La economía mexicana vuelve a ser golpeda desde el exterior
El peso recibió un golpe fuerte y esta vez la presión vino desde Japón. La moneda mexicana cerró con su mayor caída diaria desde el 3 de marzo, cuando el conflicto en Medio Oriente se agudizó.
El Banco de México (Banxico) informó que el tipo de cambio finalizó este martes –23 de junio de 2026– en 17.56 pesos por dólar en operaciones interbancarias, con una pérdida de 1.13%, equivalente a 19.6 centavos. Durante la jornada, el billete verde bajó hasta 17.36 pesos y después alcanzó un máximo de 17.60 pesos por unidad.
En las ventanillas de los bancos y casas de cambio del territorio nacional, el dólar libre —el que se vende al público en general— terminó con un precio máximo de 18.48 pesos y un mínimo de 17.42 pesos por unidad; hasta 27 centavos más caro que el lunes pasado.
El peso fue la cuarta moneda más golpeada de la sesión, mientras el dólar estadounidense se fortaleció 0.37%, de acuerdo con su índice ponderado, indicador que mide al dólar frente a varias monedas importantes.
Los bancos con el precio del dólar más caro son:
- Bank of America: 18.48 pesos
- Monex: 18.40 pesos
- Banco Azteca: 18.24 pesos
- Afirme: 18.10 pesos
En contraste, el dólar más barato se ubicó en:
- Grupo Financiero Multiva: 17.42 pesos
- BBVA: 17.83 pesos
- Banorte: 17.90 pesos
- Banamex: 18.04 pesos
La directora de Análisis Económico del Grupo Financiero BASE, Gabriela Siller Pagaza, explicó que una de las principales presiones vino de Japón, donde creció la posibilidad de que las autoridades intervengan para frenar la caída del yen, la moneda japonesa.
Refirió que la ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, señaló que su país y Estados Unidos están alineados en materia cambiaria y podrían tomar medidas contundentes si fuera necesario. Esa señal puso nervioso al mercado porque Japón ya intervino directamente entre finales de abril y mayo, con un monto récord de 11.73 billones de yenes para apoyar a su moneda.
El problema para México es que el yen suele usarse para financiar inversiones en monedas que pagan más, como el peso. En palabras simples: cuando crece la posibilidad de que el yen suba, algunos inversionistas cierran esas apuestas y reducen su demanda por pesos.
A ese golpe se sumó el avance del dólar, que alcanzó un máximo no visto desde el 25 de noviembre del año pasado. Gabriela Siller explicó que el mercado espera que la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos realice dos aumentos de 25 puntos base —un cuarto de punto porcentual cada uno— en la tasa de interés para abril de 2027.
El dólar también ganó fuerza por la percepción de que la inflación podría seguir alta por más tiempo a nivel global. En Europa, el vicepresidente del Banco Central Europeo, Boris Vujcic, señaló que la inflación general y la subyacente —la que excluye precios más volátiles— permanecerán por encima del objetivo durante más tiempo, incluso hacia 2027.
Aunque esas declaraciones corresponden a la zona euro, reforzaron la idea de que los bancos centrales podrían mantener tasas altas durante un periodo prolongado. Para el peso, ese escenario pega doble: fortalece al dólar y reduce el atractivo de monedas como la mexicana.
Texto original: El Financiero


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