La pandemia de Covid-19 ha obligado a cancelar los eventos deportivos en todo el mundo, siendo la última víctima los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en julio, ahora pospuestos hasta el verano de 2021 al menos.

Después de conocer esta noticia quizá te preguntes: ¿Se han cancelado las Olimpiadas modernas alguna vez? 

Acontecimientos que interrumpieron las Olimpiadas

Solo las guerras mundiales han llevado a la cancelación de los Juegos Olímpicos, pero otros eventos, como la política, el terrorismo y ahora las pandemias, han invadido los juegos.

Desde la apertura de los primeros Juegos Olímpicos modernos en 1896, la competencia deportiva internacional solo se ha cancelado tres veces: una durante la Primera Guerra Mundial (1916) y dos veces durante la Segunda Guerra Mundial (1940 y 1944).

En el período previo a los Juegos Olímpicos de verano de 1916, el Imperio alemán superó las ofertas de Alejandría, Amsterdam, Bruselas, Budapest y Cleveland para albergar los Juegos y en 1913 construyó un nuevo «Deutsches Stadion« («Estadio alemán») que podría asentar oficialmente 30 mil personas.

Los Juegos de Berlín fueron cancelados debido al estallido de la Primera Guerra Mundial en julio de 1914. Los organizadores inicialmente pensaron que la guerra terminaría «en Navidad», pero no se llegó a un armisticio hasta noviembre de 1918.

Unas dos décadas más tarde, el Deutsches Stadion fue derribado para dar paso al Estadio Olímpico destinado a los Juegos de Verano de 1936, cuando Berlín tuvo su próxima oportunidad de albergar.

Cuando llegó 1936, aproximadamente cinco mil atletas de 51 países compitieron con una audiencia de 10 mil personas, pero esos juegos también serían infames, ya que para entonces Hitler había llegado al poder.

Tokio y Sapporo, Japón, originalmente habían sido los anfitriones de los Juegos Olímpicos de 1940, verano e invierno, respectivamente, después de ganar la candidatura en 1936, lo que los convirtió en las primeras ciudades no occidentales seleccionadas para albergar la justa deportiva.

Pero después de que estalló la guerra entre Japón y China en julio de 1937, el gobierno japonés decidió renunciar a su derecho a organizar los Juegos, alegando que la guerra requería «la movilización espiritual y material de Japón».

Se eligieron nuevos anfitriones: Helsinki, Finlandia, para los Juegos de verano y la ciudad alemana de Garmisch-Partenkirchen para los de invierno.

Sin embargo, el estallido de la Segunda Guerra Mundial, después de la invasión nazi de Polonia en septiembre de 1939, provocó la cancelación total de los hechos.

El mismo destino ocurrió en los Juegos Olímpicos de verano de 1944 en Londres y en los Juegos de invierno en Cortina d’Ampezzo, Italia.

Dicho esto, 1944 fue testigo de una especie de “Juegos Olímpicos”. 

Los prisioneros de guerra polacos en el campo de Oflag II-C convencieron a sus captores alemanes para que les permitieran organizar juegos honorarios. Incluso hicieron una bandera de los anillos olímpicos con una sábana y bufandas de colores.

Compitieron en deportes como fútbol, ​​balonmano y voleibol, así como en eventos de atletismo, pero también en pintura, escultura y música. Sin embargo, los alemanes prohibieron la esgrima, el tiro con arco, la jabalina y el salto con pértiga por razones obvias.

Fuente: Muy Interesante