Japón es uno de los países que se encuentran midiendo únicamente los casos de Covid-19 de forma aislada. Desde hace unas semanas, la nación del Sol Naciente ha llegado al éxito a pesar de ignorar las medidas de restricción de muchos países.

El país aplanó la curva de contagios por debajo de los 800 mientras que Tokio, la capital, lo redujo a cifras de apenas un digito.

“Con solo mirar los números de muertes, se puede decir que Japón tuvo éxito, pero incluso los expertos no saben la razón“, consideró Mikihito Tanaka, profesor de la Universidad de Waseda especializado en comunicación científica y miembro de un grupo de expertos de asesoramiento público sobre el nuevo coronavirus.

Una lista ampliamente compartida detalló 43 posibles razones citadas en los informes de los medios, que van desde una cultura del uso de los cubrebocas y una baja tasa de obesidad hasta la decisión relativamente temprana de cerrar las escuelas. Entre las sugerencias más fantasiosas se incluye una afirmación de que los hablantes japoneses emiten menos gotas potencialmente cargadas del virus SARS-CoV-2 cuando hablan en comparación con otros idiomas.

Según expertos, una de las fórmulas para tener éxito en contra de la enfermedad, fue una respuesta temprana a las crecientes infecciones. Si bien el Gobierno central ha sido criticado por su lentitud en asuntos políticos, los expertos han elogiado el trabajo de los rastreadores de contactos de Japón, que entraron en acción después de que se confirmaron las primeras infecciones en enero.

La rápida respuesta fue posible gracias a una de las ventajas inherentes de Japón: sus centros de salud pública, que en 2018 emplearon a más de la mitad de las 50 mil enfermeras de salud pública con experiencia en rastreo de infecciones. En tiempos normales, estas enfermeras estarían rastreando padecimientos más comunes, como la influenza y la tuberculosis.

“Es muy análogo, no es un sistema basado en aplicaciones como en Singapur”, dijo Kazuto Suzuki, profesor de política pública en la Universidad de Hokkaido, quien escribió sobre la respuesta de Japón. “Pero, sin embargo, ha sido muy útil”.

Mientras que países como Estados Unidos y Reino Unido recién comienzan a contratar y capacitar a sus rastreadores de contactos mientras intentan reabrir sus economías, Japón ha estado rastreando el movimiento de la enfermedad desde que se encontraron los primeros casos. Estos expertos locales se centraron en abordar los brotes que se originaban en lugares como clubes y hospitales para contener los contagios antes de que se salieran de control.

“Muchas personas critican que no tenemos Centros para el Control de Enfermedades (CDC, como son conocidos en EU) en Japón”, comentó Yoko Tsukamoto, profesora de control de infecciones en la Universidad de Ciencias de la Salud de Hokkaido, citando una queja frecuente sobre el manejo de infecciones en Japón. “Pero el centro de salud pública es una especie de CDC local”.

Fuente: El Financiero