Trump: Nuevo plan para Venezuela


El martes, Washington anunció duras sanciones contra una filial del gigante petrolero ruso Rosneft por sus vínculos con el gobierno venezolano de Nicolás Maduro.

Más temprano este mes, el presidente estadounidense, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca y llevó como invitado a su discurso del Estado de la Unión al líder opositor venezolano Juan Guaidó, que fue ovacionado en el Congreso.

Ambos pasos muestran que EE.UU. aún busca aumentar la presión contra Maduro, pese a que éste sigue en el poder desde que Trump apostara por su caída al reconocer a Guaidó como presidente interino de Venezuela en enero de 2019.

“Lo que (Trump) apostaba hace poco más de un año no resultó, entonces hubo frustración. Pero esto fue un mensaje muy claro de que EE.UU. sigue apoyando a Guaidó“, le dice a BBC Mundo Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano, un centro de análisis en Washington.

Fuente: BBC mundo.

 

Trump: ¿Con un pie fuera de la Casa Blanca?


El presidente Trump amenazó a sus acusadores llamándolos “traidores a la patria”

La fiscalía teme por la vida de Adam Shift, Miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

La defensa de Donald Trump se ha dado un golpe contra la pared y ahora, debe lidiar con los golpes de la fiscalía y la inevitable imprudencia de su cliente que ha amenazado a sus acusadores.

Una filtración reportada por el New York Times de un fragmento del libro que John Bolton, el ex asesor de Seguridad Nacional de Trump, publicará en marzo, contradice la versión del presidente de que nunca se ordenó el congelamiento de unos 391 millones de dólares en asistencia militar a Ucrania para obligar a ese país a declarar una investigación contra los demócratas.

De inmediato, los demócratas calificaron esto de revelación explosiva y el líder de la bancada minoritaria demócrata en el Senado, Chuck Schumer, exigió convocar a Bolton durante el juicio político en la cámara alta, así como indagar si existe un encubrimiento masivo de la Casa Blanca.

La líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, advirtió que con esta revelación, los senadores republicanos ahora enfrentan una decisión entre nuestra Constitución o un encubrimiento.

Con la revelación, algunos senadores republicanos ahora podrían contemplar convocar a más testigos, como Bolton. Los demócratas habían insistido en eso, pero no lograban el apoyo necesario de por lo menos cuatro senadores republicanos para obtener una mayoría simple de 51 votos requeridos. Con la revelación, de pronto eso se vuelve una posibilidad y hay reportes de que la Casa Blanca ya se está preparando para frenar tal solicitud si el Senado vota por llamar a Bolton y otros testigos.

Por su lado, Trump, muy posiblemente con otra de sus más de 16 mil 241 mentiras documentadas (https://www.washingtonpost.com/ graphics/politics/trump-claims-database/) rápidamente rechazó las afirmaciones del libro referido en un tuit: “Yo NUNCA le dije a John Bolton que la asistencia a Ucrania estaba ligada a una investigación sobre los demócratas, incluidos los Biden… Si John Bolton dijo eso, es sólo para vender su libro”.

Kenneth Starr, una de las dos estrellas en su equipo de defensa, quien fue el fiscal especial en el impeachment de Bill Clinton hace 21 años y que ha sido comentarista contratado por Fox News, el canal favorito de la Casa Blanca, elaboró su versión de la historia legal del proceso de impeachment, logrando un acuerdo no común en este proceso entre demócratas y republicanos, en el sentido de que ofreció una de las intervenciones más aburridas de este juicio hasta la fecha, argumentado que no hubo delito, y por lo tanto, no hay caso, según la Constitución.

Calificó el proceso de impeachment de una guerra que divide al país, y que en este caso se está empleando como una arma política para revertir una elección.

La otra estrella, el ahora profesor emérito de leyes de Harvard Alan Dershowitz –integrante del equipo defensor de OJ Simpson, quien dice haber votado por Hillary Clinton, amigo y abogado defensor del acusado de trata sexual de mujeres, incluidos menores de edad, Jeffrey Epstein, quien recientemente se suicidó mientras esperaba juicio, y también acusado de una relación sexual con una de las amigas de Epstein (lo cual niega)–, ofreció su magno argumento anoche, de que los dos cargos contra Trump no son delitos sujetos al impeachment de acuerdo con la Constitución.

Concluyó –con referencias históricas aparentemente muy sesudas– que los redactores de la Constitución no aceptarían este criterio para definir los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso como delitos sujetos al impeachment, y por lo tanto, este proceso no tiene validez. Más aún, señaló que al presentar estos cargos, se pone al Congreso por encima de la ley, o sea, de lo mismo que se acusa al presidente.

Mientras, con sus abogados estrellas ofreciendo lecciones sobre la Constitución y el pensamiento supremo de los fundadores de la república, Trump continuó los ataques contra sus acusadores. Pero el domingo envió un tuit que provocó alarma por su amenaza siniestra contra el jefe de los diputados-fiscales designados por la cámara baja para presentar los cargos en el juicio político. El tramposo Adam Schiff es un POLÍTICO CORRUPTO, y probablemente un hombre muy enfermo. ¡No ha pagado el precio, aún, por lo que le ha hecho a nuestro país!

Fuente: La Jornada

Trump-Permanencias-Voluntarias

“No contraatacaremos, pero habrá sanciones económicas para la región”: Donald Trump


México: Entre la Trump y la Reforma Laboral.


El #rapidín por Edel López Olán

#México se ha convertido en rehén de todos. El gobierno federal se ha convertido en el mejor carcelero de las esperanzas de un pueblo que sigue confundido en sus ideales. Los #ProgramasSociales que el oficialismo pretende disfrazar como empleos formales, fueron la punta de lanza de las aspiraciones electoreras de un presidente sin escrúpulos y fuera de sí. Pero más allá de lo interno, ahora, los mexicanos se encuentran presos en medio de un fuego cruzado que se cocina en la alta escala de las negociaciones comerciales.

La presión de los demócratas en Estados Unidos al gobierno de México para autorizar el famoso #TMEC comienza a tomar tintes preocupantes. Uno de los grandes rezagos que existen en el vecino del norte ha sido el empleo y el presidente #Trump ha mantenido su base de votantes gracias al asistencialismo y su demagogia eterna de un mejor América, cuando, la realidad dista mucho de ello. Solo en la primera mitad del año la economía de EE.UU. agregó solo 75.000 empleos, una cifra sorprendentemente baja por debajo de lo que los expertos habían pronosticado. Mientras tanto, la tasa de desempleo se mantuvo en 3,6%, lo que significa que el desempleo todavía está cerca de un mínimo de medio siglo con una economía estancada completamente.

México hace unos meses aprobó la Reforma Laboral, uno de los principales puntos en ella, fue la elección democrática de líderes sindicales de cada una de las empresas y así, obtener mejoras a los contratos colectivos de trabajo en un sindicalismo que sigue a las órdenes de un oficialismo depredador y sin escala. Hoy, decenas de mini líderes sindicales saldrán a la luz como parte de este nuevo entramaje a favor del oficialismo que promueve una protección condicionada, por tal motivo, Estados Unidos pretende supervisar la correcta aplicación de la #ReformaLaboral aprobada condicinando así la aprobación del #TMEC enviando inspectores que vigilen que las reforma se lleve acabo y así seguir moderando desde la Casa Blanca la forma en como las empresas americanas no emigren hacía #México, que se habían convertido en un paraíso para empresarios que buscaban mano de obra barata y sin ningún tipo de supervisión, todo esto, en pleno año electoral americano.

La contrapropuesta de México es que las controversias en materia laboral por el cuestionamiento de una elección de un líder de un sindicato es que se haga un panel de expertos con un representante de Estados Unidos y uno de México, así como un tercero, que evalúe cuando en un caso concreto de una empresa haya dudas sobre el proceso de elección. En ese caso, el proceso electoral puede ser repuesto y, en dado caso, será ese panel el que determine si hubo violaciones a la ley o no.

Por otro lado, el otrora líder sindical y capo del hampa sindicalista en México Napoleón Gómez Urrutia, junto con los senadores de #MORENA, aprobaron en fast track la ley que impide a los empresarios la contratación vía outsourcing, algo que lo sigue beneficiando a él y a todos los sindicatos que aparecerán con la nueva Reforma Laboral y que obviamente son el reducto de dinero para decenas de líderes sindicales que como él, se han enriquecido del pueblo y favorecido al partido en el poder, algo que desafortunadamente, también, pone en jaque el famoso tratado con Estados Unidos y Canadá.

Mientras tanto, en este estira y afloja, los trabajadores mexicanos siguen presos entre pretensiones y medios hechos. El TMEC, así como ha sido el TLC será ese puente comercial que beneficiará a miles de trabajadores y productores mexicanos así como también a decenas de inversionistas que hoy, siguen viendo en el país, un polvorín de inversión que lentamente los aleja de esteas tierras mientras se busca una igualdad laboral tan vociferada pero poco buscada.

Hoy, México sigue preso (como lo estuvo 18 años) de las pretenciones electoreras de un candidato que quiere jalar agua para su molino, sin darse cuenta, que con eso desconfigura todo, incluso lo más importante: El trabajo de todos los mexicanos, y eso, es #lamentable

Hasta la próxima.

México: Entre la Trump y la Reforma Laboral.


El #rapidín por Edel López Olán

#México se ha convertido en rehén de todos. El gobierno federal se ha convertido en el mejor carcelero de las esperanzas de un pueblo que sigue confundido en sus ideales. Los #ProgramasSociales que el oficialismo pretende disfrazar como empleos formales, fueron la punta de lanza de las aspiraciones electoreras de un presidente sin escrúpulos y fuera de sí. Pero más allá de lo interno, ahora, los mexicanos se encuentran presos en medio de un fuego cruzado que se cocina en la alta escala de las negociaciones comerciales.

La presión de los demócratas en Estados Unidos al gobierno de México para autorizar el famoso #TMEC comienza a tomar tintes preocupantes. Uno de los grandes rezagos que existen en el vecino del norte ha sido el empleo y el presidente #Trump ha mantenido su base de votantes gracias al asistencialismo y su demagogia eterna de un mejor América, cuando, la realidad dista mucho de ello. Solo en la primera mitad del año la economía de EE.UU. agregó solo 75.000 empleos, una cifra sorprendentemente baja por debajo de lo que los expertos habían pronosticado. Mientras tanto, la tasa de desempleo se mantuvo en 3,6%, lo que significa que el desempleo todavía está cerca de un mínimo de medio siglo con una economía estancada completamente.

México hace unos meses aprobó la Reforma Laboral, uno de los principales puntos en ella, fue la elección democrática de líderes sindicales de cada una de las empresas y así, obtener mejoras a los contratos colectivos de trabajo en un sindicalismo que sigue a las órdenes de un oficialismo depredador y sin escala. Hoy, decenas de mini líderes sindicales saldrán a la luz como parte de este nuevo entramaje a favor del oficialismo que promueve una protección condicionada, por tal motivo, Estados Unidos pretende supervisar la correcta aplicación de la #ReformaLaboral aprobada condicinando así la aprobación del #TMEC enviando inspectores que vigilen que las reforma se lleve acabo y así seguir moderando desde la Casa Blanca la forma en como las empresas americanas no emigren hacía #México, que se habían convertido en un paraíso para empresarios que buscaban mano de obra barata y sin ningún tipo de supervisión, todo esto, en pleno año electoral americano.

La contrapropuesta de México es que las controversias en materia laboral por el cuestionamiento de una elección de un líder de un sindicato es que se haga un panel de expertos con un representante de Estados Unidos y uno de México, así como un tercero, que evalúe cuando en un caso concreto de una empresa haya dudas sobre el proceso de elección. En ese caso, el proceso electoral puede ser repuesto y, en dado caso, será ese panel el que determine si hubo violaciones a la ley o no.

Por otro lado, el otrora líder sindical y capo del hampa sindicalista en México Napoleón Gómez Urrutia, junto con los senadores de #MORENA, aprobaron en fast track la ley que impide a los empresarios la contratación vía outsourcing, algo que lo sigue beneficiando a él y a todos los sindicatos que aparecerán con la nueva Reforma Laboral y que obviamente son el reducto de dinero para decenas de líderes sindicales que como él, se han enriquecido del pueblo y favorecido al partido en el poder, algo que desafortunadamente, también, pone en jaque el famoso tratado con Estados Unidos y Canadá.

Mientras tanto, en este estira y afloja, los trabajadores mexicanos siguen presos entre pretensiones y medios hechos. El TMEC, así como ha sido el TLC será ese puente comercial que beneficiará a miles de trabajadores y productores mexicanos así como también a decenas de inversionistas que hoy, siguen viendo en el país, un polvorín de inversión que lentamente los aleja de esteas tierras mientras se busca una igualdad laboral tan vociferada pero poco buscada.

Hoy, México sigue preso (como lo estuvo 18 años) de las pretenciones electoreras de un candidato que quiere jalar agua para su molino, sin darse cuenta, que con eso desconfigura todo, incluso lo más importante: El trabajo de todos los mexicanos, y eso, es #lamentable

Hasta la próxima.

México: Entre la Trump y la Reforma Laboral.


El #rapidín por Edel López Olán

#México se ha convertido en rehén de todos. El gobierno federal se ha convertido en el mejor carcelero de las esperanzas de un pueblo que sigue confundido en sus ideales. Los #ProgramasSociales que el oficialismo pretende disfrazar como empleos formales, fueron la punta de lanza de las aspiraciones electoreras de un presidente sin escrúpulos y fuera de sí. Pero más allá de lo interno, ahora, los mexicanos se encuentran presos en medio de un fuego cruzado que se cocina en la alta escala de las negociaciones comerciales.

La presión de los demócratas en Estados Unidos al gobierno de México para autorizar el famoso #TMEC comienza a tomar tintes preocupantes. Uno de los grandes rezagos que existen en el vecino del norte ha sido el empleo y el presidente #Trump ha mantenido su base de votantes gracias al asistencialismo y su demagogia eterna de un mejor América, cuando, la realidad dista mucho de ello. Solo en la primera mitad del año la economía de EE.UU. agregó solo 75.000 empleos, una cifra sorprendentemente baja por debajo de lo que los expertos habían pronosticado. Mientras tanto, la tasa de desempleo se mantuvo en 3,6%, lo que significa que el desempleo todavía está cerca de un mínimo de medio siglo con una economía estancada completamente.

México hace unos meses aprobó la Reforma Laboral, uno de los principales puntos en ella, fue la elección democrática de líderes sindicales de cada una de las empresas y así, obtener mejoras a los contratos colectivos de trabajo en un sindicalismo que sigue a las órdenes de un oficialismo depredador y sin escala. Hoy, decenas de mini líderes sindicales saldrán a la luz como parte de este nuevo entramaje a favor del oficialismo que promueve una protección condicionada, por tal motivo, Estados Unidos pretende supervisar la correcta aplicación de la #ReformaLaboral aprobada condicinando así la aprobación del #TMEC enviando inspectores que vigilen que las reforma se lleve acabo y así seguir moderando desde la Casa Blanca la forma en como las empresas americanas no emigren hacía #México, que se habían convertido en un paraíso para empresarios que buscaban mano de obra barata y sin ningún tipo de supervisión, todo esto, en pleno año electoral americano.

La contrapropuesta de México es que las controversias en materia laboral por el cuestionamiento de una elección de un líder de un sindicato es que se haga un panel de expertos con un representante de Estados Unidos y uno de México, así como un tercero, que evalúe cuando en un caso concreto de una empresa haya dudas sobre el proceso de elección. En ese caso, el proceso electoral puede ser repuesto y, en dado caso, será ese panel el que determine si hubo violaciones a la ley o no.

Por otro lado, el otrora líder sindical y capo del hampa sindicalista en México Napoleón Gómez Urrutia, junto con los senadores de #MORENA, aprobaron en fast track la ley que impide a los empresarios la contratación vía outsourcing, algo que lo sigue beneficiando a él y a todos los sindicatos que aparecerán con la nueva Reforma Laboral y que obviamente son el reducto de dinero para decenas de líderes sindicales que como él, se han enriquecido del pueblo y favorecido al partido en el poder, algo que desafortunadamente, también, pone en jaque el famoso tratado con Estados Unidos y Canadá.

Mientras tanto, en este estira y afloja, los trabajadores mexicanos siguen presos entre pretensiones y medios hechos. El TMEC, así como ha sido el TLC será ese puente comercial que beneficiará a miles de trabajadores y productores mexicanos así como también a decenas de inversionistas que hoy, siguen viendo en el país, un polvorín de inversión que lentamente los aleja de esteas tierras mientras se busca una igualdad laboral tan vociferada pero poco buscada.

Hoy, México sigue preso (como lo estuvo 18 años) de las pretenciones electoreras de un candidato que quiere jalar agua para su molino, sin darse cuenta, que con eso desconfigura todo, incluso lo más importante: El trabajo de todos los mexicanos, y eso, es #lamentable

Hasta la próxima.

¿Podrán los demócratas contra Trump?