Los despidos han alcanzado a varias organizaciones, este fin de semana fue uno de los institutos más importantes para la promoción de la paz en el mundo.
Los empleados del Instituto de la Paz de Estados Unidos recibieron cartas de despido el viernes por la noche, mientras el Gobierno de Trump continúa reimaginando el papel de EE.UU. en el extranjero y desmantelando dramáticamente partes clave del Gobierno federal a través del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés).
La gran mayoría del personal de la organización sin fines de lucro recibió avisos de despido el viernes por la noche, dijo una fuente que fue cesanteada y que solicitó anonimato para hablar libremente sin poner en peligro su paquete de indemnización.
“Todos recibieron una carta personal que indicaba que estaban despedidos a partir del 28 de marzo y que la atención médica terminaría el 31 de marzo”, dijo la fuente, señalando que los empleados recibirían el pago por el trabajo realizado hasta el viernes, así como por cualquier tiempo de vacaciones restante”.
El instituto, que fue fundado durante la administración Reagan, “promueve la investigación, el análisis de políticas, la educación y la capacitación sobre la paz internacional y la resolución de conflictos en un esfuerzo por prevenir y resolver conflictos violentos, y promover la estabilidad postconflicto”, según una descripción en usa.gov. Su sitio web oficial fue dado de baja.
El presidente Donald Trump firmó un decreto en febrero apuntando al Instituto de la Paz, un esfuerzo, dijo el decreto, para “reducir drásticamente el tamaño del Gobierno Federal, mientras aumenta su responsabilidad ante el pueblo estadounidense”.
George Foote, quien fue asesor del Instituto de la Paz de Estados Unidos hasta que fue despedido por DOGE, ahora está involucrado en un litigio cuyo objetivo es convencer a un juez de que reconozca que los esfuerzos del Gobierno de Estados Unidos y DOGE para despedir a altos funcionarios de la organización son ilegales.
La demanda fue presentada en el Tribunal de Distrito de Washington después de que el personal de DOGE, acompañado por oficiales de Policía de Washington, obtuviera acceso al edificio del Instituto de la Paz a principios de este mes después de ser rechazados inicialmente.
El propio Trump ha expresado su esperanza de ser recordado como un “pacificador”.
“Mi legado más orgulloso será el de un pacificador y unificador. Eso es lo que quiero ser: un pacificador y un unificador”, dijo en su discurso inaugural.
Fuente: CNN


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