Meade: Candidato y paradoja.

Mucho se habla en estos momentos de la candidatura de Meade a la presidencia para el 2018. El “flamante” candidato del PRI se encuentra en un torbellino de ideas, declaraciones y una falta evidente de credibilidad por el partido que lo apadrina.

Muchas de sus acciones han impactado al país de una forma que no se ve reflejada en la economía de cada hogar, por lo tanto, el ex secretario de Hacienda es el candidato ideal para combatir, ademas de la violencia, un problema de titánicas proporciones en México: La economía.

Pero la relación de Meade con muchos sectores de la política es evidente restando una credibilidad evidente de cualquier candidato del tricolor.

Calderón y Meade comparten orígenes: El tío abuelo del presidenciable priista, Daniel Kuri Breña Gordoa, fue el primer rector del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), en 1946, y siete años antes, en 1939, fundó el PAN junto con el padre del primero, Luis Calderón Vega. Participó también en las precampañas de Ernesto Cordero en el 2012, siendo derrotado por Josefina Vazquez Mota. Y por si fuera poco, Meade se entiende muy bien con el Calderonismo. Fausto Baraja Cummings, preside la fundación “Desarrollo humano sustentable” que preside Calderon y de la cual Meade es parte activo del proyecto desde 1991, mismo lugar donde también en algún momento participaron Luis Videgaray (primo político de Margarita Zavala) y ferviente admirador del precandidato priista.

Meade (que orgullosamente dice que no milita en el PRI) se encuentra navegando en un mar de dudas que se sustentan por sus relaciones con la alta esfera política, y un interesante vaivén entre el PAN y el gobierno actual que enfatiza muchas dudas a los votantes del partido que hoy (sospechosamente) se reúnen con el voto duro, para lograr así una cohesión que se antoja muy lastimera de aquí a junio del 2018.

Así comienza la guerra política de este país .Andrés Manuel López Obrador sigue siendo el rival a vencer (no por su plataforma, sino por su populismo) obligando a las facciones contrarias a unirse desde varios frentes para poder quitarlo del camino.

Meade se encuentra en una paradoja; es un candidato que no milita, pero si militó. Es un candidato que probablemente sea el correcto, pero su abanderamiento mediático lo expulsa en automático de esa “no militancia”. Meade, hoy, se encuentra navegando en un mar de incredulidad que solamente tiene tres colores: El verde, blanco y rojo, y eso, será un enemigo más en una guerra presidencial que a todas luces será un ring de box mediático, triste y sin sentido. (como cada seis años)

Las armas están veladas, ahora, esperemos un nuevo movimiento desde las trincheras de la “democracia” en México.

Hasta la próxima.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s