Los 43: De aliados a enemigos


A pesar de las promesas, la 4T ahora tiene que luchar contra dos enemigos: Su falta de memoria y la realidad nacional.

Por Edel López Olán (Permanencias Voluntarias)

Recuerdo muy bien esa tarde del 25 de mayo del 2018. El ahora presidente de la república les prometía a padres de familia, amigos y compañeros de los 43 de Ayotzinapa, que encontraría a cada uno de los jóvenes muertos esa fatídica noche de septiembre y aseguró que desde el primer día de su gobierno crearía una comisión para entregar los restos a sus familiares, y que velaría por el bienestar de los jóvenes normalistas de todo el país.

Sin duda, el presidente de la república, fiel a toda su parafernalia, seguía sin entender que profunda era la herida que abrió la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en la vena nacional. Después de tantos años el país sigue dividido entre las versiones de los que estuvieron ahí viendo en carne propia la muerte de sus compañeros, y la famosa «verdad oficial» que incluso ligaba a algunos de los jóvenes a grupos delincuenciales de la región.

En ese tiempo, el eterno candidato utilizaba la situación como un botín político y lo exprimió hasta que se cansó en contra del gobierno, usando la tragedia de los jóvenes como un corriente botín político mientras sus restos siguen dispersos en la memoria de la violencia en nuestro país.

El presidente estableció una interesante estrategia y le funcionó. Ahora como presidente ese fuego le explota en la cara y se convierte en esa cara factura que paga día a día gracias a la gran lengua que tiene.

Pero como decía mi abuela: «No es lo mismo ser borracho que cantinero»

Hace dos semanas, estudiantes de la Escuela Rural de Ayotzinapa intentaron tomar una de las casetas de cobro y se enfrentaron a por lo menos quinientos agentes de la Guardia Nacional que les impidieron el paso tomar las casetas, seguramente con una orden que vino desde lo más alto de la presidencia de la república. Los jóvenes, o quiero pensar que eran jóvenes, se envalentonaron como esa noche del 27 de septiembre del 2014 y secuestraron un camión de carga (También como aquella noche) y literal, lo lanzaron como punta de lanza en contra de las brigadas de la Guardia Nacional.

El hecho desafortunado enfunda de nuevo a los estudiantes de Ayotzinapa en esa piel de delincuentes, qué, de haber tenido consecuencias fatales, le hubieran dado la razón a muchos que siempre han sospechado de su inocencia en los actos de esa fatídica noche.

El presidente, fiel a su costumbre, culpo a todos: A los conservadores, a los estudiantes, a los medios de comunicación, a los padres de los normalistas y aseguró que los jóvenes actúan con base en su derecho a manifestarse y disentir, pero, ¿Y si hubiera muerto algún miembro del orden? ¿Si hubiera caído algún civil? ¿Si los estudiantes se hubieran puesto violentos y tuvieran que ejercer por parte del estado un acto de represión?

Pero ante los hechos y fiel a su costumbre el presidente Obrador siempre se sale por la tangente eludiendo su responsabilidad como jefe de estado por que obviamente el costo político es demasiado grande ante la revocación de mandato a la vuelta dela esquina y un hecho violento, le daría a sus «adversarios» la carne suficiente para pedir su cabeza en el siguiente ejercicio de popularidad corriente del presidente.

Un día después del enfrentamiento, los estudiantes normalistas se manifestaron y ofrecieron un mitin en Chilpancingo en el que aseguraron que fueron las fuerzas de seguridad los que comenzaron a agredirlos y cito:

“Nosotros íbamos a realizar una protesta pacífica y una jornada de información tranquila, fueron los policías los que siempre golpean a estudiantes, estudiantes que vienen exigiendo justicia por las caídas que hemos tenido. Nosotros somos una escuela de lucha, una escuela que no se queda callada, no se queda sumisa ante los atropellos del Gobierno”

Y como conclusión, los portavoces normalistas señalaron que dejarán en paz las casetas de cobro de las autopistas por el momento, pero siempre y cuando presenten a sus 43 compañeros con vida, una promesa del mismo presidente y no ha cumplido.

Nadie puede asegurar que el puesto de presidente es sencillo. Sin embargo, Lopez Obrador imprimió en la memoria colectiva que así sería y de nuevo, le falló. El presidente de república aun no entiende (y creo nunca lo entendió) que más allá de una lucha social por parte de estudiantes, lo que se cocina en la sierra de Guerrero es más que conciencia social y lucha por los desprotegidos y faltos de justicia, ahí, en ese mismo lugar donde caminan las almas de los 43, se mueven fuerzas que él y su gabinete conocen perfectamente, y que como siempre, deciden ignorar por el bien de la maldita 4T a pesar de que en su momento fueron sus aliados perfectos, y eso es muy lamentable.

Hasta la próxima.

¡Misión cumplida señor presidente!



La tragedia de la Línea 12 del metro se convierte en el peor episodio de la 4T, donde la corrupción y la complicidad son parte fundamental de la construcción de un horror anunciado.


Por Edel López OIán (Permanencias Voluntarias)

Los últimos años de México han sido complicados. Socialmente el país se encuentra en uno de los puntos más polarizados de la historia moderna. El cambio de régimen se ha convertido en un experimento con muy poco margen de error y qué, bajo el escrutinio público, pone en evidencia la poca experiencia política y administrativa a todos los niveles de gobierno.

La reciente tragedia en la Línea 12 del metro de la Ciudad de México, pone entredicho a la administración de Andrés Manuel López Obrador que de una forma extraña ya no sigue lanzando culpas al aire pero asegura que irán tras los culpables y hasta las últimas consecuencias, caiga y caiga, sin saber las consecuencias directas de sus palabras (como siempre)

La inauguración de la más nueva de las líneas del metro de la Ciudad de México ocurrió en el año del 2012. Con 20 estaciones, recorre 23 kilómetros 722 metros de longitud desde Tláhuac a Mixcoac recorriendo cinco delegaciones de la CDMX. Pero desde su concepción, la llamada línea dorada estuvo colmada de decenas de irregularidades que hoy, cobran la vida de mas de una veintena de personas.

Mexico City Metro line 12.svg
La línea dorada o línea 12 del metro es una de las más grandes del continente. (Fuente: Wikipedia)

Como siempre, al momento de suceder cualquier tragedia en este país, salen a la luz una serie de irregularidades y corrupción que hoy le dan un golpe de nariz a López Obrador y su círculo más cercano de colaboradores políticos y empresarios.

Línea 12 del Metro. La foto que nadie se quiso perder y las 8 tijeras que  inauguraron la Línea
Inauguración Línea 12 del metro, 30 de octubre del 2012.

Considerada una de las obras emblemáticas de Marcelo Ebrard, la Línea 12 del metro se concebía como una obra que llevaría a la Ciudad de México a la vanguardia en movilidad y manejo de espacios y servicios, sin embargo, la premura en la entrega de la obra levantó gravs sospechas sobre la calidad de la misma.

A menos de año y medio de su flamante inauguración sucedió la primera falla de la línea en el 2014 las cuales dejaron sin servicio a 11 estaciones de la línea. Al ser cuestionado por las visibles deficiencias de la obra, Marcelo Ebrad, hoy Secretario de Relaciones Exteriores y probable presidenciable para el proceso electoral del 2024, aseguró que existieron estrictas medidas de calidad en la construcción de la obra y que la misma fue certificada por la empresa alemana TÜV Rheinland como parte de los protocolos de construcción de la CDMX en su administración, sin embargo la empresa ha negado categóricamente haber participado en la obra como lo asegura el ex regente capitalino.

La obra, que en su proyecto original tenia un presupuesto de 17 mil millones de pesos, terminó costando 22 mil millones por cambios sustanciales en su obra, trazo y estructura, misma que está a cargo de grupo Carso y Grupo ICA o también conocidos como El Consorcio.

La construcción realizada por el consorcio ICA-Alstom-Carso fue sometida a 10 auditorías. De ellas, cinco fueron de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) las cual hizo 46 recomendaciones; el resto las realizó la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), que emitió 103 observaciones todas de carácter administrativo y técnico, colocando en el centro de todas las sospechas a el regente capitalino que aseveró en ese entonces que se encontraba a disposición de las autoridades para cualquier investigación pertinente.

Pero si desde su concepción no existió ningún tipo de irregularidad (según Marcelo Ebrard) ¿Qué es lo que está pasando en la línea 12 del metro?

La percepción inicial cuando existe algún tipo de proyecto gubernamental es, a «ojo de buen cubero», entregarle a la sociedad obras en beneficio de la ciudad y su movilidad, usando los recursos de forma eficiente y con estricto apego a la legalidad, sin embargo, eso en México nunca sucede.

Aunado al sobreprecio que existió en la construcción de la Línea 12 del metro, debemos anexar los más de 30 mil millones de pesos por el costo de arrendamiento de 30 vagones de la línea mismos que presentan graves fallas de compatibilidad con la obra y de lo cual fue el mismo Mario Delgado, hoy presidente general del Partido Morena, quien obtuvo el financiamiento de compra con un sobreprecio del 15% de acuerdo al presupuesto original con el «pequeño» detalle que el sistema de la vía férrea es el de un metro y sus rodantes (los vagones) tienen las características de un tren suburbano y los mismos no cuentan con un sistema de lubricación adecuado para el funcionamiento de la maquinaria.

De acuerdo con el informe de la comisión de investigación para conocer las razones de la suspensión temporal del servicio en once de las estaciones de la línea 12 del sistema colectivo metro en el 2014, ya existían observaciones contundentes sobre el mal funcionamiento y mala administración y que derivaron fallas en el proyecto de construcción los cuales, según la empresa Systra, la operación del metro de la ciudad de México era viable, pero, su sistema estaba llegando al punto máximo de funcionamiento.

Es pertinente comentar que, en seguimiento a las diferentes investigaciones, La comisión especial para darle seguimiento a los recursos federales destinados a la línea 12 del metro, se recomendó la adquisición o prestación de servicios de otros trenes que se adapten correctamente a la vía y el trazo de la línea 12 para garantizar la seguridad del servicio y sus mantenimientos razonables y desde entonces, también se solicitó a la auditoria superior de la federación se realizaran los procedimientos correspondientes para fincar responsabilidad a los funcionarios y ex funcionarios por el probable desvío de recursos en la construcción de la Línea 12.

De una forma desafortunada, todos los datos existentes sobre la construcción y el funcionamiento de la Línea 12, apuntaban a que existía desde un inicio un grave problema de planeación que derivo en diferentes y «exhaustivas» revisiones por partes de auditores y comisiones del senado para llegar al fondo de una cloaca que parece no tener fondo.

En 2020, ya en la administración de Claudia Sheinbaum, la Directora del Sistema de Transporte Colectivo Metro, Florencia Serranía Soto, aseguró que se realizó una inspección exhaustiva de las 12 líneas del sistema y que los resultados fueron favorables pues las observaciones no representaron ningún riesgo, todo esto a pesar de que existen diferentes declaraciones de vecinos de la zona que manifestaron su preocupación sobre el estado de las instalaciones de dicha línea desde octubre del 2018.

Sin lugar a dudas la Línea 12 del metro se ha convertido en una consecución de actos corruptos y neglifencia por parte de las administraciones en turno y que derivaron en la lamentable muerte de 25 personas el lunes pasado. Porque a pesar de que el Gobierno Federal y el Gobierno de Claudia Sheinbaum pretendan minimizar la tragedia y callar a todos a billetazos (como acostumbra la administración Obradorista) los datos juegan contra ellos desde muchas perspectivas donde la indiferencia, la politiquería y el tráfico de influencias son el común denominador.

El 13 de septiembre del 2020 el Presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, inauguró la supervisión de la ampliación de la obra de la Línea 12 del metro. En su discurso la regente del gobierno capitalino aseguró que entre el tren suburbano y la Línea 12 del metro se estaban invirtiendo más de 30 mil millones de pesos, con el compromiso del presidente de terminar su ampliación a finales del 2022.

¿Y el mantenimiento preventivo de la obra?

El sistema colectivo metro ha sufrido un recorte presupuestal desde el 2018, sobre todo en sus programas de mantenimiento, donde se registran 12 averías diarias en todas sus instalaciones, 329 averías relevantes solamente en la línea 12 del metro. En el 2020 no alcanzaron a cumplirse todos los programas de mantenimiento a pesar de transportar a 5 millones de personas diarias en la CDMX.

En la línea 12 del metro, tan solo en el 2020, de las 26,414 acciones programadas de mantenimiento por la empresa CAF, solo se realizaron 11, 577 acciones lo que significó una reducción del 43% con respecto al 2019 donde hubo una reducción del 64%. Aunado a esto el gasto en mantenimientos y suministros disminuyo de 6 mil 438 millones de pesos del 2017 a 6 mil 671 millones en el 2020 de los 7 mil 316 millones adjudicados en la administración de Miguel Mancera. 18 mil millones de pesos de presupuesto para el metro de la CDMX en 2016 y solo 15 mil millones de pesos en el 2021. Sin embargo, desde el inicio de la actual administración, de acuerdo con los reportes oficiales, ha sido menor que en el gobierno anterior. En 2017 el presupuesto ascendió a 16 mil millones 573 mil pesos. El año siguiente subió 17 mil 580 millones de pesos, pero desde 2019 se ha mantenido por debajo de esa cifra, con 15 mil 652 millones de pesos para ese año. 

Entonces, ¿De quién es la culpa realmente?

Aparentemente de nadie, que sea cercano a la administración de Andrés Manuel López Obrador. El clima polarizado del país y la época electoral han convertido a la administración morenista en una maquina de amnesia, a pesar de que en otro momento hubieran lanzado culpas a diestra y siniestra al famoso régimen anterior «culpable de todo».

Pero hoy, los mexicanos debemos estar alertas a una nueva situación que ronda la vida pública del país, que observa un grave problema ala vista que se entreteje con el drama administrativo de la la Línea 12 de la capital: El Tren Maya y Santa Lucía.

Carso Infraestructura y Construcción (CICSA), junto con ICA Alstom, encargados de la construcción de la Línea 12 de Metro son los responsables de las secciones 2 y 4 del Tren Maya, sí, ese mismo consorcio Carso que cambió las especificaciones técnicas de la construcción aérea de los pasos elevados de la línea 12 y en lugar de fabricar las trabes de concreto las hizo de acero, lo cual fue avalado por los calculistas de Grupo Colinas de Buen y por el entonces gobierno capitalino ignorante las recomendaciones del estructurista favorito de AMLO, José María Riobóo, con lo que la empresa de Slim benefició a su filial Swecomex.

Asimismo, la empresa Impulsora Tlaxcalteca de Industrias S.A. de C.V. (ITISA) que vendió durmientes a la Línea 12 y en los que la empresa francesa Systra encontró rupturas a solo dos años de haber sido inaugurada la vía, también vendió estos materiales al gobierno para las obras en el Istmo de Tehuantepec y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles todo esto mientras la directora del Sistema de Transporte Colectivo Metro, todo esto mientras el despacho privado de Florencia Serranía Soto, directora general del metro despacha desde sus oficinas privadas en Lago Zurich 245, mágicamente en el complejo de Plaza Carso, todo lo referente a los proyectos del Tren Maya.

Después de su participación en las obras de la terminal intermodal del Metro Ciudad Azteca, UTL, la empresa de Serranía recibió un impulso de más de 93 millones de pesos en contratos públicos, provenientes de gobiernos estatales y de la administración de Peña Nieto. Con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), comandada por Gerardo Ruiz Esparza, facturó 35.69 millones de pesos.

Registro de Mercurio Leasing. 

Destacan dos comisarias en el Consejo de Operadora de Trenes Mercurio: Marcela Mora Gallardo, que es comisaria también de Mercurio Leasing, y representante legal de Mora Orozco y Asociados; e Irma Velasco Salvatierra, que fue subdirectora de Administración de Redes de la Secretaría de Transporte y Vialidad (Setravi), durante el gobierno de Marcelo Ebrard en la Ciudad de México.

La directora general de OFM era Florencia Serranía, al menos hasta diciembre de 2018, cuando asumió, por segunda vez, la dirección del Metro después de ser nombrada directora general de Planeación de Transporte a la secretaría de Transporte y Vialidad, que dirigía Jenny Saltiel Cohen, esposa de Ignacio Marván, asesor vitalicio de López Obrador.

De 2001 a 2004 fue directora General de Servicios de Transportes Eléctricos de la Ciudad de México. De 2004 a 2006 fue por primera vez directora del Metro. Sólo cuatro años más tarde fundó Urban Travel Logístics (UTL), enfocada, desde luego, al sector transporte. 

Y así podemos continuar esta lamentable lista de sin sabores, corrupción, negocios extraños de la mano derecha del presidente y la continua complicidad de Andrés Manuel López Obrador que ha colocado sus prioridades políticas y proyectos estratégicos por encima de obras esenciales y trabajos de mantenimiento, castigando, de una u otra forma los recursos de los estados para dar cumplimiento a sus caprichos ridículos sin proyección nacional.

Hoy, Marcelo Ebrard puede sumarse a la enorme lista de pifias de políticos que tambalean una administración Morenista que no sabe como librarse del propio nudo que ellos mismos crearon por años y que hoy son el verdugo de sus propias palabras, corrupción y falta profesionalismo.

Misión cumplida señor presidente, su propia gente lo revela como lo que es: Un corrupto más en la historia de este país.

Y eso… es muy pinche lamentable.

Hasta la próxima.

Vacunación en México: El espejismo


Por Edel López Olán (Permanencias Voluntarias)

En 1918 existieron los primeros brotes de Influenza, enfermedad que se propagó de manera irregular en todo los Estados Unidos,  Europa y Asia durante los siguientes seis meses. Para octubre de 1918 ya existían 195 mil muertes solo en Estados Unidos. Para abril del 1919, la influenza había cobrado la vida de 50 millones de personas a nivel mundial y no fue hasta 1930 cuando se aisló por completo el virus para crear la vacuna que tenemos hoy en día.

Los virus son el asesino serial perfecto y saben perfectamente como atacar a los humanos y como vulnerarlos a lo largo de la historia.

Gripe de 1918: lecciones aprendidas y retos pendientes | Comité Asesor de Vacunas de la AEP

Y es que a pesar de que ha existido desde hace muchos años un combate real y constante en contra de las nuevas variantes de virus, bacterias y parásitos, en el mundo existen decenas más que aparecen cada día amenazando nuestra tranquilidad, por lo tanto, el ser humano creo una herramienta para poder combatir algunas de estas amenazas: La vacunación.

El Covid-19 cambió el mundo entero. Un diminuto virus puso sobre la mesa las graves deficiencias que existen en todo el mundo en materia de salud, administración y manejo de los datos de cada una de las enfermedades preexistentes en cada región.

México ha vivido una pandemia tan extraña como la misma administración que la combate. Por un lado, a un año del primer caso positivo, la población sigue debatiendo si existe o no un virus que ya ha matado a más de dos millones de personas en el mundo entero y casi 200 mil en territorio nacional, aunado a eso, esa misma población se debate entre sobrevivir o convivir con el virus en una paradoja económica de un un país extraño; por el otro lado, un gobierno que navega a través de la pandemia maquillando datos a su favor, convirtiendo el dolor en material político y electoral e ignorando todo lo demás con tal de salir bien parado en una realidad alterna a la que vive todo el país día con día.

Pero los problemas provocados por el Covid-19 no son un problema privativo de nuestro país. En el mundo entero existen graves crisis económicas y sociales debido a un virus que aún no termina de sacar todas sus baterías. Mientras tanto, nosotros, en nuestra ilusa y soberbia forma de ver la vida, creemos que con la vacunación en masa tenemos ganada una batalla en contra de un enemigo invisible, cambiante y al parecer, hasta el momento, invencible.

La vacuna del Covid-19 se creó en un tiempo récord. Los avances científicos y tecnológicos ayudaron a que los biológicos llegaran en tiempo y forma como una esperanza para un mundo que lo necesita, sin embargo, en México, la vacunación se ha convertido en el espejismo barato de una política barata.

Existen 126 millones de mexicanos, según cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) y hasta el momento, solo se han vacunado:

  • 4,1 millones de habitantes.
  • Más de 832.000 trabajadores sanitarios han recibido el primer vial de Pfizer.
  • Unos 592.000 de ellos han recibido ya la segunda dosis.
  • Han sido inmunizados 17.463 miembros del sector educativo y 17.429 ya tuvieron su segunda aplicación.
  • 3,2 millones de adultos mayores ya han recibido al menos una dosis

El Gobierno esperaba vacunar a casi 15 millones de personas de más de 60 años y a todo el personal de salud antes de que terminara marzo, pero los plazos se han extendido hasta por lo menos mitad de mayo. Dichas aplicaciones solo se traducen en el 0.5% de la población vacunada. El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, sigue jugando con la cifras y los números de una forma opaca que, de forma desafortunada, se sigue difuminando en una retórica «esperanzadora» por parte de un gobierno que no entiende en el lugar donde se encuentra parado.

Gráfico: ¿Cuántas dosis per cápita de la vacuna anti COVID-19 adquirirá cada país? | Statista

De acuerdo con The Economist, los países que más han ordenado vacunas  son: Canadá, Australia, Estados Unidos, Japón, Nepal, India, Uzbekistán, Brasil, Indonesia, Costa Rica, Egipto, México y Bangladesh.

Según el rotativo, este grupo de países acordó, en conjunto, comprar aproximadamente 600 millones de dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech, casi la mitad del total que los fabricantes de medicamentos dicen que pueden producir para fines de 2021.

Países que han adquirido, proporcionalmente, más vacunas contra COVID-19

En noviembre pasado, el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, aseguró que México pre compró 200 millones de dosis de las diferentes vacunas que se desarrollan en el mundo contra el Covid-19, con las que se cubrirían un 92 por ciento de su población, mientras tanto la subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la cancillería, Martha Delgado, dio a conocer estas cifras para refutar los datos difundidos por el Fondo Económico Mundial en los que se ubica a México fuera de los países que más han adquirido vacunas contra el Covid-19 para su población.

A pesar de que existen datos y cifras que el mismo gobierno expide a diestra y siniestra como un «trabajo efectivo» en beneficio de la población, existen razones suficientes para seguir pensando que, como casi todo lo nebuloso que hace la cuarta transformación, existen dos diferentes historias ante una lamentable realidad.

Los documentos clasificados de compra y convenios entre el gobierno federal y la farmacéuticas se ha convertido en un tema importante y el mejor ejemplo de cómo los gobiernos manejan su información hacia el interior, liberando a las farmacéuticas de cualquier responsabilidad ante los efectos persistentes de la vacunación en masa, tal como sucedió con la empresa AstraZeneca y que hoy convenientemente se convierte en algo efectivo.

Entonces, ¿Debemos confiar en las cifras y números del gobierno federal?

La llegada a cuenta gotas de las vacunas (en teoría ya compradas) a México demuestra de nuevo el doble racero por el cual se ha manejado casi todo el tiempo la administración obradorista, que hasta el momento no ha vacunado en su totalidad (con sus dosis correspondientes) a todo el personal de salud que se encuentra en la primera línea de defensa y que ven con frustración  como los «servidores de la nación» ya están siendo vacunados por su «cercanía con la gente». Y es que a pesar de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador aseguró más de una vez que existen vacunas suficientes para todos,  por otro lado, sigue pidiendo ayuda a los organismos internacionales y gobiernos de otros países para cubrir una cuota que, según sus propios datos, ya tenemos asegurada, algo fuera de toda lógica.

Así, basándose en la falsa retórica de un gobierno confundido, las protestas a lo largo y ancho del país comienzan a darse a pesar de que el gobierno federal sigue aseverando que existen vacunas para todos, y qué, como un molinito, el presidente y sus funcionarios siguen repitiendo una y otra vez que otros países han acaparado todas las vacunas (entre ellos México) en una forma de seguirse «curando en salud» y justificando su propia ineficacia.

¿Será que ellos saben que no existe tal cantidad de vacunas?

¿Cuál es la razón por la cual el gobierno sigue insistiendo que otros países se han quedado con todas las vacunas?

¿Por qué razón le solicita a Estados Unidos una ayuda que, en teoría, no debe existir pues ya tenemos compradas todas las dosis?

El martes 2 de marzo, trabajadores del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) protestaron porque no los han vacunado contra COVID-19, una semana después organizaron una protesta al interior del Instituto quejándose de que ni siquiera les han dado fecha para la aplicación del biológico.

Entonces ¿Dónde están las vacunas?

Hasta el momento México ha recibido un total de 8 millones 160 mil 250 vacunas contra el Covid-19. De las dosis para su envasado en el territorio mexicano, se han recibido 5 millones de la vacuna de CanSino y 12 millones del laboratorio AstraZeneca. Por la mañana del 19 de marzo, arribó al aeropuerto de la Ciudad de México, un nuevo cargamento de vacunas contra el SASRS-CoV-2, con 1 millón de dosis del laboratorio chino, Sinovac. Con este envío, se suman 3 millones de vacunas recibidas en tiempo y forma.

Entonces…¿Qué es lo que pasa? La solución es muy sencilla: Elecciones.

En México, las llamadas «Elecciones más grandes de la historia» se desarrollan en plena crisis sanitaria y mientras el gobierno sigue jugando con las cifras y con esa falsa idea de que es un gobierno cercano a la gente dentro y fuera de su país, sigue en un franco choque diplomático con Washington que ahora manda vacunas de AstraZeneca como un acto de «solidaridad» entre países mientras sigue el jaloneo por el caso Cienfuegos y las recientes declaraciones del Jede del Comando Norte sobre el narcotráfico en México.

Andrés Manuel López Obrador ha demostrado más de una vez que es un experto en mover a su favor la opinión pública, y mientras sigue en su falsa cruzada internacional, aun existen muchas deudas en cuanto la aplicación de vacunas dentro del país, donde, siguen mercadeando con la esperanza de un pueblo que ignora muchos datos y creyendo ciegamente en un gobierno manipulador.

El espejismo es una imagen, representación o realidad engañosa e ilusoria. En el desierto, por la desesperación, muchas personas las observan como una forma de salvar su vida, como el espejismo de las vacunas en México, donde las extrañas matemáticas de la Cuarta Transformación se convierten en esa ilusión que solo satisface a unos pocos a costa de la salud de todos.

Y eso, es muy lamentable
Hasta la próxima.

Videocolumna: México elecciones 2021: Entre el circo y las redes sociales


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