La Fiscalía de la CDMX sigue investigando los hechos en coordinación con la FGR
El asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores cercanos de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, fue un crimen planeado y ejecutado por gente con experiencia, informaron autoridades.
En conferencia, la fiscal Bertha Alcalde y Pablo Vázquez, jefe de la Policía, detallaron que el sicario disparó en 12 ocasiones, acertó en diez y luego escapó con ayuda de otros tres sujetos y tres vehículos: una moto, una SUV y una camioneta Van.
No había huellas dactilares en los dos vehículos que se incautaron el martes tras el doble homicidio, por lo que se presume que los delincuentes usaron guantes.
Se determinó que fueron modificados los números de serie de la motocicleta y la camioneta asegurados, por lo que tras una segunda revisión se asentó que sí cuentan con reporte de robo.
Los análisis arrojaron que la pistola no ha sido utilizada en otro crimen, lo que para Alejandro Mendoza, excomandante de la Policía Federal y la Policía de Investigación de la Fiscalía capitalina, es un indicio de que los homicidios fueron cometidos por profesionales pertenecientes a “toda una estructura criminal”. Vázquez informó que, tras subir a un tercer vehículo en calles de Iztacalco, los presuntos responsables huyeron hacia el Estado de México.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Fiscalía local señalaron ayer que el asesinato de la secretaria particular de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México y de uno de sus asesores más cercanos fue planeado y ejecutado por gente con experiencia.
Se trató de una célula de al menos cuatro integrantes, cuyo sicario habría estado una semana antes en el mismo punto donde los ultimó, aparentemente esperando concretar su objetivo criminal.
Una cámara habría captado a este sujeto el 14 de mayo: portaba un chaleco verde fluorescente y un casco de motociclista negro, tal como el doble homicida de calzada de Tlalpan.
De acuerdo con las investigaciones, el martes pasado el sicario esperó por varios minutos a que Ximena Guzmán llegara manejando casi hasta la esquina de la calle Napoleón, en dirección al Centro Histórico, donde José Muñoz abordaría, como habitualmente lo hacía. Ella fue asesinada frente al volante y él ya no alcanzó a subir.
En la escena del crimen encontraron 12 cartuchos percutidos de un arma que el agresor sostuvo con una sola mano; diez de los disparos dieron en las víctimas, quienes murieron en lugar.
Sobre el móvil del crimen, la fiscal y el secretario señalaron que hasta el momento no se ha asentado uno y que no se ha descartado que el crimen se haya ejecutado derivado de la labor de las víctimas o por una cuestión personal.
Fuente: El Universal


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