Es inimaginable la desesperación de esos pequeños y sus padres. La forma tan asquerosa en como un tipejo ha decidido marcar la vida de familias enteras es increíblemente déspota, inhumana, mordaz.
La vida detrás de un capricho por una «nación suprema» fue lo que llevó al mundo a una segunda guerra mundial de la mano de un infame sin escrúpulos que levanta la mano y apunta.

Hoy, el mundo vuelve la vista a otra crisis humanitaria que detiene el corazón de muchos sin encontrar una sola respuesta a tanta maldad por parte de las naciones.
Hoy, el mundo necesita ejercer presión sobre la porquería que llama a la «razón» y que piensa que la tiene y eso es #lamentable

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