Después del confinamiento y la crisis social debido a las protestas por la muerte de George Floyd, los americanos ahora presentan un nuevo problema en su país: Una segunda ola de contagios por Covid.

El número de nuevos casos en Texas aumento en 6.3% a 2156 casos  en el estado, y se ha convertido en el primero con un tercer aumento consecutivo de la infección mientras tanto en California las hospitalizaciones están en su máximo desde el 13 de mayo y han subido en nueve de los últimos 10 días.
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“Está llegando una nueva ola en algunas partes del país”, asegura Eric Toner, investigador principal del Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud. “Es pequeña y distante por ahora, pero está llegando”.

Sin embargo, los casos no se han visto relacionados con la reapertura económica, ya en Georgia, por ejemplo, los casos se han estancado durante más de dos semanas a pesar de que las instrucciones de distanciamiento no fueron tan rígidas.

El Grupo de Trabajo para el Coronavirus de la Casa Blanca aún no ha visto ninguna relación entre la reapertura y el aumento de los casos de COVID-19, dijo el comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), Stephen Hahn, en un podcast, pero en algunos estados, el aumento de los números supera los aumentos en las pruebas, lo que genera preocupación sobre si el virus puede controlarse y si podría abrumar a los hospitales. Tardará un par de semanas en saberse, pero para entonces “va a ser bastante tarde” para responder, afirma Toner.

Desde que la pandemia se propagó inicialmente por Estados Unidos a principios de este año, se confirmó la infección de casi 2 millones de personas y murieron más de 110 mil.

Después de un cierre nacional que ayudó a detener la propagación, se esperaba un aumento de la enfermedad a medida que se reducían las restricciones. La tendencia se ha observado en 22 estados en las últimas semanas, aunque para muchos los aumentos son constantes pero lentos. Debido a que los niveles generales son bajos, los brotes en entornos donde el virus se propaga fácilmente, como hogares de ancianos o plantas empacadoras de carne, podrían estar influyendo en los números de una manera descomunal.

Pero los expertos ven evidencia de una segunda ola en Arizona, Texas, Florida y California. Arizona “sobresale como problema importante”, asegura Jeffrey Morris, director de la división de bioestadística de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania.

El recuento diario de casos nuevos en Arizona se ha disparado abruptamente en las últimas dos semanas, alcanzando un máximo histórico de mil 187 el 2 de junio.

Esta semana, su Departamento de Servicios de Salud envió una carta a los hospitales instándoles a activar los planes de emergencia y preparar camas. La directora del Departamento, Cara Christ, dijo a una estación de televisión de Phoenix que estaba preocupada por el aumento en el número de casos y el porcentaje de personas evaluadas que resultaron positivas. El estado, dijo, no tiene planes actuales para cerrar negocios por segunda vez, pero no lo descartó.

“Eso no es parte de nuestra discusión, eso no está sobre la mesa para lo que estamos viendo, pero sabemos que tenemos una amplia gama de opciones”, dijo en una entrevista el martes con Fox 10 News.

Fuente: El Financiero