Así se frena una ciudad (y un país) con trámites


por Andrea Navarro (Bloomberg)

“Todos venden menos, nadie invierte en el sector”

La actividad de la construcción en la Ciudad de México se detuvo este año a medida que el combate a la corrupción surge como un freno para el crecimiento económico nacional.

La alcaldesa capitalina, Claudia Sheinbaum, una aliada cercana del presidente Andrés Manuel López Obrador, está buscando eliminar posibles irregularidades en la zonificación, el uso del suelo y el otorgamiento de proyectos. Como resultado, su administración ha reducido drásticamente los permisos de construcción en una ciudad que juega un papel muy relevante en la economía de la nación.

El escrutinio adicional sobre los proyectos, cuyos defensores afirman que están muy retrasados, está teniendo el efecto no deseado de reducir el crecimiento económico en la capital, la zona más rica de todo el país.

La actividad local de construcción cayó casi un 17 por ciento en mayo, la mayor proporción desde diciembre de 2015, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Y la debilidad se está propagando hacia el crecimiento nacional en un momento en que la economía emerge como una fuente de decepción con López Obrador en su primer año en la presidencia.

“Esto es lo que identificamos como uno de los factores más importantes en el contexto de lo que ha estado sucediendo con el crecimiento este año”, señaló Juan Carlos Alderete, economista de Grupo Financiero Banorte SAB. “Es solo un sector en una ciudad, pero no es pequeño en absoluto”.

La caída de la construcción únicamente en la Ciudad de México ya ha borrado 0.18 puntos porcentuales del crecimiento del producto interno bruto de México y podría quitar hasta 0.3 puntos porcentuales durante todo el año, explicó Alderete. Es un golpe significativo para una economía que se espera que crezca solo 0.5 por ciento este año, según estimaciones compiladas por Bloomberg. El objetivo de López Obrador para el crecimiento anual promedio durante su mandato de seis años es del 4 por ciento.

Óscar Castro

En junio, la autoridad de vivienda de la Ciudad de México, conocida como Seduvi, anunció que estaba revisando alrededor de 200 proyectos de construcción, desde edificios de apartamentos hasta torres de oficinas, para cumplir con las regulaciones actuales.

“Esto generó un impasse que nos preocupa”, mencionó Armando Díaz, jefe de la Cámara de Comercio de la Industria de la Construcción en la Ciudad de México.

“Esto va a tener un impacto en nuevos proyectos e inversiones para el próximo año”.

Seduvi ha resuelto el 92 por ciento de las 245 revisiones que realizó, comentó una portavoz en respuesta a cuestionamientos sobre el tema. De ellos, 121 proyectos fueron aprobados y el resto fue denegado porque carecían de algunos servicios o aprobaciones de otras instancias gubernamentales. Todos ellos podrán modificar sus proyectos y volver a solicitar los permisos, dijo Seduvi.

La gran mayoría de los proyectos que se han detenido para revisiones, y otros que han sido clausurados en definitiva, se concentran en alcaldías con una actividad económica importante o que presentan una demanda de vivienda que no ha sido satisfecha en varios años.

La alcaldía Miguel Hidalgo, que abarca Polanco, uno de los centros económicos más importantes de la capital y el país, registró al menos 61 proyectos de construcción suspendidos, en tanto que Benito Juárez, una de las alcaldías con fuerte demanda de vivienda y con peso en la economía local, sumaba hasta el cierre de mayo 209 proyectos.

En términos de las clausuras, la alcaldía Álvaro Obregón registraba 69 locaciones, Benito Juárez 40 y Cuauhtémoc, que abarca el centro de la ciudad y Paseo de la Reforma, otros 26.

La autoridad de vivienda “mantiene su compromiso de garantizar que el crecimiento de la ciudad se realice de manera ordenada y respetando los programas de desarrollo urbano”, apuntó Seduvi. La administración de Sheinbaum se centra especialmente en tomar medidas enérgicas contra los desarrollos que están construyendo más pisos de los permitidos y aquellos que estaban comprometiendo el acceso al agua para las comunidades adyacentes.

La construcción de oficinas en la Ciudad de México también está padeciendo fuertemente las políticas del gobierno de Sheinbaum.

De acuerdo con Solili, una de las plataformas inmobiliarias más grandes del país, durante el tercer trimestre de 2019 la construcción de espacios de oficinas en la capital se desaceleró 15.6 por ciento respecto del segundo trimestre del año, y casi 13 por ciento comparado con el periodo julio-septiembre del año pasado. La firma asegura que este revés de la construcción es consecuencia directa de las medidas adoptadas por el gobierno local de revisar minuciosamente los permisos.

La plataforma destacó en un reporte que la demanda por los espacios de oficinas se ha mantenido más o menos constante en los últimos años, por lo que la creación de nuevos espacios es vital para poder satisfacer esa necesidad en el futuro.

Según Solili, la situación de la capital del país contrasta con la de otras urbes, como Monterrey, en donde el mercado de oficinas presenta ya signos de sobreoferta o Puebla, ciudad que espera un crecimiento sostenido para los próximos tres años.

La desaceleración burocrática no viene únicamente de Seduvi, dice José García, cofundador de Inmobiliaria LS, una firma de arquitectura y desarrollo. Cinco de los 20 proyectos actuales de su empresa están en pausa debido a demoras en los permisos y trámites con otras autoridades locales y federales.

“Todos están vendiendo menos, produciendo menos y nadie está invirtiendo en el sector”, señaló en su oficina en la Ciudad de México. “La inversión acaba de detenerse. Hubo un gran mercado de personas que compraron apartamentos para alquilarlos, y pagaron la hipoteca o parte de ella con el alquiler, e incluso eso se detuvo”.

La pausa en la construcción tendrá efectos en los próximos años, añadió García. La Ciudad de México ya estaba atrasada en la cantidad de viviendas que tuvo que construir para satisfacer la demanda a largo plazo.

En el corto plazo, la incertidumbre sobre las políticas económicas de López Obrador está empeorando la situación al ahuyentar a los posibles compradores de vivienda, dijo Enrique Téllez, jefe de la Asociación de Desarrolladores de Bienes Raíces de México. “Tenemos muchas personas que nos dicen que están mejor alquilando porque temen no tener trabajo mañana si la economía se estanca”, dijo.

Sentada bajo una sombrilla que la cubre del sol de mediodía, Raquel, una vendedora de bienes raíces en la zona de la colonia Nápoles, en Benito Juárez, confirma por experiencia propia que son cada vez menos quienes se acercan para una compra de una vivienda este año.

“Hay preocupación, sí, sobre todo porque no hay muchas personas que se avienten el reto de adquirir una propiedad de más de 3 millones de pesos, que es el promedio de la zona”, mencionó mirando la torre en obra negra a sus espaldas. “En años anteriores, para esta etapa de la construcción del edificio, ya habíamos vendido casi todas las unidades”.

Por ahora, añadió Raquel, solo tiene dos compradores más o menos firmes para adquirir alguno de los departamentos. Unos son una pareja de jubilados que planean comprar una propiedad como forma de inversión. El otro es un profesionista de mediana edad, quien ha tratado de regatear varias veces el precio de la unidad para poder adquirirla.

Del lado de los inversores, la confianza se ha debilitado en medio de varios movimientos presidenciales de alto perfil, como la suspensión de López Obrador a las asociaciones privadas para Petróleos Mexicanos (Pemex) y su disputa con las empresas de gasoductos.

Quizás lo más significativo es la cancelación del proyecto aeroportuario de 13 mil millones de dólares para la Ciudad de México, a pesar de que fue parcialmente construido. La razón: la presunta corrupción encontrada en los contratos de construcción.

A nivel de los constructores más pequeños, el gobierno local se está volviendo más receptivo, ya que ha establecido mesas de negociación desde julio para examinar el papeleo, mencionó Téllez.

Existe la esperanza de que el flujo de permisos de construcción se normalice a fin de año, pero eso no significará que todo volverá a la normalidad de inmediato.

“Reiniciar toda la maquinaria es complicado y está sucediendo lentamente”, dijo. “Pero aún tenemos que descubrir cómo estimular la inversión en bienes raíces. Necesitamos señales positivas de que la economía nacional va a crecer nuevamente”. 

Con información de Gonzalo Soto*

Así se frena una ciudad (y un país) con trámites


por Andrea Navarro (Bloomberg)

“Todos venden menos, nadie invierte en el sector”

La actividad de la construcción en la Ciudad de México se detuvo este año a medida que el combate a la corrupción surge como un freno para el crecimiento económico nacional.

La alcaldesa capitalina, Claudia Sheinbaum, una aliada cercana del presidente Andrés Manuel López Obrador, está buscando eliminar posibles irregularidades en la zonificación, el uso del suelo y el otorgamiento de proyectos. Como resultado, su administración ha reducido drásticamente los permisos de construcción en una ciudad que juega un papel muy relevante en la economía de la nación.

El escrutinio adicional sobre los proyectos, cuyos defensores afirman que están muy retrasados, está teniendo el efecto no deseado de reducir el crecimiento económico en la capital, la zona más rica de todo el país.

La actividad local de construcción cayó casi un 17 por ciento en mayo, la mayor proporción desde diciembre de 2015, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Y la debilidad se está propagando hacia el crecimiento nacional en un momento en que la economía emerge como una fuente de decepción con López Obrador en su primer año en la presidencia.

“Esto es lo que identificamos como uno de los factores más importantes en el contexto de lo que ha estado sucediendo con el crecimiento este año”, señaló Juan Carlos Alderete, economista de Grupo Financiero Banorte SAB. “Es solo un sector en una ciudad, pero no es pequeño en absoluto”.

La caída de la construcción únicamente en la Ciudad de México ya ha borrado 0.18 puntos porcentuales del crecimiento del producto interno bruto de México y podría quitar hasta 0.3 puntos porcentuales durante todo el año, explicó Alderete. Es un golpe significativo para una economía que se espera que crezca solo 0.5 por ciento este año, según estimaciones compiladas por Bloomberg. El objetivo de López Obrador para el crecimiento anual promedio durante su mandato de seis años es del 4 por ciento.

Óscar Castro

En junio, la autoridad de vivienda de la Ciudad de México, conocida como Seduvi, anunció que estaba revisando alrededor de 200 proyectos de construcción, desde edificios de apartamentos hasta torres de oficinas, para cumplir con las regulaciones actuales.

“Esto generó un impasse que nos preocupa”, mencionó Armando Díaz, jefe de la Cámara de Comercio de la Industria de la Construcción en la Ciudad de México.

“Esto va a tener un impacto en nuevos proyectos e inversiones para el próximo año”.

Seduvi ha resuelto el 92 por ciento de las 245 revisiones que realizó, comentó una portavoz en respuesta a cuestionamientos sobre el tema. De ellos, 121 proyectos fueron aprobados y el resto fue denegado porque carecían de algunos servicios o aprobaciones de otras instancias gubernamentales. Todos ellos podrán modificar sus proyectos y volver a solicitar los permisos, dijo Seduvi.

La gran mayoría de los proyectos que se han detenido para revisiones, y otros que han sido clausurados en definitiva, se concentran en alcaldías con una actividad económica importante o que presentan una demanda de vivienda que no ha sido satisfecha en varios años.

La alcaldía Miguel Hidalgo, que abarca Polanco, uno de los centros económicos más importantes de la capital y el país, registró al menos 61 proyectos de construcción suspendidos, en tanto que Benito Juárez, una de las alcaldías con fuerte demanda de vivienda y con peso en la economía local, sumaba hasta el cierre de mayo 209 proyectos.

En términos de las clausuras, la alcaldía Álvaro Obregón registraba 69 locaciones, Benito Juárez 40 y Cuauhtémoc, que abarca el centro de la ciudad y Paseo de la Reforma, otros 26.

La autoridad de vivienda “mantiene su compromiso de garantizar que el crecimiento de la ciudad se realice de manera ordenada y respetando los programas de desarrollo urbano”, apuntó Seduvi. La administración de Sheinbaum se centra especialmente en tomar medidas enérgicas contra los desarrollos que están construyendo más pisos de los permitidos y aquellos que estaban comprometiendo el acceso al agua para las comunidades adyacentes.

La construcción de oficinas en la Ciudad de México también está padeciendo fuertemente las políticas del gobierno de Sheinbaum.

De acuerdo con Solili, una de las plataformas inmobiliarias más grandes del país, durante el tercer trimestre de 2019 la construcción de espacios de oficinas en la capital se desaceleró 15.6 por ciento respecto del segundo trimestre del año, y casi 13 por ciento comparado con el periodo julio-septiembre del año pasado. La firma asegura que este revés de la construcción es consecuencia directa de las medidas adoptadas por el gobierno local de revisar minuciosamente los permisos.

La plataforma destacó en un reporte que la demanda por los espacios de oficinas se ha mantenido más o menos constante en los últimos años, por lo que la creación de nuevos espacios es vital para poder satisfacer esa necesidad en el futuro.

Según Solili, la situación de la capital del país contrasta con la de otras urbes, como Monterrey, en donde el mercado de oficinas presenta ya signos de sobreoferta o Puebla, ciudad que espera un crecimiento sostenido para los próximos tres años.

La desaceleración burocrática no viene únicamente de Seduvi, dice José García, cofundador de Inmobiliaria LS, una firma de arquitectura y desarrollo. Cinco de los 20 proyectos actuales de su empresa están en pausa debido a demoras en los permisos y trámites con otras autoridades locales y federales.

“Todos están vendiendo menos, produciendo menos y nadie está invirtiendo en el sector”, señaló en su oficina en la Ciudad de México. “La inversión acaba de detenerse. Hubo un gran mercado de personas que compraron apartamentos para alquilarlos, y pagaron la hipoteca o parte de ella con el alquiler, e incluso eso se detuvo”.

La pausa en la construcción tendrá efectos en los próximos años, añadió García. La Ciudad de México ya estaba atrasada en la cantidad de viviendas que tuvo que construir para satisfacer la demanda a largo plazo.

En el corto plazo, la incertidumbre sobre las políticas económicas de López Obrador está empeorando la situación al ahuyentar a los posibles compradores de vivienda, dijo Enrique Téllez, jefe de la Asociación de Desarrolladores de Bienes Raíces de México. “Tenemos muchas personas que nos dicen que están mejor alquilando porque temen no tener trabajo mañana si la economía se estanca”, dijo.

Sentada bajo una sombrilla que la cubre del sol de mediodía, Raquel, una vendedora de bienes raíces en la zona de la colonia Nápoles, en Benito Juárez, confirma por experiencia propia que son cada vez menos quienes se acercan para una compra de una vivienda este año.

“Hay preocupación, sí, sobre todo porque no hay muchas personas que se avienten el reto de adquirir una propiedad de más de 3 millones de pesos, que es el promedio de la zona”, mencionó mirando la torre en obra negra a sus espaldas. “En años anteriores, para esta etapa de la construcción del edificio, ya habíamos vendido casi todas las unidades”.

Por ahora, añadió Raquel, solo tiene dos compradores más o menos firmes para adquirir alguno de los departamentos. Unos son una pareja de jubilados que planean comprar una propiedad como forma de inversión. El otro es un profesionista de mediana edad, quien ha tratado de regatear varias veces el precio de la unidad para poder adquirirla.

Del lado de los inversores, la confianza se ha debilitado en medio de varios movimientos presidenciales de alto perfil, como la suspensión de López Obrador a las asociaciones privadas para Petróleos Mexicanos (Pemex) y su disputa con las empresas de gasoductos.

Quizás lo más significativo es la cancelación del proyecto aeroportuario de 13 mil millones de dólares para la Ciudad de México, a pesar de que fue parcialmente construido. La razón: la presunta corrupción encontrada en los contratos de construcción.

A nivel de los constructores más pequeños, el gobierno local se está volviendo más receptivo, ya que ha establecido mesas de negociación desde julio para examinar el papeleo, mencionó Téllez.

Existe la esperanza de que el flujo de permisos de construcción se normalice a fin de año, pero eso no significará que todo volverá a la normalidad de inmediato.

“Reiniciar toda la maquinaria es complicado y está sucediendo lentamente”, dijo. “Pero aún tenemos que descubrir cómo estimular la inversión en bienes raíces. Necesitamos señales positivas de que la economía nacional va a crecer nuevamente”. 

Con información de Gonzalo Soto*

Trump ahora presiona a la Fed…¿Las tasas de intereses?


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes que la Reserva Federal debería considerar bajar las tasas de interés en 1 punto porcentual y aconsejó “algo de alivio cuantitativo”, siguiendo con su presión al Banco Central.

“La Tasa de la Fed, en un período de tiempo bastante corto, debería bajarse en al menos 100 puntos básicos, con quizás algo de alivio cuantitativo también”, escribió Trump en Twitter.

El mandatario lamentó además que el dólar estuviera tan alto que “tristemente está afectando a otras partes del mundo”.

También acusó a los demócratas de esperar una recesión económica antes de las elecciones presidenciales.

“Nuestra economía es muy fuerte, a pesar de la horrenda falta de visión por Jay Powell y la Fed, pero los demócratas están tratando de “querer” que la economía sea mala para los propósitos de las elecciones de 2020″, tuiteó. “¡Muy egoísta!”

Trump ha instado previamente a la Fed a reducir las tasas en un punto porcentual y reanudar las compras de bonos, mientras se queja de la fortaleza del dólar. Sus palabras sobre la moneda esta vez fueron ligeramente distintas al centrarse en su impacto en otros países además de EU.

La Fed aplicó el 31 de julio su primer recorte a la tasa de interés en más de una década, al bajar el referencial en 25 puntos base y dejarlo en un rango de entre 2 y 2.25 por ciento.

Tras el anuncio, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, dejó abierta la posibilidad de más reducciones a la tasa en lo que resta del año, aunque descartó que ello sea “el inicio de una larga serie de recortes”.

El 7 de agosto, Trump dijo sentirse “decepcionado” por la posición de Powell.

Con información de Bloomberg

El dólar: ¿Una bola de demolición?


Texto original: Bloomberg (El Financiero)

Donald Trump ocupa los titulares, pero no es el único preocupado de que el notable ascenso del dólar esté causando daños económicos. Algunos incluso temen que pueda desencadenar una recesión.

Es difícil caracterizar el ascenso como algo más que histórico. Un indicador a largo plazo del desempeño del dólar que se remonta a finales de 1960 está teniendo su mejor década registrada, emergiendo de los escombros de la crisis financiera con un aumento del 25 por ciento desde finales de 2009. Otro índice de Bloomberg tocó fondo unas semanas antes de que Estados Unidos perdiera su calificación AAA de S&P en 2011, solo para saltar un 32 por ciento desde entonces, ya que el dólar derrotó a cada moneda del Grupo-10 en su camino.

Pero lo que es bueno para los alcistas del dólar es malo para muchos otros. El aumento tiende a erosionar las ganancias de las multinacionales estadounidenses que ayudan a impulsar la economía más grande del mundo, y también aumenta los costos para las corporaciones extranjeras que tienen billones de deuda denominada en dólares. Todo esto es especialmente problemático hoy en día, en medio de crecientes signos de que la economía global se tambalea al borde de una recesión.

Coca-Cola se encuentra entre los que sienten el dolor, por nombrar un ejemplo destacado. El gigante de bebidas con sede en Atlanta notó recientemente el viento en contra que enfrenta el dólar fuerte, aunque espera que esto se alivie pronto. El presidente de Estados Unidos a menudo se queja de la movilización incluida la semana pasada cuando dijo que socava los fabricantes estadounidenses como Caterpillar y Boeing.

“Donde está ahora el dólar podría empujar a la economía global a una situación más difícil y aumentar los riesgos de una recesión”, dijo Hans Redeker , jefe global de estrategia cambiaria con sede en Londres de Morgan Stanley . “Cualquier apreciación adicional podría ser un desafío”.

Al señalar, que no todos ven el dólar como un desencadenante recesivo: la economista global del Banco de América Aditya Bhave dice que la economía de los Estados Unidos no depende demasiado de las exportaciones para crecer.

Redeker, de Morgan Stanley, y Jack McIntyre, de Brandywine Global, por el contrario, ven al dólar como un catalizador potencial para la próxima recesión estadounidense y global. Anticipando que el dólar podría ser una víctima de su propio éxito, McIntyre se está preparando para que la moneda caiga un 25 por ciento en los próximos cinco años y dice que su empresa ha estado comprando dólares de Corea del Sur, coronas checas y dólares de Nueva Zelanda durante el último mes para prepararse. Los estrategas de Morgan Stanley recomiendan el yen y el franco suizo.

Para Redeker, el dólar puede actuar como una fuerza potencialmente negativa en los balances de las corporaciones fuera de los Estados Unidos.

Redeker dice que el dólar en alza ya ha provocado una caída en los gastos de capital en gran parte del mundo que ha llevado al desapalancamiento de las corporaciones con sede más allá de las fronteras de Estados Unidos.

El estratega dice que el dólar está sobrevaluado en un 10 por ciento y un ciclo extendido de flexibilización de la Reserva Federal, incluso mientras otros bancos centrales importantes están haciendo lo mismo, podrían debilitar al dólar y contribuir en gran medida a mejorar las condiciones económicas mundiales.

“La apreciación del dólar en los últimos meses está creando restricciones monetarias en todas partes”, dijo en una entrevista desde Londres.

McIntyre, cuya firma gestiona 75 mil millones de dólares dice que la apreciación significativa del dólar empeora los resultados financieros para las compañías del S&P 500, lo que finalmente genera menos empleos y más desempleo. Eso desencadenará una recesión en Estados Unidos que también reducirá el crecimiento global, dijo el administrador de cartera con sede en Filadelfia.

Es probable que la corrida de varios años del dólar esté llegando a su fin, según la duración de los tres ciclos alcistas más recientes, dice. McIntyre ve un ciclo bajista a punto de comenzar que dura de cinco a siete años, mientras que las monedas en casi cualquier otro lugar superan.

“Las monedas son únicas en el sentido de que no siempre están impulsadas por diferenciales de tasas de interés; las diferencias de crecimiento son más importantes ”, dijo McIntyre en una entrevista. “A medida que otros bancos centrales se coloquen en una posición para reducir las tasas, eso será favorable al crecimiento para esos países, y no vemos ningún escenario en el que el dólar continúe avanzando durante los próximos años”.

Venezuela: ¿País de miseria?


Bloomberg ha publicado su lista de las economías más miserables del 2019.

La lista está basada en los índices de inflación y desempleo de 62 países.

La agencia de analistas financieros Bloomberg, ha publicado el estudio realizado a 62 países del mundo para valorar, entre otras cosas, los niveles de miseria que existen en cada país.
Por quinto año consecutivo, Venezuela encabezó el “índice de miseria” que se estima desde la inflación en cada país que este año alcanza la cigra de 8,000,000%, donde, el país no publica dato oficiales desde el 2016.

A la nación caribeña la sigue otro país latinoamericano, Argentina, por delante de Sudáfrica, Turquía, Grecia y Ucrania, cada uno de los cuales mantiene el mismo puesto que el año pasado, y muestra “un intenso estrés económico y escaso progreso en el control del crecimiento de los precios y la vuelta de la gente a los trabajos”.

Uruguay ocupa el séptimo lugar de la lista, mientras que Brasil y España comparten el octavo. Finalmente, Arabia Saudita y Serbia cierran el dudoso ‘Top 10’.

Por otro lado, Tailandia fue reconocida nuevamente como la economía menos “miserable” del mundo, seguida por Suiza, mientras que Singapur y Japón ocupan el tercer puesto de la denominada lista de los “lugares felices”.

Bloomberg explica que el ‘Índice de Miseria’ se basa en el antiguo concepto de que la baja inflación y el desempleo “generalmente ilustran lo bien que deben sentirse los residentes de una economía”.

  • Desde la autoproclamación del diputado Juan Guaidó como “presidente encargado” de Venezuela el pasado 23 de enero, EE.UU. ha impuesto nuevas sanciones al país, entre ellas el bloqueo de fondos en bancos internacionales como medida de presión a Caracas.
  • El Gobierno de Nicolás Maduro ha denunciado que el bloqueo impuesto desde Washington ha hecho perder a su país unos 30.000 millones de dólares desde agosto de 2017 hasta la fecha. Sin embargo, tras las nuevas medidas aplicadas por EE.UU. contra el Banco Central de Venezuela, Maduro aseguró que estas sanciones dan “más fuerza” al país caribeño, mientras que el Gobierno de Donald Trump anda “como loco y desesperado”.
  • Por su parte, el Gobierno de Argentina ha anunciado esta semana que va a implementar una serie de medidas para intentar reducir el impacto de la crisis económica en la población, entre las cuales se destacan: un acuerdo de precios en alimentos y productos de primera necesidad, la disminución en el aumento de servicios públicos y beneficios para las pequeñas y medianas empresas locales, el sector con más empleados del país.

Fuente: RT News

¿Por qué escoger el Huawei P30 Pro?


Trabajadoras del hogar: ¿La batalla pendiente de México?


instagram-permanencias-voluntarias