En muchas ocasiones, la lucha libre ha sido atacada por ser un parapeto de marometas y coreografías bien diseñadas. Sí, efectivamente, la lucha libre es en parte un show que sirve precisamente para eso, para entretener a un público que día a día se interesa más en la historia y sus personajes, sin embargo, lo atletas de alto rendimiento que se sobreponen a estas «marometas» son personas que se mantienen en el hilo del peligro por todo el performance que realizan, el cual, proviene de años y años de arduo entrenamiento.
Shane McMahon nos hace evidente este sentimiento en un video, fragmento de un programa especial de la WWE, donde se muestra el lado emocional de «La vitrina de los inmortales»
Fuente: Super Luchas

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