Aunque los gatos domésticos son capaces de nadar, la mayoría de ellos no les gusta entrar al agua, porque el constante movimiento a la hora de nadar les resulta fastidioso, absorbente, frustrante, y bastante agotador. Por eso, prefieren estar lo más lejos posible del agua.

Deja una respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Permanencias Voluntarias tiene como única prioridad ser un nuevo canal de comunicación comprometido con toda su audiencia y con la verdad, creando contenidos dinámicos que lleguen a cada uno de los rincones digitales del mundo.

La frase de la semana

A cada cual lo que se merece.

Ulpiano (170-228)
Jurista romano.