Regreso a clases: confusión, irresponsabilidad y la 4T



Por Edel López Olán (Permanencias Voluntarias)

Hace exactamente un año la cuarentena evolucionó. Al inicio, el encierro y el distanciamiento social se convirtió en la forma más efectiva para combatir la enfermedad ante el elevado número de casos de Covid-19, pero, la irresponsabilidad combinada con decenas de factores, obligó a un encierro prologado que ya afecto a la economía, la salud y lo más importante: A la juventud y niñez mexicana.

El regreso a clases se convirtió en una utopía para el próximo ciclo escolar. Niños y jóvenes, obligados a encerrarse, se encontraban felices por “faltar” a las clases hasta nuevo aviso. Por el contrario, los padres y tutores, se preocuparon al encontrarse con un cambio en las dinámicas internas del hogar, no eran apoyadas por empresas y dependencias de gobierno donde laboraban, empujando a las familias a una “nueva normalidad”, que no tenía nada nuevo, solo le habían inyectado esteroides.

Las familias compraron gel, cloro, tapetes sanitizantes, y fueron cautos al momento de salir a la calle. El compromiso con “el encierro” fue interesante en una sociedad mexicana indiferente y que se adapta a los cambios con el paso del tiempo. De forma irresponsable el gobierno vaticino que solo tendríamos (en un escenario catastrófico) 6 mil casos y cerca de un centenar de fallecidos en todo el territorio nacional, algo que empujo a la sociedad (junto a los dichos del presidente) a sentirse confiados ante una nueva enfermedad. Pero el escenario era positivo. El frente común en contra del gobierno por parte de la sociedad se había difuminado y confiaban en un demagógico Hugo López Gatell y un presidente sin ningún tipo de escrúpulos.

Así comenzaba el largo vía crucis de pifias, malos manejos, corrupción y burlas por parte de la mal llamada “cuarta transformación” que sigue avante en su imprudencia y dividiendo a la ciudadanía con cada decisión que se toma.

Para subsanar las clases, el gobierno federal liderado por Andrés Manuel López Obrador elaboró para poder “salvar” el ciclo escolar en un país con graves deficiencias la plataforma “Aprende en casa” un “nuevo esquema”, muy parecido al sistema utilizado en miles de telesecundarias y telebachilleratos en todo el país.

Aprende en Casa II: no resuelve el aprendizaje y vuelve dependiente a la  educación pública, consideran maestros - Infobae

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2019 se estima que el 43.6 por ciento del total nacional no dispone de internet, ya sea mediante una conexión fija o móvil; es decir, un poco más de 54 millones de mexicanos. Además de que el 57 por ciento no posee computadora en su hogar. Otro dato a destacar es que alrededor del 16 por ciento de los hogares mexicanos tiene solo televisión análoga; sin embargo, esto no les garantiza que los canales de televisión abierta, donde se transmiten las clases de la SEP, puedan verse, pues la señal depende de las zonas, por lo que los alumnos que habiten estos hogares, no tendrán las mismas condiciones de aprendizaje que el resto de los estudiantes, además, 21 millones de personas en este país tienen un rezago educativo importante, por lo tanto, al momento de realizar el apoyo en casa, muchos alumnos quedan en el desamparo ante las graves diferencias de la educación en México.

En el artículo Aprender en casa: lo mismo pero en pantalla, de la Doctora en educación con especialidad en Lenguaje y Alfabetización por la Universidad de California Judith Kalman, asegura que:

“En el Aprende en casa no hay preguntas que invitan a la especulación, la búsqueda de otro tipo de respuestas, o la producción de un artefacto cultural, algo que también es un rasgo común de muchos materiales educativos, incluyendo muchas veces los libros de texto.”

También añadió que a pesar de que el entonces Secretario de Educación Esteban Moctezuma aseguró que: “Hoy estábamos aprendiendo una nueva forma de aprender” cuando las tele clases no son algo nuevo, ya que existen desde hace décadas en un país donde antes la educación se realizaba por correo.

De acuerdo con la organización Mexicanos primero el fracaso del “Aprende en casa” se gestó desde una mala planeación y ejecución. De acuerdo con datos preliminares de una investigación de campo que realizó la organización con 2,000 estudiantes que concluyeron el ciclo 2020-2021, el 61.6% de los niños, niñas y adolescentes de 10 a 15 años no es capaz de comprender un texto de cuarto grado de primaria; el 41.8% no entiende un texto de segundo grado de primera y el 14.8% no puede leer una historia. El diagnóstico se recrudece en matemáticas, donde el 88.2% de los encuestados no pudo resolver un problema de tercero de primaria; 36.4% no completó adecuadamente restas simples; el 25.8% no pudo hacer sumas de acarreo y el 96.5% no pudo resolver satisfactoriamente operaciones con fracciones.

La evaluación del “Aprende en casa” se ha convertido en uno de los temas fundamentales en la evaluación de la educación en México, donde, en forma estricta, la plataforma solamente se convirtió en un esquema para subsanar ciertos sectores de la educación, sin embargo, no abonaba en ningún sentido a la formación integral de estudiantes en ningún nivel.

Por tal motivo, el regreso a clases presenciales se ha convertido en un tema a debate desde hace ya varios meses, pero, siga usted leyendo, porque esta tela aún tiene mucho de donde cortar.

Los maestros, el otro sector olvidado.

Estrés, depresión, ansiedad y frustración han sido el común denominador del otro falange de la educación en México: Los maestros. Los catedráticos en todo lo largo y ancho del territorio nacional se han enfrentado con un grave problema que los afecta desde el inicio pero que poco se habla de ello: La falta de recursos.

Aprende en casa | 'Yo no creo que funcione, pero ellos van a hacer como que  sí' | Revista Espejo

Sí bien todos hemos escuchando que los maestros han gestionado desde hace muchos años el material didáctico de sus clases, hoy, con una pandemia que los agobia también en lo personal, dicho rubro se ha convertido en un factor más en el rezago educativo. Muchos de ellos desde la frustración han observado como el sistema educativo mexicano ha subestimado desde hace décadas el uso de la tecnología y los recursos tecnológicos como parte del sistema educativo, que hoy, en pandemia, los ha obligado a “adaptarse” a ciegas a usar dichas herramientas con la presión administrativa adyacente a la realidad nacional.

Muchos maestros observaron con desconcierto que de la noche a la mañana su hogar se convirtió en salón de clases, sala de juntas, centro de capacitación virtual, oficina de atención psicopedagógica, y espacio para brindar asesoría y tutoría a distancia, y contemplaron decepcionados como desde el sistema se sigue confundiendo la escolarización con la educación, en un país obsesionado en cubrir contenidos y no en descubrir y discutir problemas y buscar soluciones a los mismos sin promover el aprendizaje común o aprendizaje mutuo; el mismo que invita a intercambiar saberes entre aquellas personas con las que se convive

Así, desde muchas perspectivas el regreso a clases presenciales en este país debe ser una prioridad, pero, en un país donde se encuentra en juego el control político y económico de regiones enteras, la educación, los alumnos y los maestros se han convertido en el mejor reducto de negociación y votos.

Vacunación, votos y regreso a clases

Para nadie en este país es desconocido que los maestros se han convertido en la carne de cañón y brazo electoral del partido en el poder desde hace muchos años. Por ser “diferentes” se esperaba que el gobierno federal cambiara la estrategia y velara por el bienestar del sector educativo en este país, sin embargo, las cosas distan demasiado de ello.

La vacunación a finales de mayo del 2021 a todos los maestros, apuntaba a que la estrategia en las siguientes semanas era establecer un esquema real de trabajo para el regreso a clases cubriendo todos los objetivos del ciclo y sus necesidades. Sin embargo, dicha aplicación obedecía más a intereses político electorales donde el gobierno, necesitado de toda la ayuda posible, pudiera llegar a la cita electoral más con “todo el carro lleno” que con una esperanza renovada en volver a la nueva normalidad. Hoy, a pesar de que la mayoría de los maestros se encuentran vacunados, existe el grave problema de que el gobierno federal ha dictado las condiciones a medias para su regreso el próximo 30 de agosto, mientras tanto, el reporte de la SSA arroja más de 60,000 contagios de menores por COVID-19.

El país se divide (cómo siempre) entre los vacunados que se sienten inmortales, las personas que ya se enfermaron y piensan que no se pueden enfermar de nuevo y las personas que siguen guardando un confinamiento (que son las de menor proporción) pero, de una forma extraña, todos al unísono piden que el regreso a clases en México se posponga de nuevo ante las nuevas variantes, la elevación de contagios y la ineptitud de las autoridades educativas que ahora, le tiran la bolita a los padres de familia para un regreso.

En España las clases iniciaron el 7 de enero cuando se daban los picos más elevados de la pandemia en la región. En Alemania se regreso a clases en marzo y en el el Reino Unido se regreso a clases en febrero. Sin embargo, el avance de la vacunación ha sido esencial para llegar a tales cifras.

El Reino Unido ha pasado de casi 60,000 casos diarios a 8,000; Alemania de 19.000 a 1.000, España de 19,700 a 2,000; Holanda de 8,000 a 1,000; Bélgica de 2,500 a 573; Portugal de 9,000 a 750; Italia de 18,400 a 1,892 y Francia de 21,000 a 2,800 Y en México, aún no cuenta con tal avance con solo un 23% de personas con un esquema completo de vacunación y una tercera ola que, insistimos, ahora le da a los elementos más jóvenes de la población.

Parte del éxito del regreso a clases en países de Europa y Estados Unidos es la forma en como se establecieron estrictos protocolos dentro y fuera de las aulas, donde, el uso del cubrebocas es esencial y obligatorio contrastando con las situaciones en nuestro país, donde, aún existen sectores de la población que se resisten a ello y alegan que es su derecho a no portarlo, convirtiéndose en un cuento de nunca acabar.

Hasta el 8 de agosto, la Secretaría de Salud reportó 613 defunciones de niños, niñas y adolescentes y 60,928 contagios entre menores de edad en el país por COVID-19 en lo que se considera la tercera ola de la pandemia y ese será el panorama en el que más de 25 millones de estudiantes de primaria (según datos de la SEP) podrán volver a las clases presenciales, si así lo deciden sus padres .Pero para hacerlo, muchos de ellos y muchos docentes más se encuentran en completa ignominia sobre cuales serán las condiciones en las cuales regresaran, cual es el protocolo de ingreso a las aulas, pruebas covid para determinar contagios dentro de las aulas y control externo de contagios que existirán en miles de escuelas en el país, donde algunas, por ejemplo, ni siquiera tienen agua ni las condiciones estructurales para llegar a dicha fecha.

Apenas este viernes, el presidente Andrés Manuel López Obrador insistió en la necesidad de regresar, por que se deben correr riesgos, pero que no era obligatorio para los docentes, pues “nada por la fuerza”, pero si quiere presionar a los padres a llevar a los hijos a la escuela pues señaló que los estudiantes tienen que retornar a las aulas porque se están perdiendo las actividades de socialización, pero…¿Si no existen las condiciones? ¿Cómo van a regresar?

Hasta el día de hoy 18 de agosto del 2021, la Secretaría de Educación Pública, aclaró que apenas se elaborará un protocolo para el regreso a clases, donde, según indicaciones preliminares, el padre de familia presentará una carta de compromiso de corresponsabilidad para el regreso de su hijo o hija, ¿En serio?…¿Solo un vil documento? aunado a eso, hoy, en la mañanera, el presidente de México dijo que el desconocía la idea de dicha carta de corresponsabilidad y la misma responsable del “Quién es Quién” en las noticias Ana Elizabeth García Vilchis, aseguró que dicho documento era un invento de la prensa, cuando la misma secretaria lo anunció al publico junto con el decálogo para el regreso a clases en la mañanera del 12 de agosto del 2021, un caos total.

Sin lugar a dudas en este país necesitamos regresar a clases. Nuestros niños y jóvenes se encuentran seguros en la idea de que seguirán pasando los años y sus estudios, compañeros de escuela y conocimientos pasando frente a ellos sin ningún tipo de trascendencia, mientras los adultos discutimos si es prudente regresar a la escuela mientras preparamos la fiesta de quince años, la boda o el viaje de vacaciones de fin de año, faltando a nuestra responsabilidad en esta parte de la historia.

Es complicado un regreso a clases en medio de un país dividido, que se convierte en una utopía para los más optimistas, mantiene ignorantes a generaciones para privilegio de los políticos y empuja (paradójicamente) al despeñadero a todos nuestros estudiantes que siguen confundidos entre el Covid, la imprudencia, la ignorancia, la indiferencia, la irresponsabilidad y nuestra obstinación.

Y eso, es muy lamentable

Hasta la próxima.

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