Morir soñando


En México hay muchas historias que contar. Muchas historias que se encuentran ocultas en la mente de decenas de estudiantes a lo largo y ancho de nuestro territorio. Historias que van de la realidad a la fantasía, en un país donde la fantasía encuentra camuflaje con el horror de sus calles. Y así, en ese ejercicio de supervivencia escolar, una mañana de marzo, tres jóvenes deciden aventurarse a contar una de esas historias.

Propio de los jóvenes, estoy seguro que iban con una sonrisa dibujada en el rostro, con una cámara de arma y con una idea de escudo, la finalidad: Un cortometraje de terror, sí, un cortometraje de esas historias sobrenaturales que descansan en cada rincón de este hermoso país; un cortometraje que sería el epitafio de sus vidas.

Hoy, todo el país despierta con otra noticia que nos conmueve, que nos golpea en la memoria, que nos llena de horror.

Javier Salomón Aceves, Marco Ávalos y Daniel Díaz desaparecieron regresando a su lugar de origen, todo esto al terminar una tarea escolar en Tonalá, Jalisco. Los jóvenes fueron interceptados, levantados, y convertidos en una estadística que carcome nuestras entrañas. Después de un mes, los cuerpos de los tres jóvenes fueron encontrados en una finca controlada por el Cártel Jalisco Nueva Generación. La fiscalía en sus indagaciones asegura que uno de los jóvenes murió a golpes al ser interrogado y lo cual fue la carta de muerte para sus dos compañeros que fueron ejecutados y disueltos en ácido por una banda de trogloditas que no conocen piedad.

México es un país donde puedes morir soñando, sí, puedes morir soñando en ideas que se agolpan en tu cabeza mientras los ojos furtivos de la delincuencia acechan desde las sombras de una impunidad innata en las venas de un país que respira con dificultad. Solo esos delincuentes  y el creador saben lo que pudieron preguntarle a tres jóvenes para molerlos a golpes hasta la muerte. Solo ellos pueden entenderse en una guerra que a los demás no nos importa, sí, no nos importa que se maten entre ellos pero que a todos los demás nos dejen en paz.

Hoy, México se viste de nuevo de horror. La vida de este país se detiene unos segundos como esa respiración profunda antes de sumergirte en el agua. México de nuevo no entiende la forma en como ser estudiante puede ser suficiente para eliminarte de tal forma. México de nuevo se inunda de preguntas que no encuentran respuestas, que no encuentran eco, que se sufren a cada minuto.

En México puedes morir soñando, puedes morir pensando en tu nuevo proyecto mientras la nación se  proyecta desde ideas vacías hambrientas de poder, en un ejercicio que lentamente nos elimina a todos, nos llena de horror, y nos mata lentamente; y eso, es lamentable.

Hasta la próxima

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.