Hacia una nueva Venezuela



Por Leornardo Kurchenko (El Financiero)

Justamente al tiempo que Nicaragua se radicaliza en persecuciones, encarcelamientos y eliminación de la oposición, bajo la cada vez más vergonzosa tiranía de Daniel Ortega y su familia, en Venezuela se encienden luces de esperanza. Le comparto por qué.

Apenas el viernes tuvo lugar una reunión de alto nivel en Washington entre la subsecretaria de Estado, Wendy Sherman, y un colaborador del líder opositor, y para algunos presidente en el exilio, Juan Guaidó.

La reunión es seguimiento a los acercamientos que la Unión Europea ha sostenido con el gobierno de Estados Unidos, en busca de una ‘normalización’ en las relaciones con Venezuela. El propósito es simple: disminuir y, gradualmente, eliminar las sanciones económicas, a cambio de que Maduro y su aparato opresor de gobierno permitan la celebración de elecciones libres.

Estas ambiciosas metas van acompañadas de concesiones menores pero significativas, como la liberación de algunos presos políticos, el desmantelamiento de los órganos de espionaje a la oposición y otras linduras, hasta ahora, impensables.https://e35ee49f542898f7829566531561a0c3.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html

Lo cierto es que el régimen de Maduro se ha sostenido mucho más allá de los límites de su gobernabilidad. La debacle económica, la persecución política, el hostigamiento y la persecución como herramientas de gobierno están llegando a su fin, y no porque falte oposición, sino porque la crisis humanitaria alcanza niveles insospechados. No es sostenible, afirman desde dentro, el nivel de carencias: suministros sanitarios, atención hospitalaria, combate pírrico ante la pandemia. Los venezolanos mueren hoy de causas aparentemente sencillas, infecciones menores que se complican ante la inexistencia de los más mínimos insumos de salud: medicamentos, antibióticos, materiales de curación, etcétera.

El régimen está urgido de levantar las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea que pretenden, por su parte, forzar al gobierno a elecciones democráticas.

Maduro, apoyado por los militares, ha cerrado cualquier alternativa de normalización política en Venezuela: contienda partidista, liderazgo opositor, elecciones libres. Nada. La tiranía descarnada disfrazada de revolución.

¿Por qué será que las revoluciones circularmente se transforman en la misma –o peor– tiranía que derribaron por las armas? Vea usted la mexicana, la rusa, la emblemática francesa. Todas terminaron con imposiciones partidistas o autocráticas semejantes o más siniestras a las arrasadas en el fragor de los lemas revolucionarios.

Ahí están los sandinistas de hoy, el comandante Ortega, transformado en dictador. Recordemos a Lenin o Stalin, y qué decir del emperador Napoleón que se sentó en el trono de Francia apenas 11 años después de la toma de la Bastilla.

En el caso de Venezuela no hubo lucha armada. Hugo Chávez, el coronel liberado de la cárcel después de un fallido golpe de Estado, ganó en las urnas, a mano limpia, una votación presidencial donde se instaló para no irse jamás. Se lo llevó la muerte de forma natural, y eso trastocó el proyecto.

Hoy Maduro no tiene muchas alternativas, y se le acaba el margen de maniobra.

O cede y permite una gradual normalización política, o la crisis humanitaria estallará de forma descomunal.

La Unión Europea y su ministro –delegado para asuntos internacionales, Josep Borrel, en alianza con Antony Blinken, del Departamento de Estado en Washington– avanzan hacia un acuerdo inicial que permita la apertura comercial con Venezuela y la disminución de sus crisis de abasto y suministros.

Cualquiera que haya visitado Caracas sabe bien que Venezuela no produce nada, sino petróleo. Todo viene de fuera: alimentos, insumos, materiales de todo tipo para activar las muy debilitadas industrias ‘bolivarianas’. De ahí que retirar las sanciones económicas se convierta en necesidad vital para ese país.

Veremos si los esfuerzos europeos y americanos logran, en efecto, la celebración de elecciones libres sin que Maduro y su aparato paramilitar manipule, controle e incline los resultados.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.