Editoriales

Cancelación del NAIM impacta en aerolíneas


Por Judith Santiago (El Economista)

Los planes de expansión y la rentabilidad de las aerolíneas mexicanas sufrirán un impacto negativo si se cancela la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco y se decide mantener la operación conjunta de dos aeropuertos en la Ciudad de México, alertaron analistas bursátiles.

Operar en dos o tres aeropuertos simultáneamente elevaría los costos de las aerolíneas porque tendrían gastos fijos en los aeropuertos en los que se hospedarían, como son las rentas de espacios.

“Esta situación sería en detrimento de la rentabilidad de las aerolíneas y sus planes de crecimiento se verían afectados”, dijo un analista que pidió el anonimato.

Las aerolíneas también verían limitados sus planes para ofrecer nuevas rutas de y hacia la Ciudad de México, explicó el asesor en inversiones independientes, Heriberto Sandoval.

“De cancelarse el proyecto actual, la afectación estaría principalmente en el potencial crecimiento de las aerolíneas. Si se tiene un aeropuerto con mayor capacidad, podrán incrementar sus ingresos al ofrecer mayor servicio y satisfacer la demanda”, indicó Sandoval.

A la espera de resultados

Aeroméxico, una empresa que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), hizo una pausa en sus planes para modernizar su flota debido, en parte, a la incertidumbre del NAIM.

“Independientemente de si sigue el proyecto o no, México necesita una nueva infraestructura y esperamos que el nuevo aeropuerto sea construido. Pero con respecto a esas incertidumbres es mejor esperar y ver”, dijo el presidente de Grupo Aeroméxico, Andrés Conesa, hace unos meses en conferencia telefónica con analistas.

El analista consultado explicó que las empresas que cotizan en la BMV, como Aeroméxico y Volaris, podrían ser castigadas por el mercado, pues algunas han proyectado sus planes con base en el proyecto y puesta en marcha del NAIM.

“De no realizarse en Texcoco, existe la percepción de que su crecimiento futuro estará acotado por los slots que pudieran tener en un aeropuerto u otro”, mencionó.

Cortoplacista

La opción de Santa Lucía desahogaría la saturación de la actual terminal aérea internacional sólo en el corto plazo, dijo el analista, por lo que esta situación tendría una percepción negativa por parte de los inversionistas, sobre todo en el potencial de crecimiento de la industria hacia el largo plazo.

Estimaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo muestran que el costo económico de la cancelación del proyecto en Texcoco es negativo y puede llegar a 20,000 millones de dólares en la contribución al Producto Interno Bruto.

El martes, Airlines for America, la organización comercial de la industria de las principales aerolíneas de Estados Unidos, alertó que, sin el nuevo aeropuerto, México podría perder más de 20 millones de nuevos pasajeros potenciales por año para el 2035.

“El nuevo aeropuerto generará un importante valor económico para México y otros países del mundo. La construcción y finalización del NAIM es fundamental para garantizar el crecimiento continuo del turismo, el comercio y los ingresos que ambos países (México y Estados Unidos) disfrutan, debido a la fuerte demanda de la aviación”, cita el documento.

Por su parte, Volaris, la aerolínea de bajo costo que cotiza en la BMV, ha manifestado que aunque tiene una baja concentración de vuelos en la terminal aérea capitalina es necesario resolver la situación actual en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

“Volaris siempre ha tenido éxito en el crecimiento y desarrollo de capacidad en el resto del mercado nacional, Estados Unidos y América Central, con bastante menos dependencia de la Ciudad de México”, declaró el director general de la aerolínea, Enrique Beltranena, en una llamada con analistas en julio pasado.

Ayer inició la consulta vinculante para decidir el futuro del NAIM, la cual durará cuatro días y finalizará el domingo.

Las dos opciones a votar serán continuar con la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco y dejar de usar la actual terminal aérea internacional o reacondicionar el AICM y el de Toluca y construir dos pistas en la base aérea de Santa Lucía.

Con la nueva terminal aérea, se pretende solucionar los problemas de saturación del AICM y responder a la demanda proyectada para los próximos años. Se estima que aproximadamente 55 millones de pasajeros utilizarán el nuevo aeropuerto en el 2021 y esta cifra llegará a 68.6 millones de pasajeros anuales en el 2025 y 81.5 millones en el 2030. En el 2017, el aeropuerto existente dio servicio a un total de 44.7 millones de pasajeros.

Grupos aeroportuarios, impactados por efecto psicológico

Los grupos aeroportuarios que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores no serían afectados directamente por una posible cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México , mencionaron analistas consultados.

De acuerdo con Carlos Ponce, socio fundador de SNX Consultores, los grupos aeroportuarios más bien tendrían un impacto de carácter psicológico que afectaría en las compañías que tienen algún tipo de concesiones del gobierno.

“Todo lo que suene a concesión podría generar un poco de ruido”, aseveró.

Ponce añadió que, hasta ahora, lo que está haciendo “más ruido” es la posibilidad de que no continúe el proyecto actual del aeropuerto.

“Es una señal del inicio de administración de poco respeto a inversiones y hacia inversiones locales generales. Es un tema de estado de derecho”, mencionó.

En septiembre del 2014, el presidente Enrique Peña Nieto informó acerca de la construcción de una nueva terminal aérea que sería construida en Texcoco.

Sin embargo, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, difirió ante los términos de construcción y propuso la utilización de la base militar de Santa Lucía. En estos días, se llevará a cabo una encuesta ciudadana para preguntar por la preferencia sobre los dos proyectos.

No obstante, Rafael Camacho, analista del sector aeroportuario del Banco Ve por Más, mencionó que no visualiza afectaciones en los grupos aeroportuarios.

Contraste

Las opiniones contrastan. El banco suizo UBS informó en un reporte que el Grupo Aeroportuario del Centro Norte sería uno de los afectados, debido a que 20% de sus ingresos proviene de la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA) de la Ciudad de México.

Lo anterior con base en un análisis, donde proyectaban que en cuatro años el aeropuerto actual llegaría a su límite de crecimiento, lo que mermaría el tránsito.

El banco suizo detalló, de acuerdo con su análisis, que 10% de los ingresos del Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur) corresponde a la TUA de la CDMX y en 11% los del Grupo Aeroportuario del Pacífico.

Por su parte, Ponce indicó que aunque sí existe la posibilidad de afectaciones, en este momento hay muy poca información de ambas opciones para determinar el tamaño del impacto.

“El problema es que tienes muy poca información y es parte del problema en relación con cuáles serían las características del nuevo proyecto o su capacidad, en cuánto tiempo quedaría listo, cómo podría empezar a funcionar, sobre todo el tema de las capacidades y la implicación de las capacidades para ver las afectaciones hacia otros grupos aeroportuarios”, detalló. (Con información de Estephanie Suárez)

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