Recuerdo la primera vez. Esa primera vez que una sola palabra se convirtió en sonrisa. Ese primer momento donde la complicidad de nuestros ojos se fugo al deseo.
Recuerdo la primera vez. Donde por primera vez sonreí al saber de ti.
Recuerdo esa primera vez. Cuando tú, con toda esa energía, convertiste mi mundo en un espacio indescriptible.
Esa primera vez, donde un corazón, un pequeño símbolo, marcó toda mi existencia.
Edel López Olán.

Deja un comentario