Venezuela: ¿Cómo se entiende la democracia? por Carmen Rengel


Mike Pence, vicepresidente de EU: “Nicolás Maduro es un dictador sin poder legítimo”. Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA): “Hay que tirar abajo la dictadura de Venezuela”. Vladimir Putin, presidente de Rusia: “Maduro es un presidente legítimo”. Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba: “Nicolás es un presidente constitucional”…

Los partidarios y detractores del actual mandatario de Venezuela llevan días tratando de convencer al mundo de que ellos, y no los de enfrente, tienen la razón. De que el puñetazo sobre el tablero dado por el opositor Juan Guaidó, autoproclamado nuevo presidente, era necesario como agua de mayo o, por contra, es una perversión del juego, un golpe de Estado.

¿Es entonces un dictador Maduro? ¿Es una dictadura Venezuela? ¿Qué elementos hacen que sean una cosa o la contraria?

Para Carlos Malamud, investigador principal de América Latina del Real Instituto Elcano, todo depende de los matices que se añadan a la definición de “dictadura”, que pueden ser muchos y variados, “pero una persona que tuerce la legislación a su antojo, según le viene en gana, que apela a la represión absoluta contra todo aquel que ose levantarse contra su voluntad y que, encima, no admite ningún tipo de diálogo con la oposición, ni siquiera que los mecanismos constitucionales funcionen, evidentemente es un dictador”.

A su entender, la situación en Venezuela bajo el gobierno de Maduro ya llevaba años siendo “complicada”, pero lo que “desencadena” una situación que se escapa a los estándares democráticos clásicos fue cómo se abordó el resultado de las elecciones legislativas de 2015, que dieron una “amplia mayoría parlamentaria” a la Mesa de la Unidad Democrática opositora, que le permitió hacerse con el control de la Asamblea Nacional, la Cámara ahora presidida por Guaidó. “En ese momento, desde el gobierno urdieron una maniobra para no reconocer a tres diputados indígenas, lo cual le restó a la oposición la mayoría cualificada necesaria para convocar un referéndum revocatorio, al que Maduro se ha negado sistemáticamente”, explica desde Madrid.

“Si a esto le sumamos la convocatoria de una totalmente ilegal Asamblea Constituyente [una especie de Cámara en paralelo a la Asamblea], que teóricamente iba a redactar una nueva Constitución y que todavía sigue haciendo no se sabe qué… Y con una justicia completamente subordinada a la voluntad de Maduro, evidentemente eso es una dictadura”, insiste el analista.

Una persona que tuerce la legislación a su antojo, según le viene en gana, que apela a la represión absoluta contra todo aquel que ose levantarse contra su voluntad y que, encima, no admite ningún tipo de diálogo con la oposición, ni siquiera que los mecanismos constitucionales funcionen, evidentemente es un dictador.

Malamud recuerda que un pilar esencial de las democracias es la separación de poderes, la que no se da, dice, en Venezuela. Hubo unas elecciones legislativas que ganó la oposición, “pero a partir de ahí empezaron a urdirse mecanismos para restar posibilidades de que la Cámara legislativa tuviera poder para sancionar aquellas actividades y posturas que le interesaban. Quedaba sin espacio”, indica. Más: una vez consumado el triunfo de la oposición en la Asamblea Nacional, y antes de que tomara posesión, “forzando demasiado la interpretación de la legislación, la Asamblea saliente, que todavía estaba controlada por el oficialismo, nombró una serie de magistrados del Tribunal Supremo, con lo cual ese poder quedo totalmente en manos del gobierno, cuando a quien le hubiera correspondido nombrar a los magistrados hubiera sido a la nueva Asamblea”.

En Venezuela hay elecciones. Las últimas presidenciales, por ejemplo, fueron en mayo, adelantadas sobre el calendario previsto. Ha sido en este mes de enero cuando Maduro ha tomado posesión de su segundo mandato, que finaliza en 2025. ¿No son democráticos los comicios en el país? El investigador del Elcano dice que “en principio” deberían serlo, “pero hay que tener en cuenta una serie de condicionantes”. El primero, que todo lo que llama el “poder electoral”, el tribunal y el órgano que controlan los procesos electorales, “también está controlado por el gobierno, con lo cual se condiciona claramente el resultado”. La Unión Europea ya dijo, ante estos comicios, que no respondían a los “estándares internacionales mínimos”. El segundo condicionante es que “hay mecanismos para forzar el voto, sobre todo de los funcionarios públicos, por un lado, y de los sectores que reciben ayuda oficial, por otro” . Y el tercero, prosigue, sería la “represión” y el “arrinconamiento” de la oposición.

“Hay un dato adicional que habla de que las venezolanas no son unas elecciones absolutamente igualitarias: partimos del hecho de que las últimas presidenciales se celebraron muchos meses antes de lo previsto, en una convocatoria inaudita y fuera de los plazos establecidos (…). Esto se hizo precisamente con el objetivo de evitar que un deterioro de la situación interna se tradujera en un resultado electoral contrario a los intereses del gobierno. El hecho de adelantar de forma ostensible las elecciones habla de un Ejecutivo que juega con ventaja en todos los frentes, lo cual evidentemente le resta legitimidad al proceso electoral”, asevera.

En una dictadura no suele haber partidos de la oposición ni posibilidad de que acudan a las urnas. Sí en Venezuela, pero “es un milagro”, denuncia Malamud. “Hay una persecución sistemática de los líderes de la oposición, muchos están en la cárcel, la mayoría en el exilio, perseguidos o en la clandestinidad, y esto complica evidentemente las cosas. Se les prohíbe la posibilidad de acceder a cualquier tipo de ayuda económica proveniente del extranjero, lo cual los ahoga económicamente, les impide hacer publicidad legítima de sus posiciones. No es una carrera igualada”, señala.

Y hay otros derechos esenciales, dice, que también se resienten, como el de la libertad de prensa, con diarios que cierran por falta de papel, debido a la crisis económica, que se ven relegados a una sencilla edición digital. “Pero también en este terreno hemos visto, en repetidas oportunidades, cómo el gobierno, valiéndose de sus mecanismos, dificultaba el acceso a las páginas webs donde estaban colgadas esas ediciones. Si a eso sumamos un control cada vez mayor de las televisiones y las radios, por parte del gobierno y sectores afines, la situación es muy clara”, concluye.

“Autoritarismo caótico”

Para Anna Ayuso, investigadora principal para América Latina en el centro de investigación de relaciones internacionales CIDOB, en Venezuela se ha producido un “claro proceso de involución democrática”, cuyo punto de inflexión, coincide, está en la victoria de las legislativas por parte de los opositores al chavismo y por las elecciones presidenciales del pasado año.

“A partir de ahí sí que podemos hablar no una dictadura militar, pero sí una autocracia, ya no hay una democracia liberal porque se han eliminado las elecciones plurales, no es un estado de derecho porque no se respeta ni la separación de poderes ni una sujeción a la ley por parte de los poderes públicos, y además hay una situación de represión a la oposición”, explica desde Barcelona.

El pasado verano, Ayuso publicó un análisis —junto a la profesora Susanne Gratius— en el que califica la situación de “autoritarismo caótico”, porque “es un autoritarismo en el que no hay solamente un poder central, sino un conjunto de poderes que son autárquicos. Por eso no es una dictadura al uso, sino una dictadura con una serie de sectores que se han apropiado de las instituciones”. A su entender, tras la entrada mayoritaria de los opositores en la Asamblea Nacional, “se ha ido desmontando todo el aparato democrático”, hasta llegar a las manifestaciones de estos días.

Repasando los puntos básicos de las democracias, repite como Malamud que separación de poderes “sencillamente no hay” y que no se puede afirmar que las elecciones en el país hayan sido todo lo claras que deberían. “No puede decirse que no hay elecciones, claro, pero no tienen las garantías ni de pluralidad ni de confiabilidad exigidas. Estamos hablando de que no hay realmente una calidad democrática”. Aboga por acudir a definiciones “más exigentes”, que no se queden solo en la casilla de hay o no hay comicios, sino que definan cómo son esos comicios. “Y, en ese caso, una democracia liberal, con estado de derecho, no se da en Venezuela en estos momentos”, resume.

Podemos hablar no una dictadura militar, pero sí una autocracia, ya no hay una democracia liberal porque se han eliminado las elecciones plurales, no es un estado de derecho porque no se respeta ni la separación de poderes ni una sujeción a la ley por parte de los poderes públicos, y además hay una situación de represión a la oposición.

Ayuso remarca que la cúpula del poder judicial del país “prácticamente ha sido nombrada a dedo” por el gobierno y la fiscalía “también”. “Es que no hay nada de autonomía”, lamenta. Eso, en cuanto al poder judicial. En cuanto al legislativo, “se han anulado los poderes” de aquellas instituciones, como la Asamblea, en las que los opositores han conseguido representación.

Voz en la calle sí tienen, al contrario que en otras dictaduras. Eso es verdad. En otras no hay en absoluto libertad de expresión. No es verdad que no la haya en Venezuela, hay más que en otros lugares, aunque también es verdad que a los medios de comunicación se les ha restringido por la vía de ahogarles económicamente, de comprarlos. Eso es innegable, como que hay presos políticos”, relata.

¿Qué puede pasar?

Malamud y Ayuso coinciden en que es complicado plantear el escenario en Venezuela ni a pocos días, tras el vuelco de Guaidó. El investigador del Real Instituto Elcano reconoce que la situación es “muy cambiante”, aunque “la coyuntura se ha acelerado considerablemente” con el paso dado por el autoproclamado presidente y la cascada de apoyos que ha generado su paso.

“Creo que estamos a comienzos del principio del fin, posiblemente, pero la cuestión es cómo se llegará a ese fin, y todo depende de la posición que adopte el ejército. Ya hemos visto que buena parte de los mandos respaldan al gobierno; habrá que ver si en los sectores medios, intermedios y bajos hay una toma de postura a favor de la oposición o no, pero también es preocupante la existencia de los llamados colectivos, sectores paramilitares que apoyan decididamente al gobierno”, agrega.

Por ese flanco podría producirse algún conato de guerra civil, aunque por ahora descarta un escenario bélico, “porque entre otras cosas el pueblo y los sectores opositores de momento no tienen armamento”. Lo que está claro, abunda, es que la transición puede ser complicada. “El proceso de sacar al chavomadurismo del poder va a ser muy duro, podría ser muy sangriento, salvo que por un milagro de la naturaleza Maduro y los suyos decidan dar voluntariamente un paso al costado, cosa que de momento está muy lejos de producirse”, vaticina.

Ayuso también pone el acento en lo que hagan los militares y “en qué medida se mantenga el control por parte de las Fuerzas Armadas de la situación”. “Obviamente, por ahí habrá muchas presiones de muchos lugares. Está todo casi demasiado tranquilo, eso quiere decir que ahí hay negociaciones por lo bajo. Por lo menos, parece que no hay la intención de entrada de usar la fuerza. Saben que eso sería negativo y una excusa para una intervención. Habrá un intento por parte de Maduro, creo, de dejar pudrir la situación, poco a poco ir aislando y dividiendo a la oposición”, finaliza.

Este texto se publicó originalmente en El HuffPost.

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Juego de trono: ¿El fin de una era?


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¿Cómo mejorar tu concentración?


Cada vez más personas se quejan de estar perdiendo capacidad de retención y de memoria. Dicen sentirse más ineficaces a la hora de cumplir tareas concretas. “Estoy perdiendo memoria” o “me he vuelto más lento mentalmente” son frases que muchas personas me repiten con frecuencia. En muchas ocasiones, estas sensaciones se explican por haber reducido el tiempo que otorgamos para concentrarnos en una tarea concreta.

En este artículo comento algunos “trucos” para ayudar a que la capacidad de concentración mejore y la retentiva por añadidura.

La multitarea: enemiga de la concentración

Yo también tengo esa tendencia a querer abarcar muchas cosas a la vez. En realidad, la multitarea mental no es más que una sensación aparente ya que, en la práctica, el cerebro no puede estar haciendo a la vez muchas tareas intelectuales diferentes que impliquen concentración simultánea. Quizá nos dé a veces la impresión de que estamos en “modo multitarea” cuando, en realidad, permutamos de una tarea a otra con gran rapidez. La ejecución de varias tareas simultáneas no suele aportar los mejores resultados.

Se calcula que de media una persona mira el celular cada 5-10 minutos. También son muchos los que afirman estar permanentemente conectados al correo electrónico o pendientes de las alertas en las redes sociales. Estas prácticas pasan factura a la capacidad cognitiva: según algunos estudios científicos europeos, el coeficiente intelectual ha retrocedido a los niveles de hace 100 años en tan solo 37. Y precisamente una de las causas de este retroceso se explica por la invasión de las nuevas tecnologías de los últimos años.

Se calcula que un estadounidense promedio recibe un bombardeo de 34 gigas de información y 100.500 palabras diarias. En la mayoría de los trabajos (en particular en entornos de trabajo colectivos), la actividad del personal se ve interrumpida cada 11 minutos.

En contrapartida, según estadísticas recientes, el 71% de las empresas parecen valorar más la inteligencia emocional que el coeficiente intelectual. En particular, se valora la seguridad en sí mismo, la resolución creativa de problemas, la adaptación al entorno y la flexibilidad para adaptarse a los equipos de trabajo.

Con independencia de estas capacidades de adaptación, para memorizar el texto con mayor eficacia sería conveniente poner en silencio los dispositivos de nuestro entorno durante un tiempo mayor de 11 minutos.

Crear un ambiente cálido y con espacios verdes

El contacto con la naturaleza es reconfortante y relajante. Algunos estudios demuestran que además fomenta el desarrollo cerebral. En otros artículos de este blog se han comentado los beneficios para el cerebro y la mente de estar al aire libre.

Por ejemplo, se sabe que caminar por la naturaleza es maravilloso para la cabeza y que el ejercicio al aire libre mantienen el cerebro más joven. Un nuevo estudio científico efectuado en niños de corta edad ha demostrado que exponer a los niños a imágenes de espacios verdes estimula el desarrollo del cerebro y fomenta la memoria. También en los mayores.

Hacer pausas para ir a pasear por un parque o, si tienes esa suerte, cerca del mar ayuda enormemente a la agilidad mental.

También se puede generar un espacio más nítido y natural en el lugar elegido para concentrarnos, colocando plantas, fotografías relajantes o esencias aromáticas. Se ha demostrado que el aroma a romero o a flor de lavanda relajan y mejoran el ánimo y la capacidad de concentración. También conviene que el mobiliario sea cómodo y con la luz apropiada.

Saca músculo cerebral

El cerebro también se puede entrenar para mejorar la memoria. Algunos estudios demuestran que las personas que se acostumbran a efectuar ejercicios de memoria a través de juegos (puzzles, tests de memoria, juegos malabares, juegos de prestidigitación, etcétera) mejoran indirectamente su capacidad de concentración y memoria.

Otra forma de mejorar la capacidad intelectual se consigue procurando que las dietas sean equilibradas y poco copiosas (alimentos frescos ricos en fibra, frutos secos, etc.) y haciendo ejercicio físico de manera regular. Por añadidura, los ejercicios mente-cuerpo (yoga, mindfulness, meditación, respiración controlada, etcétera) pueden ser enormemente beneficiosos.

Al empezar este artículo, me propuse contabilizar el tiempo que me llevaba escribirlo, y el número de veces que mi mente se interrumpía con otras tareas ajenas a la redacción. El total obtenido: 45 minutos totales para la ejecución de la tarea (parte de la documentación ya estaba preparada), con dos interrupciones de 2 minutos. Para ello, me ha hecho falta concentrarme mucho para saber en qué momento perdía concentración. Ha sido todo un reto de dualidad mental.

Texto original: The Huffpost

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¿Qué tanto riesgo existe al conducir pipas de gasolina en México?


Los conductores de pipas desde hace mucho tiempo padecen graves problemas en su seguridad.

El nuevos sistema de distribución por pipas complica aún más la seguridad de los conductores de pipas.

 

Texto original: Oscar Balderas (The Huffpost)

Un flamazo iluminó la negrura de la madrugada. Luego, un estallido cimbró a las pocas casas habitadas que aún que mantienen a lo largo de la carretera que conecta a Ciudad Victoria y Matamoros, en el violento estado de Tamaulipas. Eran las 3 de la mañana, del martes 8 de enero de este año, cuando una pipa cargada con gasolina resbaló en el asfalto, volcó y estalló con la fuerza de 30 mil litros de combustible.

Los elementos de Protección Civil del municipio de Jiménez, un diminuto espacio en el mapa mexicano de apenas mil 600 kilómetros cuadrados, llegaron al lugar de la explosión solo para encontrar el vehículo calcinado, la carpeta asfáltica empapada y el asiento del conductor vacío. Quien sea que manejaba la pipa, huyó hacia las penumbras de los ejidospara evitar enfrentarse con las autoridades.

Y en tiempos de escasez de gasolina, cuando las pipas repletas de combustible son vistas por el crimen organizado como preciadas gemas de una corona, el riesgo se eleva exponencialmente. Es como caminar por un barrio peligroso mientras cargas con letrero que anuncia que llevas una mochila cargada de billetes en la espalda, cuenta Reynaldo González, “pipero” en Tamaulipas.

“A cualquiera lo mataría de miedo”, cuenta. “Es irte a meter tu solo al matadero. Terminas hasta enfermo de tantos nervios”.

Reynaldo, conductor de una empresa transportista de la cual prefiere no hablar, gana 4 mil pesos mensuales. Apenas, 200 pesos al día. A veces, su única comida es la mitad de una torta que guardó ayer y una lata de refresco. Lo demás lo ahorra para mantener a sus dos hijos y su esposa, quien trabaja en una farmacia en la periferia de los municipios de Nuevo Laredo y Río Bravo. Cada propina que le dan cuando llega a su destino —20 pesos, 50 pesos, unas galletas— valen tanto para él como un galón de gasolina para los huachicolerosque lo persiguen.

El trabajo de los hombres —y algunas mujeres— que trasladan la gasolina en pipas, y que hacen posible decir a alguien “tanque lleno, por favor”, no solo tiene tintes temerarios, sino salarios que apenas permiten sobrevivir.

En el sitio de ofertas de empleo Indeed, el 14 de enero, una “empresa líder en servicios gas solicita chofer de pipa” con sede en Nuevo Laredo, Tamaulipas. El trabajo requiere una licencia vigente tipo E, no tener problemas de traslado, estar dispuesto a laborar de 7 de la mañana a 7 de la noche y dos años de experiencia. La paga: 2 mil pesos al mes. Y para confirmar que no se trata de un error, más abajo la oferta de sueldo se confirma: 100 pesos diarios.

HUFFPOST MÉXICO
Oferta de trabajo publicada el 14 de enero de este año para conductores de pipas con gasolina en Tamaulipas.

El 12 de enero, la empresa Gas del Atlántico S.A. de C.V., instalada en Orizaba, Veracruz, ofertó en internet una plaza para un chofer de pipa, quien no solo debe transportar combustible, sino cobrarlo en efectivo y devolver diario el efectivo a la empresa, una condición que hace más vulnerable al conductor frente a los delincuentes. La empresa lo busca con licencia vigente, experiencia, casado y de no más de 40 años. A cambio, ofrecen4 mil pesos mensuales.

En Guanajuato, que el año pasado ocupó el primer lugar en homicidios dolosos a causa de los grupos huachicoleros, el 11 de enero la empresa Petromayab ofertó en la página OpcionEmpleo.com.mx un puesto como “custodio para pipas de combustible”. Quien acepte el peligroso encargo trabajará turnos de 12 horas y se volverá escolta de gasolina en lugares estratégicos para el crimen organizado. La paga es de 400 pesos diarios.

HUFFPOST MÉXICO
Oferta publicada el 11 de enero de este año: 8 mil pesos por ser custodio de pipa de combustible en Guanajuato.

“Uno se juega a vida por centavos. Ahí vas, perdón que lo diga así, con una mano en el culo y otra en el volante. Vas muerto de miedo y muerto de hambre. Ni energía tienes para correr o pensar. Agarras camino sin parar por 10 horas y todavía tienes que andar alerta a que no te sigan”, cuenta Reynaldo González, de 42 años. “Si supiera hacer otra cosa, cambiaría de trabajo, pero la situación no está fácil”.

Reynaldo es un abanico de anécdotas trágicas que ha acumulado en cada lugar donde trabajó. A un compañero suyo Los Zetas le quitaron una pipa llena de gasolina en Tabasco y lo secuestraron 30 horas; para liberarlo, los criminales exigieron otra pipa cargada. A otro colega lo empaparon con gasolina y amenazaron con quemarlo vivo. Y ya perdió la cuenta de cuántas veces le dijeron que un amigo suyo regresó a pie, golpeado, con el susto en el aliento, y además, temeroso de que lo culparan de estar coludido con los huachicoleros.

“Porque, además, si te roban la pipa, te metes en una bronca. Los jefes te la quieren cobrar, ¿y de dónde saca dinero uno, si le pagan 2 mil, 4 mil pesos al mes? Yo igual me hubiera echado a correr, como hizo el compa de (el municipio de) Jiménez”, cuenta.

Apenas el 12 de enero, la agencia de noticias AFP publicó un reportaje en el cual muestra el miedo con el que trabajan los “piperos” como Reynaldo: conducen con crucifijos, llaman constantemente a la familia para sentirse acompañados en el camino, no paran ni al baño y tiemblan de miedo en los tramos solitarios.

“Cuando veo que me rebasan al mismo tiempo por los dos lados camionetas, se me va la sangre al piso. Ya cuando veo que siguen su camino, vuelvo a respirar”, contó Alejandro Gómez, chofer de 29 años, a AFP. Otro conductor de pipas, Iván Sánchez, quien conduce una unidad con capacidad para 31 mil litros, contó una obviedad de miedo: los vehículos tienen sistema de localización, pero los choferes no.

Basta navegar por internet para encontrar más ofertas así: 4 mil pesos al mes, 5 mil al mes, a veces 8 mil al mes, por llevar por tierra la gasolina por la que miles están dispuestos a hacer fila por horas, ahora que los ductos de Pemex están parcialmente cerrados, como parte de la estrategia del gobierno federal contra los huachicoleros.

“Yo no pido mucho. No soy tonto, sé que esto no va a cambiar… pero que la gente sepa en qué condiciones trabajamos”, pide Reynaldo González, del otro lado de la línea. “Hay gente, como yo, que nos metemos al matadero con sueldos de hambre para que otros tengan su tanque lleno“.

¿Quién es Marie Kondo?


Semanas de 4 días: ¿El mejor comienzo?


Texto original por Gaby Hinsliff, HuffPost US

En las oficinas de la compañía de software Monograph en San Francisco, los miércoles se conocen cariñosamente como “el fin de semana medio”. Ese es el día que la mayoría de la gente elige tomar, pero además de un fin de semana convencional, no en lugar de eso.

“La mitad de la semana es genial para reiniciar tu cerebro mientras trabajas en problemas difíciles, por lo que el jueves podemos volver a eso y tener la fuerza mental para seguir adelante”, explica Amaya, por correo electrónico. “¡Pero en gran parte el mayor beneficio es tener la oportunidad de trabajar en proyectos paralelos! Es parte de nuestra cultura en Monograph tener lo tuyo “.

MONOGRAPH
Moe Amaya, Moe Amaya, fundador de Monograoh, ha implementado una semana de cuatro días en su empresa.

 

Siguen siendo un equipo pequeño, que emplea hasta ocho personas, pero Amaya dice que funcionó lo suficientemente bien como para que “no tenga planes de cambiar, posiblemente nunca”. Las compañías de software suelen ser eficientes en el manejo del tiempo, dice, pero “elegimos vivir el sueño que dice más eficiencia debería significar menos trabajo “.

Y eso es inusual, pero no único. Existe un creciente interés en todo el mundo por la idea de trabajar cuatro días, pero sigue siendo lo suficientemente productivo como para recibir el pago de cinco.

La compañía fiduciaria de Nueva Zelanda, Perpetual Guardian, llegó a los titulares de todo el mundo el año pasado por implementar una semana de 32 horas sin reducir los salarios. La capital de Islandia, Reikiavik, acortó recientemente las semanas de algunos empleados municipales hasta cinco horas en una prueba, sin afectar la productividad.

NURPHOTO VIA GETTY IMAGES
Reikiavik, Islandia, está haciendo pruebas con semanas cortas.

Los distritos escolares desde Colorado hasta Oklahoma han introducido semanas de cuatro días para ahorrar dinero en comida y transporte, con maestros que acumulan las mismas horas de enseñanza en menos días pero más largos. Incluso en el famoso Japón adicto al trabajo, algunas compañías ofrecen los lunes por la mañana.

Y en Reino Unido, la organización sindical Trades Union Congress está solicitando una semana de cuatro días para fines de siglo, argumentando que cualquier aumento de la productividad de la inteligencia artificial o la automatización debe utilizarse en beneficio de todos.

Para los profesionales agotados, los padres deseosos de ver a sus hijos, los millennials que protegen su salud mental e incluso los ambientalistas que buscan reducir la contaminación que se produce al ir al trabajo, la idea de trabajar de manera más inteligente, no más, resulta interesante.

Sin embargo, ha habido fracasos y éxitos. En 2015, la empresa de educación en programación de los Estados Unidos, Treehouse, declaró que no tendría gerentes y una semana de cuatro días. “Literalmente, fue como, ‘al diablo la semana laboral de 40 horas. Vamos a trabajar 32 horas porque quién dice que no podemos, ¿no? Nosotros escribimos las reglas”, recordó el fundador Ryan Carson el año pasado en una entrevista con GrowthLab. Pero con el tiempo, cambió de opinión.

“Creó una falta de ética en el trabajo”, dijo, y agregó que “en realidad fue algo terrible”. Primero, la compañía presentó a los gerentes intermedios, luego, en 2016, suspendió la semana de cuatro días. El propio Carlson ahora dedica 65 horas a la semana, argumentando que “creo que puedes trabajar de manera más inteligente, pero no creo que no puedas trabajar más duro. Tienes que hacer ambas cosas”.

¿Pero es eso cierto para todos?

Tres de cada cuatro trabajadores idealmente trabajarían menos de cinco días si pudieran, según una investigación realizada en ocho países, incluido Estados Unidos, publicado el año pasado por el Workforce Institute, un grupo de expertos vinculado a la empresa de tecnología Kronos Incorporated.

En última instancia, el informe no abogó por una semana de 32 horas para todos porque, como la directora ejecutiva, Joyce Maroney, le dijo a HuffPost: “No creo que haya un modelo único para todos”. Pero en medio de la dura competencia por el talento, piensa que los empleadores deben estar abiertos a nuevas ideas, especialmente en carreras donde el trabajo desde casa no es realista. “La responsabilidad de los empleadores es obtener claridad; ¿Cuáles son los objetivos alcanzables para nuestra empresa? ¿Cómo podemos ayudar a las personas a equilibrar su bienestar físico y sus necesidades fuera del trabajo con objetivos de productividad? Eso es particularmente cierto, argumenta, para una ‘generación de sándwich’ que hace malabares con el cuidado infantil y los padres ancianos.

Aidan Harper de la campaña 4 Day Week, con sede en Londres, que aboga por horarios laborales más cortos, dice que las parejas más jóvenes interesadas en dividir el cuidado infantil y el trabajo remunerado de manera más equitativa también están impulsando el cambio. “Los hombres más jóvenes quieren pasar tiempo con sus hijos; más mujeres quieren tener una carrera. Se trata de redistribuir el trabajo de tiempo completo entre los géneros y redistribuir el trabajo no remunerado dentro del hogar”.

Pero también cree que el desplome bancario, el lento crecimiento de los salarios y la inseguridad de la economía del concierto están alimentando un sentido más amplio de que “hay algo mal con la forma en que funciona el trabajo”.

Y luego está la creciente sospecha, encapsulada en el éxito de ventas de David Graeber, Bullshit Jobs: una teoría, de que muchos trabajos modernos tienen poco valor real. Harper agrega: “Si hay una sensación muy generalizada de insatisfacción con el trabajo, combínelo con el hecho de que uno de cada cuatro días de licencia por enfermedad se debe al exceso de trabajo y tiene las condiciones en la sociedad para la idea de que deberíamos trabajar menos”.

Tales cambios han ocurrido antes. Las semanas de seis días fueron rutinarias en EU y en Europa hasta principios del siglo XX. El famoso Henry Ford aumentó la productividad en 1914 al reducir a ocho horas diarias y duplicar los salarios. El cambio se extendió gracias a la presión del movimiento obrero organizado, pero también a la Gran Depresión, cuando los empleadores buscaron difundir el trabajo escaso.

Sin embargo, la opción principal para reducir las 40.8 horas semanales del hombre estadounidense promedio (o las 36.2 horas de la mujer promedio) ahora es permitir que las personas produzcan la misma cantidad en menos tiempo. En la práctica, eso significa automatizar o deshacerse de las actividades de pérdida de tiempo para centrarse en lo que importa. “Mire su trabajo y pregúntele a su gente qué tomaría eliminar una hora libre”, aconseja Maroney. “Eso no significa que cada idea que se le ocurra a la gente sea brillante, pero las personas que hacen el trabajo todos los días tienen un mejor sentido de ello”.

Pierda las horas dedicadas a reuniones inútiles, repasando correos electrónicos o (sea honesto) chismeando, y la mayoría de las personas probablemente “trabajan” en sentido estricto menos de lo que piensan. Casi la mitad de los participantes en el estudio Workforce Initiative estimaron que, si no se interrumpían, podían completar su trabajo en menos de cinco horas al día.

Lo que encontré especialmente valioso fue que hizo que los trabajadores pensaran en lo que realmente hacen y en cuáles son las partes más importantes del trabajo. Jarrod Haar, profesor de gestión de recursos humanos.

Fueron unas vacaciones navideñas dedicadas a leer sobre la compleja relación entre las horas de trabajo y la eficiencia lo que motivó al fundador de Perpetual Guardian, Andrew Barnes, a experimentar con una semana más corta. Su única advertencia era la misma cantidad de trabajo que tenía que hacer.

Jarrod Haar, profesor de gestión de recursos humanos en la Universidad de Tecnología de Auckland, tuvo acceso gratuito para estudiar al personal de Barnes, ya que descubrieron qué se podría dejar caer para encajar 40 horas de trabajo en 32.

“Un equipo dijo que solían tener una reunión de dos horas todos los lunes. Ahora tienen una reunión de 30 minutos cada dos semanas. Hay una buena indicación de lo que podría hacer de manera diferente si tuviera el poder “, recuerda.

“Lo que encontré especialmente valioso fue que hizo que los trabajadores pensaran en lo que realmente hacen y en cuáles son las partes más importantes del trabajo”, agregó.

Como era de esperar, encontró que el equilibrio entre el trabajo y la vida personal mejoró, con encuestas de 120 trabajadores antes y después del ensayo que identificaron más tiempo dedicado a las familias, practicando deportes y estudiando. También informaron una mayor satisfacción con la vida, menos estrés y una mayor sensación de que la empresa se preocupaba por su bienestar.

De manera más inesperada, el personal reportó menores demandas percibidas en el trabajo, a pesar de que en teoría trabajaron más intensamente para mantener el mismo desempeño, además de un comportamiento más útil entre los colegas. Las desventajas incluyen problemas que cubren la ausencia y la enfermedad.

A pesar de lo que Haar llama un rechazo de la junta, el año pasado, Perpetual Guardian hizo que su semana de cuatro días fuera permanente, aunque se le puede pedir al personal que trabaje cinco días en períodos excepcionalmente ocupados. Alrededor de 50 empresas han expresado interés en seguir su ejemplo.

El mayor obstáculo para que las firmas estadounidenses lo hagan es cultural, dice Amaya de Monograph. “Si tiene una creencia profunda en la forma estadounidense de hacer negocios, no va a funcionar. Tienes que comprometerte a tener un estilo de vida más equilibrado y disfrutar del proceso en el camino. Si bien el progreso se moverá un poco más lento, tiene más tiempo para reflexionar, tomar mejores decisiones a largo plazo y tener empleados felices y más productivos”.

La corazonada de Haar es que este modelo se adapta a las industrias con un flujo de trabajo predecible y cierta holgura administrativa en el sistema. “Si tiene un lugar de trabajo donde los trabajadores tienen un trabajo irregular, y el valor predeterminado es que no puede terminar su trabajo incluso en cinco días, dudo que esto sea muy efectivo”, dice.

“¿Podrías hacerlo en un hospital, por ejemplo? Ese es probablemente uno donde no hay suficiente oportunidad en el sistema”. Si es así, puede que no ayude a algunos de los trabajadores más estresados.

Pero también puede no ser adecuado para las personas que realmente aman su trabajo. El mismo Haar a veces trabaja seis días a la semana, porque “Tengo la oportunidad de hacer muchas cosas que realmente me gustan”. Y a pesar de que todo el personal de Monograph trabaja durante una semana de cuatro días, Amaya admite que lucha para reducir sus horas mientras él construye su negocio. Curiosamente, Workforce Initiative encontró que el 27% de los estadounidenses trabajaría cinco días, incluso si no tuvieran que hacerlo.

Para aquellos que aún no están listos para un cambio dramático, todavía hay margen para deshacerse de la semana laboral. Maroney cita el plan de vacaciones ilimitadas de Kronos, lo que permite a los miembros del personal tomarse los permisos que deseen, siempre y cuando estén de acuerdo con los gerentes sobre cómo manejarán su carga de trabajo. Ella dice que las vacaciones anuales aumentaron solo 2.5 días debido a que el personal optó por reducir en pequeñas cantidades de tiempo regulares en lugar de tomar vacaciones adicionales.

“Es más, se van temprano una vez a la semana para ir a entrenar el juego de los niños o visitar a su madre anciana”, dijo. No es una revolución, pero es un comienzo.

Este artículo se publicó originalmente en HuffPost.

Crisis de hidrocaburos en 8 preguntas


por Luis Alonso Perez (The Huffpost)

La estrategia del presidente Andrés Manuel López Obrador para combatir el robo de combustible en México, ha generado una escasez de gasolina en estaciones de servicio de distintos estados del país.

Pero también ha despertado la preocupación de la ciudadanía sobre cuanto tiempo irá a durar esta situación y los efectos que está teniendo, tanto positivos como negativos.

A continuación, te presentamos algunas de las preguntas centrales que han surgido durante los primeros días de esta crisis.

¿Por qué no hay gasolina en la estación cercana a mi casa?

Mientras que algunos ciudadanos y medios de comunicación lo denominan un desabasto de gasolina, Petróleos Mexicanos utiliza el término “retraso en el suministro de hidrocarburos”, provocado por el cierre de ductos que transportan el combustible, con el objetivo de identificar y eliminar su extracción ilegal por parte de los huachicoleros.

Para lidiar con el cierre de gasoductos, la administración de Andrés Manuel López Obrador ha optado por transportar el combustible por tierra a las estaciones de servicio a través de pipas. Una opción más lenta pero más segura, de acuerdo con las autoridades.

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¿Cuáles son los estados con más problemas de distribución?

Aunque Pemex ha informado oficialmente que los problemas se concentran en el Estado de MéxicoHidalgoJaliscoMichoacánGuanajuato y Querétaro, la falta de combustible se ha extendido a gasolineras de la Ciudad de México, Tamaulipas y Nuevo León.

¿Cuánto tiempo durará las reservas de combustible del país?

De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Energía publicadas por el diario El Universal, a nivel nacional se cuenta con un aprovisionamiento de combustible para tres días de consumo regular.

Mientras que en el noroeste del país las reservas pueden durar, en promedio, ocho días y medio, en el sureste duran menos de dos días. El centro del país tiene la cifra más baja de México, pues los estados cuentan con una capacidad de almacenamiento suficiente para abastecer un día de consumo de combustible.

¿Es recomendable que llene mi tanque?

Aunque mucha gente está preparándose ante el riesgo de un desabasto más grande de combustible, Pemex ha exhortado a la población a evitar compras de pánico de combustible, ya que esto puede generar escasez del producto.

Tal fue el caso de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, donde el martes se registraron compras extraordinarias de gasolina, lo cual afectó el abasto en las estaciones de servicio y saturó las vialidades.

¿Se encarecerá la gasolina por transportarla en pipas?

Hasta el momento Pemex no ha anunciado incrementos a los costos de las gasolinas. Esto, a pesar de que su distribución vía terrestre es 14 veces más cara, en comparación al transporte por ductos, de acuerdo con el portal Dinero en Imagen.

El costo adicional que genera el transporte en autos tanque será absorbido por Pemex, como parte de la estrategia implementada por el gobierno federal para combatir el huachicoleo.

¿Cuándo se normalizará la distribución de la gasolina?

El gobierno federal, Jesús Ramírez Cuevas, declaró durante una entrevista con Ciro Gómez Leyva, en Imagen Noticias, que el abasto de combustible se normalizará durante el fin de semana. Mientras tanto se cuenta con capacidad para suministra de gasolina y diésel al Valle de México.

¿Qué afectaciones podría generar la falta de combustible?

Analistas del banco CitiBanamex advirtió que el alza de precios a los bienes agrícolas podría ser una de las consecuencias negativas del combate al robo de combustible, reportó el diario El Universal.

Esto, como consecuencia de la escasez de combustible en entidades con altos niveles de actividad agrícola, y que, en su conjunto, produjeron el 51 por ciento del producto interno bruto durante 2017.

¿Qué se ha logrado hasta el momento?

De acuerdo con el gobierno federal, el robo de pipas que transportan combustible ha caído en un 98 por ciento a nivel nacional. Mientras que en 2018 llegaron a robarse más de mil 300 en un solo día, el 7 de enero se robaron tan solo 27.

También se reportó que Pemex ha cancelado 103 permisos para el expendio de gasolina, a concesionarios que presuntamente vendían combustible robado en los estados de México, Puebla y Guanajuato.