Cree en tus ideas. No pierdas nunca el sentido de tu horizonte. Ama, cree, vive cada victoria y saborea las derrotas con el mismo gusto con el que comenzaste tu jornada.

Mantente alerta, vives en un tiempo y espacio complicado. La sociedad te bombardeará con sus esquemas, la moral y la mente claudicará en ocasiones contra la presión, pero no te sometas ante el viento imbatible, aférrate a tus ideales, a tu moral, a tus instintos, no claudiques…¡Jamás!

Sé valiente. Este mundo es surreal, pero tus pensamientos son tangibles. No tengas miedo al exterior, camina lento pero camina fuerte, sin miedo, sin cuartel. Muéstrale al mundo la enorme capacidad de tu valentía a pesar de la guerra de ideas a tu alrededor, sé la pluma que combate la tempestad con la ligereza de su estructura y la arrogancia de su pasión.

Sé. Vive. Sufre. Aprende, pero nunca, jamás, dejes de sonreír…

– Edel López Olán –