Renuncia de Urzúa: ¿Un cambio esperado?


Lo bueno, lo malo, lo peor


por Edel López Olán

Lo bueno

Se revienta la burbuja

Carlos Urzua Macías, economista mexicano y doctor en Economía por la Universidad de Wisconsin renuncia a su cargo en uno de los días más caóticos que ha tenido la cuarta transformación de Andrés Manuel López Obrador. El ahora ex Secretario de Hacienda, deja el barco a través de una carta que deja en evidencia que aún en el “incorruptible” gobierno de MORENA, existen fuerzas políticas que jalonean desde los pasillos el destino de un país que no tiene ni pies ni cabeza.

Uno de los hombres eje en la famosa “Austeridad republicana” comenta, en un increíble cambio de dogma, que muchas de las decisiones económicas del gobierno se toman sin sustento en evidencias y con total extremismo, en un evidente conflicto de interés de personas con poco o escaso conocimiento de economía en las altas esferas del gobierno de AMLO; Y todo apunta a Alfonso Romo; el Secretario de Hacienda y jefe de la oficina de la presidencia, tuvieron demasiadas rencillas, que según los expertos, eran empujadas por el control que el empresario tiene sobre el presidente desde la campaña electoral donde, desde su oficina, se desembocó en una injerencia en la colocación de directivos del SAT y de la Banca de desarrollo, también, al parecer, el desastroso “Plan de negocios de PEMEX” aprobado por una inexperta Rocío Nahle y elaborado por un improvisado Alberto Velázquez fueron la gota que derramó el vaso en la paciencia de Urzúa que vio en dicho plan, un endeudamiento exponencial del país y un riesgo latente a la paraestatal.

Y así, comienzan los jaloneos políticos y económicos en una cuarta transformación que ha inflado la burbuja muy rápido sin reparar en las implicaciones que existirán a largo plazo gracias a sus inexpertos actores, que hoy, como una esfera llena de picos, se trasladan de un lado a otro en medio de una burbuja que amenaza con reventar de mala forma.

 

Lo malo

Arturo Herrera: Sangre nueva…¿mismas mañas?

 

El nuevo Secretario de Hacienda ha sido un hombre prudente. Después de varios desmentidos a nivel nacional por parte de López Obrador, Arturo Herrera, decidió callar y acatar sin recelo los embates de un presidente que evidentemente conoce muy poco de economía y menos de finanzas públicas.

Herrera, un estudioso de la Economía, ha sustentado cargos públicos desde el año 2000 donde fue director general de gestión financiera en la Secretaría de Finanzas de la Ciudad de México, también, en la misma ciudad, del 2004 al 2006 fue Secretario de finanzas de la ciudad entre otros cargos, y a pesar de que probablemente las intenciones del relevo de lujo (como lo enunció el presidente) sean buenas y su trabajo sea impecable, el secretario tiene detrás de él un lastre muy cercano que puede jugarle muy rudo a sus adversarios políticos y puede beneficiar de una forma extraña a su familia más cercana.

El ahora secretario de hacienda llegó al lado de Andrés Manuel por Miguel Granados Chapa amigo de su padre y que lo llevó casi de la mano ante la presencia de Andrés Manuel López Obrador. Su madre, Irma Eugenia Gutiérrez Mejía es una mujer que ha intentado, desde las maquinarias políticas de antaño, llevar a su hijo a la gubernatura del estado en una precampaña oscura de golpeteos políticos y económicos de su natal Hidalgo, donde, desde las sombras, ha maquilado diferentes embates contra sus adversarios políticos como Gerardo Sosa Castelán, presidente del patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y ha intentado ser senadora por parte de MORENA en el 2006 y 2018 donde, de una forma paradójica, su cercanía con el PRI la dejó fuera de la contienda en ambas ocasiones.

La creación de organizaciones civiles de izquierda (promotoras del voto hacia AMLO) han sido el bastión perfecto para crear redes políticas y económicas que la colocan al lado de grandes esferas como Jesús Murillo o Manuel Ángel Núñez Soto, con el cual se ha mantenido en contacto y donde recibe apoyo del erario por 1 millón de pesos anuales.

Y así, entre malos manejos, desvío de recursos y  tráfico de influencias, el nuevo secretario de hacienda debe demostrar su trabajo mientras que en su espalda corre un pesado lastre familiar que lo coloca como la sangre nueva en la SHCP pero, desde la cuna, con las mismas mañas de los viejos partidos políticos: Pasar sobre todos sin importar absolutamente nada.

 

Lo peor

Cocinando la burla

18 000 desaparecidos suman hasta el momento en el estado de Veracruz, la cifra, una de las más alarmantes del país, ha impulsado a varios colectivos estatales a buscar a lo largo y ancho del territorio estatal a sus familiares y amigos en una lucha incansable en contra del tiempo y el olvido gubernamental.

Cuitláhuac García, el nuevo gobernador por tarde MORENA, se ha mantenido alejado del tema, pues al parecer su eterna rencilla con el fiscal del Estado Jorge Wrinckler, le ha impedido conocer cuales son los avances en materia de búsqueda de desaparecidos en el estado que gobierna. Geiser Manuel Caso Molinari, ex comisionado estatal de búsqueda de personas desaparecidas, reconoció que hasta el momento no existen por parte del gobierno cifras oficiales y que todos sus esfuerzos se impulsan desde los datos que les proporcionan los colectivos de búsqueda de familiares y víctimas.

Y así, en un estado donde la búsqueda se ha convertido en un suplicio más de los deudos, el gobernador se ha encargado de darle un golpe más a su dolor, en una burla expedita a su penitencia constante.

Brenda Cerón Chayoga, diputada suplente y amiga de Tanya Carola Viveros Chazaro, tomó desde la semana pasada el cargo de Encargada de la comisión Estatal de búsqueda en sustitución de Caso Molinari,  la designación de la ex chef y organizadora de eventos, ha levantado gran controversia por su inexperiencia en el ramo y ser una persona completamente alejada de temas de seguridad en el estado.

“Contamos con una amplia experiencia en eventos sociales y empresariales. Ofreciendo siempre la mejor calidad en cada platillo. Así como en la decoración, higiene y servicio. Adaptándonos a la temática de la fiesta e incluyendo elementos que resalten cada detalle de este especial momento”, ofrecen en la presentación en redes como un fragmento de currículum que insulta a sobre manera a los deudos de miles de personas en el estado, donde también ni en la nómina del Congreso, ni en el directorio público de los funcionarios aparece el cargo de Cerón Chagoya, pero ella mantiene un perfil público en Facebook en el que se acredita como trabajadora de la Cámara.

Y así, entre improvisaciones, amiguismos, tráfico de personas e influencias, se cocina lentamente una administración para el olvido, una administración con un desafortunado olor a sangre e indiferencia, una administración de burla.

Hasta la próxima.

“Lo bueno, lo malo, lo peor” por Edel López Olán


Lo bueno

Esperanza, organización y vida

Fotografía: EFE

 

Tham Luang se volvió el centro del mundo. La vida de 12 pequeños y su entrenador pendía de un hilo y las probabilidades de encontrarlos con vida disminuían mientras las lluvias subían de intensidad. Más de 19 buzos de diferentes nacionalidades participaron en las más de 126 horas de rescate donde lo intrincado de las cuevas cobraron la vida de Saman Kunan, buzo experto en cuevas que murió en el intento de salvarlos.

Todo el mundo, desde médicos voluntarios, psicólogos y nutriólogos de todo el mundo, se volcaron desde su trinchera a una labor titánica que ha concluido en el rescate con éxito de los 12 pequeños y su entrenador.

“La mejor lección aquí es que tuvimos éxito porque nos amamos y apoyamos mutuamente” declaró a Amanda Hodge el jefe de rescate Narongsak Osaththnakorn e experto que realizó una labor que todos consideraban imposible.

Hoy, el mundo se congratula con un país interesante y enigmático. El mundo confirma que el amor, la esperanza y la organización se traducen en el mejor idioma del mundo, en este submarino de Babel que, como la antítesis correspondiente, rindió los frutos que el mundo necesita: La esperanza.

 

Lo malo

Decisión y amnesia

Ilustració: Calderón

 

El triunfo de Andrés Manuel López Obrador conmocionó al mundo entero. El triunfo de la izquierda en México tomó a propios y extraños fuera de balance en un país extraño, donde sus apreciaciones de la victoria son tan bizarros como la traducción de sus decisiones.

Todos los políticos prometen, y esas promesas siempre  se traducirán en reclamos y escarnio por parte de los detractores y en vivas y falta de objetividad por el lado de los “triunfadores”. Uno de los grandes problemas que ha tenido AMLO durante toda su campaña y que ha sido también parte de la división entre la población, ha sido ese inevitable suspicacia ante todas sus declaraciones. En un principio Carlos Urzúa declaró que los precios de las gasolinas no disminuirán de forma relevante, por el contrario, las declaraciones del probable Secretario de Hacienda van al polo opuesto de lo declarado en campaña, donde aseguró, que el precio de la gasolina se elevará como parte del comportamiento actual y que los precios se elevarán de acuerdo a la inflación pertinente, entonces: ¿A dónde van las promesas de campaña? ¿Cuáles son las reales? ¿En donde queda el escrutinio de sus votantes? ¿Qué debemos esperar?

Como siempre, la vida de un país se resquebraja entre la esperanza depositada en los gobernantes y el poco sentido crítico y objetividad que tenemos como ciudadanos. Lentamente el país se enfila a una nueva administración; una administración que se cobija en la protección amnésica de los ciudadanos y la poca objetividad de los detractores. Hoy, con todo el poder en la mano, los ciudadanos le han dado la posibilidad al gobierno de quedarse con la mano en la cintura, como siempre lo han hecho y que mágicamente se les ha olvidado. La moneda aún sigue en el aire y considerar una victoria una elección ganada es un ejercicio de amnesia que todo un país el país sufre y medita desde la trinchera del olvido.

 

 

Lo peor

El carnicero del mañana

La forma en cómo se desarrolla la sociedad en este nuevo siglo tan “sensible” es muy interesante. Nos hemos convertido en la peor expresión del circo romano, donde, cualquier persona puede ser colocada en medio del rodeo y  ser completamente destrozada o elevada según la visión popular.

En México, las familias de los mandatarios han sido desde muchas perspectivas el centro de polémica de la sociedad. La vida y forma en cómo se gastan los recursos públicos, la forma en cómo se expresan, la vida o sin vida que puedan tener se ha convertido, de forma estúpida, en lo más importante de la agenda nacional.

En muchas ocasiones, tanto en política como en sociedad, olvidamos que las opiniones pueden convertirse en un boomerang que regresa en el momento específico para crear el daño necesario. Desde hace varios años, los mexicanos hemos sido bombardeados (no todas culpa de Andrés Manuel) por las expresiones hacía los gobernantes, hacia su familia, hacia su entorno y los cuales, tan amnésicos como convenientes, hoy se vuelcan todos a favor de un pequeño que no tiene nada que ver con la política pero que vivirá a flor de piel algo que su mismo padre también ha provocado.

Y no, no estamos de acuerdo de lo realizado por la sociedad. Denostar a un niño por su simple apariencia demuestra de nuevo lo enferma que se encuentra la sociedad y lo necesitada que está de crear juicios ante situaciones completamente irrelevantes, pero hoy, un sector de la población revierte de una forma inclemente los “chachalacas” “Fifis” “Pirrurris” y demás calificativos que a lo largo de más de 18 años fueron el estandarte de un candidato que, como buen político, muestra también convenientemente ese lado conciliador y amable que solo engaña a un sector de la sociedad.

Este debería ser un gran ejercicio de conciencia para todos nosotros. Hoy certificamos que la carne de hoy se convierte en el carnicero del mañana. Hoy, durante seis años (o más) será la familia presidencial que soporte las nuevas mofas derivadas de su “ejercicio público”. Hoy, como se dice en el barrio: “El que se lleva se aguanta” y el señor Andrés Manuel López Obrador se llevó con muchos, es momento de aguantar (eso incluye a sus votantes)

Hasta la próxima

 

 

 

 

La finanzas serán sanas en el nuevo gobierno: Urzúa


Texto original: El Financiero

El futuro gobierno del izquierdista Andrés Manuel López Obrador, que ganó las elecciones presidenciales de México el domingo, buscará reformar el sistema de pensiones y apoyaría la creación de un “consejo fiscal” apartidista para cuidar las cuentas de la segunda mayor economía de Latinoamérica.

El designado secretario de Hacienda de López Obrador, Carlos Urzúa, dijo el lunes a Reuters que la nueva administración -que asumirá el 1 de diciembre- tendrá una política macroeconómica, fiscal y monetaria responsable y buscará mantener un superávit primario. Además dijo que respetará las instituciones, la autonomía del Banco Central y la flotación del tipo de cambio.

“El problema de las pensiones se va acelerando cuando pasa el tiempo”, dijo en entrevista. “Sí, pretendemos hacer una reforma eventualmente pero no en este momento. Vamos a tratar de hacerlo entrado el sexenio ya cuando tengamos todo lo demás bien puesto”.

Después de mantener una conferencia telefónica con fondos de inversión, Urzúa dijo que tratarán de mejorar el sistema de pensiones, considerado por expertos una bomba de tiempo porque el Estado aumenta su endeudamiento para costearlo a medida que la expectativa de vida sube y la base de pensionados crece.

UNO OJO SOBRE LAS CUENTAS

Para garantizar la prudencia en el manejo de las finanzas, algunas organizaciones no gubernamentales (ONGs) han propuesto establecer un “consejo fiscal”, con el que Urzúa dijo que estaban de acuerdo.

“Podría ser un consejo fiscal pero siempre teniendo en cuenta el mismo papel que juega el CBO (Congressional Budget Office), que es un organismo apartidista”, agregó.

Además de haber ganado la presidencia, el partido fundado por López Obrador, Morena, podría tener mayoría simple en ambas cámaras del Congreso, lo que le ayudaría a emitir, modificar y derogar leyes.

“Yo diría que se hace un poquito más fácil el día a día para un Gobierno pero que de ninguna manera va a significar nada en absoluto en término de cambios (…), realmente no estamos pensando de ninguna manera en cambiar la Constitución o leyes primarias”, dijo Urzúa.

También dijo que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador espera obtener ahorros de entre 1 y 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) centralizando las compras gubernamentales y por combate a la corrupción.

Sobre la atribulada petrolera estatal mexicana Pemex, cuya producción de hidrocarburos ha venido declinando sostenidamente en lo últimos años, Urzúa dijo que hay que evaluar todas sus “ineficiencias”, que incluyen costos, inversiones, sindicato y costos laborales.

“Uno tiene que analizar eso porque los costos de entrada pues pueden ser costos laborales excesivos. Hay que ver, hay que estudiar el asunto, pero todo se va a estudiar”, dijo.

López Obrador y sus asesores también han dicho que buscan reducir programas sociales redundantes o ineficientes y que concentrarán algunos en ayudar a personas mayores y a los jóvenes.