El Sistema Tributario mexicano estará atento ante las fallas de ciertos sectores
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) es la autoridad encargada de vigilar que personas físicas y morales cumplan con el pago de impuestos en México.
De acuerdo con el Artículo 1 del Código Fiscal de la Federación (CFF), todas las personas están obligadas a contribuir al gasto público conforme a las leyes fiscales vigentes
En términos simples, la ley castiga la intención de engañar, no el simple atraso o error corregible.
Cuando esta obligación no se cumple, las consecuencias pueden ir más allá de una simple multa y escalar hasta sanciones penales, incluida la prisión.
La información que se presenta a continuación se basa en el Código Fiscal de la Federación, normativa oficial y vigente en México, y tiene como fuente principal al propio Servicio de Administración Tributaria, órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
No todas las deudas fiscales llevan a la cárcel. En la mayoría de los casos, el incumplimiento se sanciona con multas económicas, recargos, actualizaciones, restricciones administrativas o afectaciones al historial crediticio.
Sin embargo, sí existe un escenario en el que una falta fiscal se convierte en delito penal, y es ahí donde puede intervenir un juez y dictarse una pena de prisión.
El delito se llama defraudación fiscal y está previsto en el Artículo 108 del Código Fiscal de la Federación.
No se trata solo de “deber impuestos”, sino de usar engaños o aprovechar errores para dejar de pagar total o parcialmente una contribución, o para obtener un beneficio indebido en perjuicio del fisco federal.
No toda deuda fiscal es delito. La prisión aplica únicamente cuando la autoridad acredita que hubo engaño, simulación o intención de evadir impuestos.
Casos más comunes de defraudación fiscal
De acuerdo con el CFF, estos son algunos de los supuestos más frecuentes en los que una persona puede incurrir en defraudación fiscal:
- Declarar ingresos menores a los que realmente se obtuvieron
- Incluir deducciones falsas o inexistentes para reducir el impuesto a pagar
- Omitir la presentación de la declaración anual por más de 12 meses, cuando existe un impuesto a cargo
Estos actos deben ser acreditados por la autoridad fiscal y, en su caso, por el Ministerio Público.
Las penas de prisión por defraudación fiscal dependen del monto de lo defraudado.
El propio Código Fiscal establece los siguientes rangos:
- De 3 meses a 2 años de prisión, cuando el monto no excede de $2,236,480 pesos
- De 2 a 5 años de prisión, cuando el monto excede de $2,236,480, pero no de $3,354,710 pesos
- De 3 a 9 años de prisión, cuando el monto es mayor a $3,354,710 pesos
Cuando no es posible determinar el monto exacto de lo defraudado, la pena puede ir de 3 meses a 6 años de prisión.
Fuente: El Economista


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