La NASA asegura que el «Planeta Rojo» sigue sorprendiendo con los datos que aparecen del planeta y sus similares con la tierra
Generalmente, para saber su composición, los científicos utilizan sismógrafos que miden y registran el paso de las ondas sísmicas a través del núcleo, es decir, cuando éstas son capaces de atravesarlo o no.
Si el núcleo es líquido, las ondas sísmicas no podrían cruzar de un extremo a otro del planeta, pero, en cambio, cuando el núcleo es sólido, las ondas tienden a desviarse y entonces logran cruzar de extremo a extremo.
En 2018, gracias a la nave Insight, los científicos de la NASA lograron llevar por primera vez un sismógrafo a otro planeta, en este caso a Marte.
Cuatro años después del exitoso descenso sobre la superficie marciana, Insigth dejó de funcionar debido a que los paneles solares que lleva a bordo se llenaron de polvo producto de las constantes y violentas tormentas de arena que se producen sobre la superficie del planeta.
Afortunadamente, los datos obtenidos por el sismógrafo pudieron llegar a la Tierra sin contratiempos y, gracias a ello, ahora los investigadores pueden afirmar, casi con toda certeza, que Marte, al igual que nuestro planeta, posee un núcleo sólido de unos 600 kilómetros de radio.
Los científicos que analizaron algunos de los datos enviados por Insight (23 sismos registrados durante 3 años) pertenecen a la Universidad de Ciencia y Tecnología de China, y acaban de publicar un extenso trabajo de investigación con los pormenores de sus hallazgos en la prestigiosa revista Nature.
Antes de este descubrimiento se asumía que Marte no poseía un núcleo sólido como la Tierra. Éste, creían, estaba hecho únicamente por hierro fundido. Sin embargo, en realidad, este núcleo está formado por hierro, pero en estado sólido.
Los autores también sostienen que la presencia de un núcleo sólido es posible porque no únicamente contiene hierro, sino también otros elementos que no son tan pesados como el oxígeno. De hecho, han logrado calcular que la temperatura promedio donde está el núcleo podría alcanzar más de 1,700 gados.
Además, la complejidad intrínseca de los fenómenos físicos debería implicar buscar respuestas de forma cuidadosa. Por lo tanto, me parece necesario que, a partir de la posible presencia de un núcleo sólido en Marte, otro equipo de investigación haga una revisión de los sismos registrados por Insight o que, inclusive, otros sismógrafos, en sondas que se envíen en un futuro a Marte, corroboren o descarten definitivamente lo que detectó esta nave.
Fuente: Aristegui noticias


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