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Se acelera la inflación en enero…¿Por qué?


La inflación interanual de México se aceleró hasta enero a su mayor nivel desde mediados del año pasado debido a incrementos de precios en algunos alimentos agropecuarios y el tabaco en parte por la actualización de algunos impuestos.

El índice nacional de precios al consumidor se ubicó en 3.24% a tasa interanual en el primer mes del año, casi en línea con la estimación proyectada en un sondeo de Reuters y por arriba del 2.83% registrado hasta diciembre, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La aceleración estuvo asociada a incrementos sobre todo en jitomate, tomate verde y cigarrillos.

La inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, registró una variación a tasa anual de 3.73%.

Sólo en enero, la inflación repuntó un 0.48%, según el Inegi, mientras que para el indicador subyacente tuvo un avance del 0.33%.

El Banco de México recortó en diciembre por cuarta ocasión seguida la tasa clave, a un 7.25%, advirtiendo que persisten riesgos para la inflación. Su próximo aviso de política monetaria será el 13 de febrero.

Inflación en diciembre, la más baja desde el 2015


Los datos sobre estos indicadores son los más bajos desde hace varios años, sin embargo, no existe factores para asegurar que esta tendencia seguirá en los próximos meses: BANXICO

La inflación rompió con la racha de incrementos. En diciembre pasado cerró con un incremento mensual de 0.56 por ciento y una tasa anual de 2.83 por ciento, el nivel más bajo desde 2015.

De acuerdo con el reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), precios de energéticos y productos agropecuarios más laxos a lo largo de 2019 implicaron menor presión para el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

El índice no subyacente incrementó 1 por ciento mensual y 0.59 por ciento anual, los precios de los productos agropecuarios crecieron 1.78 por ciento y los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno fueron mayores en 0.45 por ciento a tasa mensual.

El jitomate, la cebolla y el transporte aéreo fueron los rubros que más se encarecieron en diciembre de 2019, mientras el aguacate, la naranja y el limón representaron menor presión para el INPC mientras que Tabasco, Baja California Sur y el Estado de México fueron los estados donde más se encarecieron servicios y productos en diciembre pasado, mientras que en Sinaloa, Tamaulipas y Sonora se vieron menores presiones.

En 2019, estancamiento económico y la baja en la inflación que se acompañó del incremento en la incertidumbre por factores internos y externos dieron pie que el Banco de México redujera su tasa de referencia hasta en cuatro ocasiones seguidas.

Luego de llegar a 8.25 por ciento en diciembre de 2018 y mantenerse así los primeros meses de 2019, a la fecha se ubica en 7.25 por ciento. Tasa que desde 2017, con el despegue de la inflación que impulsó la liberación de precios en el llamado gasolinazo, avanzó de manera continua como mecanismo de contención y encareció el crédito.

La meta del Banco de México es una inflación anual en 3 por ciento con un rango de un punto porcentual por arriba de ese promedio o por debajo.

Fuente: La Jornada.

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Inflación a la baja: ¿Por cuanto tiempo?


La inflación durante febrero retrocedió 0.03 por ciento, consecuencia de una caída en el precio de los productos agropecuarios, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Dicho registro a la baja se cuenta como el primero en 10 años, abundó el órgano autónomo.

El crecimiento anual de 3.94 por ciento para el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INCP) ubica a la inflación en el rango del Banco de México (BdeM), algo que no había sucedido desde diciembre de 2016, previo a la liberación de los precios de las gasolinas.

El componente subyacente, que no contempla energéticos ni productos agropecuarios, incrementó 0.43 por ciento en el avance mensual y 3.54 por ciento de variación anual, mientras que el índice de precios no subyacente se redujo 1.38 por ciento ese mes y registró una variación con respecto al mismo periodo de 2017 de 5.25 por ciento.

Hubo una reducción en el costo de alimentos y bebidas no alcohólicas, así como muebles y artículos para el hogar; mientras se encareció el trasporte.

Los estados que registraron un menor costo de los productos con respecto a enero fueron Tlaxcala, Guerrero, Querétaro, Puebla y Chiapas. En contraparte Quintana Roo, Nayarit, Baja California Sur, Jalisco y Durango mantienen un menor ritmo.

Por otro lado, el Índice Nacional de Precios Productor (INPP) aumentó 0.02 por ciento mensual, con lo que alcanzó un alza de 4.52 por ciento a tasa anual.

Inegi destacó que hubo un incremento respecto a febrero de 2018 cuando las cifras fueron de 0.45 por ciento mensual y de 3.24 por ciento anual.

Por grupos de actividades económicas, el INPP para actividades primarias como agricultura y pesca, bajó 2.89 por ciento; para secundarias, que engloba las industrias, maquilas y construcción, ascendió 0.14 por ciento y el de terciarias, que involucra a los servicios, fue de 0.22 por ciento a tasa mensual.

Texto original: La Jornada

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Inflación a la baja: ¿Por cuanto tiempo?


La inflación durante febrero retrocedió 0.03 por ciento, consecuencia de una caída en el precio de los productos agropecuarios, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Dicho registro a la baja se cuenta como el primero en 10 años, abundó el órgano autónomo.

El crecimiento anual de 3.94 por ciento para el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INCP) ubica a la inflación en el rango del Banco de México (BdeM), algo que no había sucedido desde diciembre de 2016, previo a la liberación de los precios de las gasolinas.

El componente subyacente, que no contempla energéticos ni productos agropecuarios, incrementó 0.43 por ciento en el avance mensual y 3.54 por ciento de variación anual, mientras que el índice de precios no subyacente se redujo 1.38 por ciento ese mes y registró una variación con respecto al mismo periodo de 2017 de 5.25 por ciento.

Hubo una reducción en el costo de alimentos y bebidas no alcohólicas, así como muebles y artículos para el hogar; mientras se encareció el trasporte.

Los estados que registraron un menor costo de los productos con respecto a enero fueron Tlaxcala, Guerrero, Querétaro, Puebla y Chiapas. En contraparte Quintana Roo, Nayarit, Baja California Sur, Jalisco y Durango mantienen un menor ritmo.

Por otro lado, el Índice Nacional de Precios Productor (INPP) aumentó 0.02 por ciento mensual, con lo que alcanzó un alza de 4.52 por ciento a tasa anual.

Inegi destacó que hubo un incremento respecto a febrero de 2018 cuando las cifras fueron de 0.45 por ciento mensual y de 3.24 por ciento anual.

Por grupos de actividades económicas, el INPP para actividades primarias como agricultura y pesca, bajó 2.89 por ciento; para secundarias, que engloba las industrias, maquilas y construcción, ascendió 0.14 por ciento y el de terciarias, que involucra a los servicios, fue de 0.22 por ciento a tasa mensual.

Texto original: La Jornada

Dólar al alza…¡Qué importa!…¡No pasa nada!


1511109

El peso se depreció por una razón: están entrando menos dólares a México. Al haber escasez de dólares, tenemos que pagar más pesos por cada dólar. Visto así, el problema no es una depreciación del peso, sino una falta de dólares. De hecho, en este escenario, es bueno que el peso se deprecie porque ayuda a que entren más dólares y salgan menos pesos. Vamos por partes:

Primero: ¿Por qué están entrando menos dólares a México? Existen dos razones. La primera es la disminución de dólares derivados de la venta de petróleo, mientras que la segunda es que dólares que antes llegaban a México ahora se están quedando en (o se están yendo a) Estados Unidos.

Segundo: ¿Por qué se cayeron las ventas de petróleo al extranjero? Debido a la caída en la producción y a que los precios internacionales del petróleo se desplomaron. Lo segundo se ha dado, por lo menos en parte, por la incertidumbre respecto a la desaceleración en el crecimiento de China.

Finalmente, ¿por qué se están yendo dólares a Estados Unidos? Porque después de muchos años en terapia intensiva y luego en proceso de recuperación, la economía de Estados Unidos parece finalmente haber mejorado. De hecho, el crecimiento de Estados Unidos se ve bastante bien respecto al crecimiento global. Tanto es así que su Banco Central, la Fed, está buscando subir su tasa de interés objetivo, ya que su economía parece no necesitar tanta medicina. En consecuencia, una economía más fuerte que las demás atrae los dólares de los inversionistas. Más aún, hay que considerar que si la Fed sube la tasa de interés habrá mayor rendimiento para los inversionistas quienes ya no buscarán esas ganancias en países con más riesgo como México, Brasil, China y otros mercados emergentes. Por lo tanto, una parte de la depreciación del peso es en realidad reflejo del fortalecimiento del dólar. Si el dólar se fortalece, necesitamos más pesos para comprar un dólar (y los brasileños más reales, los colombianos más pesos colombianos, los chinos más yuanes, los sudafricanos más rands… etcétera).

En este contexto en el que están entrando menos dólares a México, algo que ayuda mucho es que el tipo de cambio inmediatamente refleja la escasez de dólares y eso nos ayuda a todos (mexicanos y extranjeros) a tomar las mejores decisiones, enfrentando el precio correcto. Con esta depreciación entrarán más dólares a México y saldrán menos dólares del país.

¿Por qué? En primer lugar, los extranjeros verán a México más barato y vendrán más turistas a nuestro país. Mientras tanto, los mexicanos ahora vemos el extranjero más caro y consumiremos más turismo nacional. Los mexicanos también veremos los artículos importados más caros y consumiremos más bienes nacionales. Por otro lado, los costos de producir en México son menores en dólares y eso atraerá más inversiones, sobre todo en el sector manufacturero (y sobre todo para exportar a Estados Unidos, ahora que crece más). Finalmente, si los inversionistas extranjeros creen que el peso ya no se depreciará más y, por el contrario, esperan que se fortalezca, entonces buscarán comprar más activos mexicanos, como bonos y acciones. Además del rendimiento que ofrece cada activo, el tipo de cambio les generará mayores ganancias. Si los mexicanos pensamos lo mismo, mantendremos nuestras inversiones en pesos y no las pasaremos a dólares.

Entonces ¿por qué nos espanta tanto la depreciación? Una primera opción es la memoria histórica. En los 80s parte del problema era que cuando entraban menos dólares, el tipo de cambio no lo reflejaba ya que las autoridades lo mantenían fijo artificialmente. Hasta que un buen día esa situación era insostenible y el peso se devaluaba de golpe, cuando ya todos habíamos tomado decisiones basadas en precios incorrectos. Además, las acciones emprendidas por el gobierno para mantener el peso fijo artificialmente, como restringir la cantidad de dinero en circulación, tenían consecuencias negativas para la economía. Eso ya no pasa ahora porque el tipo de cambio es flexible y cambia para reflejar las nuevas condiciones de manera inmediata.

Otra explicación para el miedo a la depreciación es su vinculación con la inflación. Aunque por lo pronto no ha pasado gracias a nuestro banco central. Y aun cuando en los siguientes meses la inflación aumente, el problema no será grave siempre y cuando este cambio se dé solamente en precios de bienes importados (o que usen insumos importados) y no sea un aumento sostenido y generalizado de precios. Es decir, si sólo se da un sano cambio en precios relativos que refleje la escasez de dólares.

Ahora bien, si lo que queremos es que el peso se aprecie, para poder comprar más bienes importados y realizar más viajes al extranjero, necesitamos lograr que entren más dólares a México. Ya quedamos que la depreciación, por lo pronto, nos ayuda en este terreno. Aunque en realidad lo ideal sería que entren más dólares debido a que los extranjeros ven mejores oportunidades de inversión en México que en otros mercados. Para eso sólo hay una fórmula: tenemos que ser más productivos. Si producimos más petróleo, entrarán más dólares. Si producimos más autos para exportación, entrarán más dólares. Si producimos más servicios turísticos, entrarán más dólares. Esto además hará que los mexicanos veamos mejores oportunidades en México que en el extranjero y decidamos mantener nuestros pesos aquí.

Por supuesto, el proceso de reformas emprendido recientemente va en este sentido, pese a que es necesaria una mejor y más rápida implementación por parte del gobierno y por parte de cada uno de nosotros. En efecto, esto no solo es un trabajo del gobierno; cada uno de nosotros debemos prepararnos más, y mejor, para ser más productivos.

Fuente: Forbes