acuerdo con cifras de la SHCP (Secretaría de Hacienda y Crédito Público). Esta fue la contracción más pronunciada que se ha registrado en los últimos 15 años. Adicionalmente, el gasto funcional en salud incumplió con lo aprobado por el Congreso durante 2023, que eran 962,369 millones de pesos.
Entonces, la funcionalidad real de «atender más» a los pobres y no al gasto en salud es algo que no cuadra con el slogan de «Primero los pobres» por que aun en México, muchas personas siguen sin seguridad social y los que acceden a servicios como IMSS bienestar, son subsidiados por un gasto publico que ya está en números morados.
En teoría, los programas sociales son instrumentos para que la gente acceda a una mejor calidad de vida, que si, efectivamente en mucho casos lo es, pero 300,000 millones de pesos al año y que en teoría deben servir para palear las injusticias que genera una sociedad tan desigual como la mexicana no es cierto.
Hasta el momento no sabemos cuántos beneficiarios hay y por qué los recursos no llegan de manera efectiva a los mas pobres. Gabriel García Hernández jefe de los Super Delegados y Secretario de Desarrollo Social fue el encargado del diseño del censo que en 2018 produjo padrón de beneficiarios de los programas sociales completamente en la sombra y que hoy tiene una ausencia absoluta de las reglas de operación de estos programas.
Pero, ¿Los Programas Sociales sirven para comprar votos?…. ¡Claro que sí!
La Unión Europea sólo tiene competencias limitadas en el ámbito social. Esto significa que la responsabilidad del empleo y las políticas sociales recae principalmente en los gobiernos nacionales. Estos incluyen leyes, fondos o herramientas de la UE para coordinar y supervisar mejor las políticas nacionales. La UE también alienta a los Estados miembros a compartir las mejores prácticas en sectores como la inclusión social, la pobreza y las pensiones.
Palabra clave: SUPERVISAR
La Fiscalía Especializada en materia de Delitos Electorales (FISEL) ordeno que aunque los programas sociales no deben suspenderse o cancelarse de manera injustificada en el periodo de campañas electorales no pueden ser entregados en eventos masivos o en modalidades que afecten el principio de equidad en la contienda. A fin de evitar o prevenir la compra o coacción del voto, pero eso, obviamente no fue así.
En marzo del 2024, el gobierno federal dispersó los pagos de los bimestres marzo-abril y mayo-junio de tres programas gubernamentales se harán en febrero. En total, el Gobierno dispersó más de 155.000 millones de pesos entre casi 14 millones de beneficiarios obviamente cumpliendo con las prerrogativas del INE, pero, manejando bajo al mesa la narrativa de que, si los otros ganaban, iban a perder todo, explicando la famosa narrativa de que Claudia Sheinbaum «arraso» las elecciones, cuando, obviamente, solo se hizo una transacción de votos.
Y es que es muy importante como la narrativa de «Primero los pobres» aplica solo en época electoral. Hoy, el desplazamiento forzado en Chiapas derivado de la narcoviolencia aumenta en pueblos y comunidades de municipios de la Sierra y la Frontera, pero de igual forma en los Altos de Chiapas. Tres años de la pelea entre dos cárteles que se disputan el control de territorios de la Sierra y la Frontera, han obligado a pobladores de varios ejidos del municipio de Frontera Comalapa a salir de sus comunidades por el miedo de que el crimen organizado se lleve a su familia o los mate si se niegan a apoyar sus pretenciones mientras narran el terror que han vivido en las últimos meses mientras AMLO y compañía voltean hacia otro lado por que ya no son tiempos electorales.
O por ejemplo, en Valle de Chalco dónde, después de 3 semanas de inundaciones en aguas negras AMLO solo se limitó a decir:
«No voy, por que debo proteger la investidura presidencial»
o ya no hay necesidad, por que ya no hay conciencias que comprar mientras todos los mexicanos nos damos cuenta que si, efectivamente, para el bien de algunos, compremos a los pobres.
Y eso, eso es muy pinche lamentable.
Hasta la próxima.


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