8 mil millones de pesos fue el acuerdo entre Wallmart de México y el Servicio de Administración Tributaria para evitar enfrentar cargos penales de fraude fiscal.

A principios de este año, los funcionarios presentaron una denuncia penal ante fiscales federales sobre la estrategia de la unidad mexicana de Walmart, conocida como Walmex, que usó para minimizar sus ganancias por la venta en 2013 de la cadena de restaurantes Vips.

El acuerdo, anunciado el mes pasado, fue el más grande en la historia reciente, según media docena de expertos en impuestos, y marcó un momento decisivo en la batalla del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para poner fin a la evasión fiscal generalizada en México desde que asumió el cargo a fines de 2018. También reduce la probabilidad de que el minorista más grande del mundo se enfrente a un mayor enjuiciamiento por cuestiones fiscales.

El acuerdo ha suscitado preocupación de directores financieros y auditores, que temen que el Gobierno pueda usar las amenazas de enjuiciamiento y vergüenza pública contra ellos, y muchos se apresuran a resolver disputas fiscales. Solo unos días después de que se anunciara el acuerdo de Walmex, la embotelladora de Coca-Cola y operadora de tiendas Fomento Económico Mexicano (FEMSA) dijo que pagaría un acuerdo aún mayor de 8 mil 800 millones de pesos (alrededor de 410 millones de dólares), para evitar ir a la corte. Durante el fin de semana, López Obrador dijo que International Business Machines acordó pagar 669 millones de pesos.

La mano dura a las empresas marca un cambio en las últimas décadas, cuando el Gobierno adoptó una postura mucho menos agresiva con las grandes empresas como parte de una estrategia para promover la inversión y crear empleos, dijeron personas familiarizadas con el asunto. Las empresas extranjeras en particular rara vez fueron blanco de denuncias penales.

El acuerdo de Walmex está relacionado con la venta de 8 mil 200 millones de pesos en 2014 de su cadena de restaurantes Vips a Alsea, que opera las marcas Starbucks y Domino’s Pizza en México y otros países.

Los asesores fiscales inicialmente pensaron que la compañía podría luchar fácilmente contra el reclamo. Pero el acuerdo de la semana pasada “envió ondas de choque” a través de los círculos fiscales y corporativos, dijo Mauricio Martínez, socio de Deloitte en México.

Walmex no había declarado ningún impuesto al momento de la venta, dijeron dos personas con conocimiento de la auditoría. Las tácticas utilizadas por Walmex para reducir sus obligaciones fiscales han sido utilizadas por otras compañías, según varios expertos en impuestos.

Walmex no hizo comentarios sobre la estrategia fiscal que utilizó en la venta y provocó la auditoría original, pero dijo que “el pago es resultado de la revisión de las evaluaciones sustanciales de impuestos abiertas desde el año 2014 hasta 2018 y de nuestro trabajo con el SAT para interpretar estas leyes fiscales complejas”.

Fuente: El Financiero